martes, 3 de junio de 2014

¿Y SI LANZO UNA BOTELLA AL MAR?




Para ti lector a través de la distancia. 

Hoy lanzo una botella al océano con una carta para que la recibas en una playa encantada. 







 Dicen que donde hay un emisor al otro lado del mundo habrá un receptor.





Mi blog tiene miles de lectores de diferentes países. Pero aún que no fuera así, y solo contara con diez, estos merecerían todos mis respetos.  En esta ocasión lector quiero hablarte de frente y con toda sinceridad.  No importa de dónde seas porque puedo observar con tus ojos, sentir tus emociones, palpar tus pensamientos. Todo texto es como las cartas de los enamorados: solo van dirigidas a quien corresponda.

Quiero decir un tema solo atraerá a lectores que comulguen con el autor. Si hay afinidad de pensamientos, sentimientos y emociones.  Habrá un rechazo instintivo o gran simpatía hacia toda obra literaria. Es perfectamente lógico dada la naturaleza del mensaje. Una máxima afirma "Los que se parecen se juntan".






Lo sabemos quienes nos dedicamos a leer y escribir. Cuando decidí publicar mi blog fue para tener un foro donde ventilar mis ideas. Una tribuna que me permita expresar lo que siento. No importa que tan extravagantes o acertadas puedan ser mis inquietudes debo afirmarlas todo el tiempo.  La Internet es una ventana al mundo para comunicarnos con el universo. No utilizar esta plataforma es como tener un micrófono en el cielo y no hablar con Dios. No todas las generaciones han tenido esta oportunidad.

Ahora bien, quienes me han leído seguramente piensan que por escribir ensayos políticos a mi me encanta la política. Nada más lejos de la verdad porque es un tema que detesto y nunca me ha interesado. Considero que la misma es una actividad deleznable y no vale la pena dedicarse a ella. Entre más distanciados estemos de ella mucho mejor.






Ella se expande como hongos contaminando a gente honrada y trabajadora. Un político antes que nada tiene que renunciar a sus valores de honestidad, sinceridad, amor al prójimo, y despojarse de todo principio. Sonreír a quien no le cae bien y apapachar a los corruptos es una obligación. La política es un oficio maquiavélico poque su objetivo es el dinero. La ejercen quienes tienen la firme intención de enriquecerse del erario público.


Me encanta la literatura vanguardista y la poesía clásica.  Me interesan porque la practico y publico ocasionalmente en mi blog. Es una forma de encontrar el equilibrio en este mundo caótico. El ensayo me permite reflexionar y en el cuento doy rienda suelta a mi fantasía. La poesía me sensibiliza hacia todo lo que me rodea. Me seduce todo lo bello y armonioso.  Como artista mis ojos vagan hacia la forma y belleza.






En mi página se promueve el arte en sus diversas manifestaciones. Defendemos a la flora, fauna , apoyamos la superación personal, exponemos temas metafísicos, psicológicos, inspiradores. Temas que reflejen nuestra realidad actual con arte y creatividad. Ya en el mundo hay demasiada violencia para repetir patrones bélicos en la red.  Debemos apostar por un universo más amable y armonioso. Encontrar el equilibrio evitando la confrontación.

Hablar de política o políticos es como hablar del infierno y sus demonios; nos puede salpicar el azufre. La plática ociosa o el chateo sin sentido nunca me han interesado. La web nos sirve para tratar de mejorar el entorno y apostar por un mundo mejor. Buscar lo que nos ilustre, motive, y eleve, tratando de lograr nuestra auto realización.  Es razonable mentalizarnos para ser felices con nuestra principal actividad. Es elemental mantener el equilibrio y la paz del corazón.







Hay gran responsabilidad en quien escribe cuando ama y respeta su oficio. Cuando amamos al prójimo no podemos ser superficiales. Existe un mundo caótico que reclama nuestra atención.  Hacen falta filósofos, profetas, eruditos, que nos sugieran cómo evitar una guerra, que nos expliquen este mundo en decadencia. Que nos orienten como una brújula y ocasionalmente nos marquen pautas de conducta.
  




Para nadie es un secreto que los seres humanos nos extraviamos con facilidad.  Frecuentemente nos sentimos solos y abandonados en medio del océano.  No importa que tan inteligentes o instruidos seamos perdemos la sensatez al menor trastorno.  Alteramos nuestro equilibrio emocional y psíquico de acuerdo a las circunstancias.  Pareciera que somos un velero sin timón.









¿Encontrando el equilibrio?


A muchas personas nos ayuda la fe en Dios, a otras el trabajo metódico, a algunos más la literatura.  Hay quienes afirman que la soledad es un remanso de paz donde se encuentran a sí mismos. Necesitamos quien nos ayude a comprender los altibajos intelectuales y anímicos. La fe en la divinidad nos ayuda a entender que hay un orden en nuestra evolución. Nada hay al azar y todo cumple una función. Los seres vivos estamos íntimamente concatenados y el bienestar mío es también el de los demás. Debemos orar, leer la Biblia, amar al prójimo, para encontrar la felicidad.





En lo personal encuentro mi equilibrio en el yoga, deportes, letras. Necesito armonizar mi ser como un todo.  Cuando estoy alterado me bloqueo y no puedo crear ni imaginar. Sabios y profetas de la antigüedad han leído los libros sagrados y nos han señalado el camino: Jesús de Nazaret, Buda, Pitágoras, Saint Germaín, Einstein, Moisés, Salomón, Paracelso, Nostradamus, etc, etc.   Grandes filósofos que fueron creyentes en Dios y nos dejaron un legado. Finalmente, la sabiduría es como el polen y se nutre de otras mentes.





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