viernes, 27 de noviembre de 2015

INSTANTES

                                   
                                 
                    "Si pudiera vivir nuevamente mi vida contemplaría más amaneceres"





Jorge Luis Borges



Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
 
en la próxima trataría de cometer más errores.

 
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

 
Sería más tonto de lo que he sido,

 
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. 


Sería menos higiénico.

 
Correría más riesgos,

 
haría más viajes, 


contemplaría más atardeceres,

 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 


Iría a más lugares adonde nunca he ido,

 
comería más helados y menos habas,

 
tendría más problemas reales y menos imaginarios.





 
Yo fui una de esas personas que vivió sensata

 
y prolíficamente cada minuto de su vida;

 
claro que tuve momentos de alegría.

 
Pero si pudiera volver atrás trataría

 
de tener solamente buenos momentos.







Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, 
sólo de momentos; no te pierdas el ahora. 



Yo era uno de esos que nunca 


iban a ninguna parte sin un termómetro,

 
una bolsa de agua caliente,

 
un paraguas y un paracaídas;

 
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.







Si pudiera volver a vivir

 
comenzaría a andar descalzo a principios 


de la primavera 


y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.

 
Daría más vueltas en calesita,

 
contemplaría más amaneceres,

 
y jugaría con más niños,

 
si tuviera otra vez vida por delante.





 

Pero ya ven, tengo 85 años... 


y sé que me estoy muriendo.






Nota: El poema INSTANTES es atribuido a Jorge Luis Borges pero se afirma que su autora es una poetisa desconocida norteamericana llamada: Nadine Stair.  Sea quien sea el creador el poema es bellísimo y hondamente reflexivo. Borges era incapaz de un plagio por lo que de ser esto verdad alguien con la mejor intención se lo atribuyó.  El poema data de 1978, ocho años antes de la muerte de Borges, a los 86 años, por lo que su contenido encaja perfectamente en la vida y ocaso del escritor argentino.






miércoles, 25 de noviembre de 2015

CHARROS INMORTALES II



"Yo te aseguro que yo no fui"









José de Cádiz



Pocos ídolos hay en México tan queridos como Pedro Infante.  Que se quedan a vivir para siempre en el corazón de los mexicanos.  Pedro Infante, es definitivamente una leyenda que se ha inmortalizado con sus canciones y películas.  Poseedor de un carisma y una personalidad sin precedente que lo elevó a la categoría de superestrella.






Originario de Mazatlán, Sinaloa.  1917-1957.  Su familia se traslada a Guamúchil, donde vivió Pedro su adolescencia trabajando en diferentes oficios incluyendo la carpintería. En Guasave, inicia su carrera como cantante en el grupo "La rabia" y más tarde se presenta por primera vez en una radiodifusora sinaloense: La XEB.  Su novia María Luisa León lo motiva a probar suerte en la capital y se va con ella y una valija llena de ilusiones.  Su sueño era convertirse en un cantante famoso.  La vena artística la traía en la sangre, su papá y otros miembros de su familia tocaban en una orquesta de ese estado norteño. El talento y la gracia se le desparramaba por todos los poros y su carácter franco le abrieron las puertas del éxito musical y cinematográfico.

Pero dejemos que sea Pedro, en esta entrevista "desde el más allá", y con su estilo característico nos cuente sus experiencias en esta vida:






--Oiga, don Pedro, ¿cuál fue la primer canción que gravó?

--Me primer grabación se llamó "Guajirita", con la RCA Victor, y tuvo un éxito relevante.

--¿Es cierto que trabajó de carpintero en su adolescencia y que su familia era muy pobre?

--Muy cierto, y déjame decirte que era el oficio del nazareno.  Vengo de una familia muy humilde de 9 hermanos pero nunca nos faltó el pan gracias a Dios. Mis padres eran honrados y nos inculcaron buenos principios. Mi papá fundó un grupo musical y ahí me inicié como cantante.





--Afirman que de Sinaloa se fue a probar suerte a la capital.  Que su esposa María Luisa León lo apoyó en sus inicios como cantante. Pero, ¿por qué la abandonó al llegar al estrellato?

--¡Uuuy huerco me da pena decirlo! Pero voy a ser sincero contigo. Con María Luisa fuimos muy felices y hasta me casé con ella en la capital.  No teníamos dinero y desayunábamos cafecito negro con bolillos.  En México trabajé de músico ambulante hasta que gravé mi primer disco.  Entonces todo cambió.  Hice la primer película, "En un burro tres baturros", y más tarde "La feria de las flores", y me llovieron contratos aquí y allá. Las mujeres me asediaban y mi vieja pues se encelaba.  Entonces me pidió el divorcio.




--Pero Ud. fue reconocido como mujeriego empedernido, dicen que se acostaba con cuanta mujer se le arrimaba, incluyendo a las actrices de sus películas.  ¿Agarraba Ud. parejo?

--¡No hombre! ¡Qué va! Es verdad que me encantaban las mujeres.  Pero yo simplemente me dejaba querer.  Eso de que me acostaba con mis compañeras de reparto, pues no es así, imagínate si yo le hago esa propuesta a doña Liber, a Sarita Montiel,  o a María Félix, me mandan a la chingada. Bueno, sí hubo algún romance con algunas.





--¿Y con la Silvia Pinal, su coestrella en la película "El inocente", hubo acostón o no hubo acostón?

--Por supuesto que no, era la trama de la película, en ese tiempo Silvia estaba felizmenre casada y solo eramos amigos. Aunque ganas no me faltaban, estaba re buena la Silvia. Hicimos la película en mi casa de Acapulco. Yo seré todo lo que tú quieras pero con las mujeres casadas no me meto.

--¿?

--Tengo entendido que nació en Mazatlán pero yo más bien creo que es de Culiacán por su forma de comportarse...

--Jajaja, pues todas esas ciudades son mi tierra y me vieron nacer.  ¡A qué huerco tan azotado! Jajaja.

--Dicen que en el cine conoció y se enamoró de Irma Dorantes.  ¿Ella fue la última, la penúltima, o que lugar ocupa en su larga lista sentimental?

--Mi chatita es otra cosa, ella sí me pegó con tubo, hasta me fui a vivir con ella a Mérida, Yucatán. Pero la mera verdad yo seguía teniendo mis aventurillas.  Tengo un gran defecto fíjate: me gusta hacer felices a todas las mujeres. Nunca pude decir no a ninguna.

--Oiga, pero Ud. es bastante cínico, qué dirán sus admiradoras cuando lean esta entrevista.  ¿Sabe que en México aún lo quieren mucho?

--¡Claro que sí! Vi como lloraban en mi sepelio y me siguen llevando flores a la tumba.  Son re chulas mis admiradoras. Les mando un beso y un fuerte abrazo a - t-o-d-a-s. 

--¿Cuál fue la película que lo lanzó a la fama como un huracán?

--Empecé de extra en 1939 con la mencionada "En un burro tres baturros", pero las que me hicieron muy popular fueron: "El ametralladora", y "Arriba las mujeres".  Desde entonces quiero mucho a las féminas.

--Me gustaría que habláramos de su divorcio.  El día que murió en aquel trágico accidente venía de Merida rumbo México requerido por la SCJN.  Que lo habían sentenciado por bígamo en un pleito legal con María Luisa León.  Ella nunca concedió el divorcio y la demanda era por intereses compartidos.

--Pues, mira, hay algo de verdad en eso.  A María Luisa siempre le di lo que le correspondía y recibía una jugosa pensión.  Lo que pasa es que me quería despojar y dejarme en la calle.  Las mujeres son terribles como enemigas y máxime si se trata de tu ex esposa.  ¿Tú no tienes enemigas?

--No, me llevo bien con mi esposa...  Pero sigamos adelante con la entrevista. 

--¿Lupita Torrentera fue su amante o también se casó con ella?

--Fue mi segunda mujer, tuvimos tres hijos, y nos casamos por lo civil.  Si ellas quieren casorio, como decía Pancho Villa, ¡pues hay que complacerlas! Ya ves que "el centauro del norte" se casaba en cada pueblo que tomaba.

--¿Y con Irma Dorantes también se matrimonió?

--A las escondiditas amigo, y solo por lo civil, aunque ella soñaba casarse por la iglesia.  ¡No hombre hubiera sido un escándalo!  Si ya de por sí María Luisa me tenía demandado.

--Dicen que antes de morir en aquel accidente ya se había derrumbado dos veces piloteando sus aviones.  ¿No le temía a la muerte Pedro Infante?

--¡No manito, para nada! Prefiero gozar 10 años que vivir 100 anciano y acabado. ¿Para qué quieres la vida si no puedes acariciar una mujer? Me accidenté la primera vez en Zitácuaro, y la otra en Oaxaca.  Por cierto me partí la cabeza y me pusieron una placa de titanio.  Mira, aquí tengo las cicatrices.






--¡Qué bárbaro! Por lo visto Ud. desafiaba a la muerte y mide el éxito a través del pene.  Hay cosas más importantes, la familia, la carrera, el prestigio, otros valores.

--¡Pero si yo era buena onda huerco! Mira, con decirte que en mi residencia de la carretera México-Toluca, tenía a toda familia viviendo de mi carrera.  Mis padres, hermanos, cuñados, tías, y hasta otros zánganos que ahí comían. 

--¿Que tenía un gimnasio y que le encantaba hacer ejercicios?

--Acertaste, me gustaba estar en forma para apantallar a las mujeres y también a mis compañeros de reparto.





--¿Padecía alguna depresión? 

--Pos la mera verdad, sí, me deprimí mucho cuando murió mi padre, y también cuando se suicidó Miroslava.  Era mi gran amiga y filmamos juntos "Escuela de vagabundos", ¿la viste?

--Si, por supuesto, pero le quiero hacer una última pregunta.  ¿Si lo regresaran al mundo qué haría nuevamente?

--Le cantaría a las mujeres: "Amorcito corazón yo tengo tentación de un beso".





--Por lo visto Ud. es incorregible, don Pedro. Genio y figura hasta la sepultura.






















martes, 17 de noviembre de 2015

EL DÍA QUE ME ACOSTÉ CON MARILYN










Cap. XIII

"Buscaba ternura y protección pero solo me ofrecieron sexo"


José de Cádiz




El diario de Marilyn era un compendio de anécdotas reveladoras. Había una necesidad de desahogarse contando pormenores de su vida.  La soledad era un impulso y un refugio al mismo tiempo.  Mucha sinceridad y ganas de confesarse con la pluma desnudando sus más secretos pensamientos. No hay doblez ni anhelo de quedar bien con nadie puesto que lo empezó a escribir cuando aún no era conocida. Cuando todavía no conquistaba la fama ni su nombre estaba ligado al escabroso mundo del cine. 


No es un diario como el de Ana Frank quien escribió escondida huyendo del terror nazi. Marilyn, es una joven que se sabe víctima del infortunio.  Su diario le sirve de catarsis y a la vez de compañía. Tiene algo en común con el de Ana Frank: la desolación y desesperanza de un futuro incierto. Parece que las almas atormentadas tienen necesidad de contar su vida para conservar la cordura y equilibrio. A medida que me adentré en sus confesiones no pude evitar la empatía con aquella celebridad.


Los Ángeles, Calif.

21 de febrero, 1942



"Me casé hace dos meses pero me llevé una gran decepción.   A mi marido lo reclutaron en La marina para ir al frente de guerra en Europa.   Ni siquiera hemos disfrutamos plenamente nuestra luna de miel.  Me dejó trabajando en una fábrica de paracaídas y desconozco cuando regresará Jim. Me siento tan desolada en mi hogar. La incertidumbre y temor me atosigan todo el tiempo. Mis suegros viven en otro condado y no tengo con quien platicar.  Mis vecinos apenas me saludan y me miran con desconfianza.  Mañana domingo iré a misa y luego al parque a observar las palomas en el kiosco.  Los transeúntes no me mirarán curiosos porque nadie me conoce. Leeré alguna noticia interesante en el periódico porque quiero tener noticias de mi marido.  No soporto la idea que una bomba me pueda separar de Jim.  





23 de febrero, 1942


Hoy me fui muy triste al trabajo y no tuve apetito en todo el día.  Mis compañeras me invitaron a comer y trataron de reanimarme.  Nunca pensé que la vida en una fábrica fuera tan monótona.  Camino diariamente del trabajo a mi casa sin ninguna esperanza de cambio.  En los aparadores veo ropa y calzado fino pero me es imposible comprarlos con este sueldo. Apenas gano lo suficiente para pagar renta, agua, y luz. Se suponía que mi marido debía enviarme una pensión pero no he recibido nada.  Quisiera buscar un nuevo empleo donde ganará más pero me detengo al pensar en mi marido. Dicen que en los restaurantes se ganan muchas propinas y que los clientes son muy generosos. Pero mi esposo es demasiado celoso y no sé cómo reaccionará con la idea. Mejor me quedo trabajando aquí.



27 de febrero, 1942 

¡Por fin escribió mi esposo! Dice que me extraña y que no le encuentra sentido a esta guerra.  Que lo están entrenando para enviarlo al frente de batalla. Hasta ya sabe usar una metralleta, ¡Dios mío! Era lo que que nos faltaba y él nunca ha usado un arma ni de juguete. Dice que por las noches los soldados se emborrachan pero que él prefiere apartarse y pensar en mí. Le gustaría desertar pero sabe que el gobierno lo buscará y acusarán de traidor.  No tiene alternativa y debe cumplir con el servicio militar obligatorio.  Le dije que tenga paciencia y que pronto volveremos a estar juntos.  En el trabajo no puedo concentrarme pensando en que algo malo le pueda suceder. ¿Por qué los países entrarán en guerra? La sociedad desconoce los motivos de la contienda.  No es justo que manden civiles como carne de cañón. Deberían ir los presidentes por delante y no los ciudadanos que nada entendemos del conflicto.


3 de marzo, 1942


Trato de escribir un poema sin lograrlo. En la escuela solía escribir poesías cuando mi madre me dejaba sola en algún internado.  Una forma de escapar de la soledad y dar suelta a mi imaginación.   Siempre soñé con ser aceptada y querida y no ser un estorbo para nadie.  Nadie me quería por no tener un hogar y tampoco tenía papá. Para todos en el internado era la "recogida".Mi madre nunca mencionó a mi padre al que me hubiera encantado conocer. En el hospicio cada que los niños mencionaban a sus papás me ponía triste. Este día no puedo escribir y no me fluyen las ideas, espero hacerlo mañana. Mejor escribiré le una carta a Jim para decirle cuanto lo amo.  Los diarios hablan de un número indeterminado de muertos en Italia y Alemania. ¿Hasta cuando terminará esta maldita guerra? Hay cientos de hogares destruidos porque perdieron un familiar.


6 de marzo, 1942


Ayer conocí en mi trabajo al fotógrafo de una revista.  Mis compañeras dicen que andan haciendo reportajes sobre esposas que trabajan.  Es una publicación muy conocida de la farándula y dicen que mañana entrevistarán a las obreras.  No sé que cosas interesantes pueda decir una obrera si solo sabe ensamblar tornillos. Andan tomando fotos por todos lados y al interior de las maquinarias. Me gustaría que hablaran sobre los maridos que abandonan a sus esposas para ir a la guerra.  Esta guerra mundial solo vino a desunir nuestras familias.  Ni siquiera piden permiso al ciudadano común para reclutarlo.  Jim, mi pobre Jim, qué será de mí si no regresas.


7 de marzo, 1942


Hoy el fotógrafo se dirigió a mí sonriente y me dijo: "¡Hola señora bonita! ¿cómo te llamas"? Yo bajé la cabeza avergonzada y me preguntó-: ¿Te gustaría posar para una revista? Eres muy hermosa y causarías sensación con esa carita de ángel que tienes. Hasta puedes iniciar una carrera como modelo o actriz, en este medio todo puede suceder.  Te pagaríamos muy bien y las fotos las haríamos en un estudio privado de los Ängeles. ¿Qué dices?  No me contestes ahora, piénsalo bien y la próxima semana espero tu respuesta. Una chica tan linda como tú no debe trabajar en una fábrica ni cargar ese uniforme tan horrible. Le contesté que era casada y que nunca había posado para nadie. Me dijo que no había problema, que él me enseñaría.   Me retiré del lugar y lo dejé hablando solo.








 10 de marzo, 1942



No sé qué hacer pues el fotógrafo insiste en que pose para la revista. Ofreció tratarme con respeto y dijo que me pagaría mil dólares por una sesión; además una suscripción gratis a la revista. La verdad es mucho dinero y tengo algunos gastos que cubrir.  Me serviría para pagar deudas y hasta me sobraría para comprarme otras cosas.  Me gustaría comprarme esos zapatos lindos que vi el otro día.  Y ese vestido rojo que parece de una princesa. El único vestido bonito que he tenido fue cuando me casé por la iglesia toda de blanco. Por primera vez me vi elegante y me miraba a cada rato en el espejo. El fotógrafo dice que el lunes quiere una respuesta.  Creo que estoy en un dilema, ¿qué le diré? Ojalá y ya no regresé.  Este fin de semana no sé qué haré para evitar el aburrimiento.


12 de marzo, 1942



¡La vida da muchas vueltas!  Anoche no pude dormir pensando en el ofrecimiento del fotógrafo. Tal vez no haya nada de malo en posar para una revista porque muchas chicas lo hacen. Lamentablemente soy casada y a mi marido no le gustará seguramente.  ¿Llegará esta revista a los soldados en el frente de batalla? No, no lo creo, los soldados están demasiado ocupados peleando.  Si pudiera pedirle permiso a Jim pero es imposible estando tan lejos. Mañana tengo que darle una respuesta al fotógrafo.  Por un lado está mi marido y por el otro mi necesidad. No tengo ni idea cómo se posa.  Será mejor olvidarme del asunto.



15 de marzo, 1942



Hoy trabajé arduamente y me olvidé de mis problemas. El fotógrafo ya no vino lo cual quiere decir que cambió de opinión. Me siento libre de cualquier tentación. Seguramente consiguió otra chica más guapa y sin tantos prejuicios como yo. Al salir del trabajo me fui a caminar un rato con Clarita curioseando en las tiendas del centro. Vi un vestido verde que me encantó por su bordado. Clarita, me observaba, y me dijo que yo podía tener todos lo que yo quisiera. En su mirada había una mezcla de compasión y reproche. Comprendí que se refería a mi negativa hacia el fotógrafo.  No me importa con tal de conservar el amor de mi esposo. Más adelante tendrá un mejor trabajo y podrá comprarme todo lo que yo quiera.


17 de marzo de 1942


¡No lo puedo creer!, el fotógrafo volvió a la carga y ahora ofrece pagarme dos mil dólares por una sesión de fotos. Una cantidad fabulosa y hasta me regaló el ultimo número de la revista. Qué bonito diseño y portada porque viene una chica realmente preciosa. Por un momento me entusiasmó la idea de poder verme así algún día. La revista trae una serie de reportajes sobre cine, música, e industrias de guerra. Fue muy amable conmigo pero le tuve que decir no nuevamente. Mis compañeras dicen que soy una tonta porque ellas en mi lugar ya habrían aceptado. Dicen que las oportunidades se presentan una sola vez en la vida y tal vez tengan razón. Al salir de la fábrica me fui rápidamente a casa para no pensar más en el asunto.








 17 de marzo, 1942


Hoy iré a comprar una despensa bien surtida porque mi refrigerador está vacío. Que feo es tener que trabajar sin tener tiempo para otras cosas.  Sin poder ir al cine o salir de compras. Jim, volvió a escribirme y dice que todo sigue igual por allá. Que solo hay bombas, muerte y desolación. Que está hospitalizado pero que no es nada de peligro. Tal vez no quiso alarmarme y hasta es posible que esté mal herido. ¡Dios mío! Y yo sin poder hacer nada. Cómo me gustaría poder volar como un pajarito para visitarlo de sorpresa. Quizá no está recibiendo la atención adecuada y requiera una cirugía.  ¿Y qué tal si le amputan una pierna? ¡Oh no por Dios! Mi marido es demasiado joven y tiene toda una vida por delante. Me arrepiento de no haber aceptado el ofrecimiento del fotógrafo. Ese dinero me podría servir ahora.

  

20 de marzo, 1942



Me alegré de ver nuevamente al fotógrafo en la fábrica muy sonriente. Me dijo que el ofrecimiento sigue en pie.  Me preguntó si ya había cambiado de opinión y creo que con una sonrisa le dije todo.  La última vez fui muy cortante con él y pensé que ya no regresaría. Expresó convencido que necesitaban caras nuevas porque las modelos de la revista ya estaban muy repetidas. Es demasiado dinero el que me ofrece por unas fotos, ¿eso ganarán las modelos?.  De todas maneras acepté la propuesta de inmediato. No entiendo nada del oficio pero en la vida todo se aprende. Acordamos que la sesión sería mañana a las 6 PM en un estudio privado de Los Ángeles. Le pedí que por favor lo acompañara su esposa. Tampoco sé si soy fotogénica. En fin, ya veremos.



21 de marzo, 1942



A la salida del trabajo nos fuimos directamente al estudio.  Le puse como condición que no estuviéramos solos. Me arreglé un poco y me dijo: "te ves preciosa".  Me sonrojé y no supe qué contestarle. Nos trasladamos en su auto y escuchamos música durante el trayecto.  Me preguntó si estaba nerviosa y le contesté que no pero la verdad si lo estaba y mucho. ¡Pero al llegar me dijo que las fotos serían sin ropa!  Y que haríamos el trabajo con todo respeto. ¡Dios santo hasta entonces caí en la cuenta que me tenía que desnudar! Tuve ganas de salir corriendo pero él trató de serenarme ofreciéndome un té. Expresó: "aún estás a tiempo de arrepentirte". Guardé silencio porque la verdad necesitaba ese dinero.  El estudio es confortable y solo estaban él, su esposa,  y una asistente. Eso me dio seguridad pero me temblaban las piernas. El matrimonio salió un momento mientras la chica me ordenó quitarme la ropa. Obedecí sin chistar y enseguida empezó la sesión. Tomó cerca de 200 fotos con las poses más atrevidas.  Luego me dio un cheque por 2 mil dólares. Nunca había tenido tanto dinero en mis manos.




23 de marzo, 1942


Me siento sucia y con sentimientos de culpa. Nunca pensé que fuera yo tan impúdica. En el internado las monjitas me enseñaron otros principios. Ojalá y esas fotos no se publiquen nunca. Me aterra la idea que Jim se pueda enterar y no sé cuál será su reacción.  Ahora que si mis suegros se enteran me tomarán por una golfa. Creo que cometí un error al aceptar posar sin tomar en cuenta a mi esposo. El domingo iré a misa y me confesaré con el padre Antony.  Le diré la verdad de lo que sucedió. No le ocultaré nada y él podrá aconsejarme. Aún no he tocado los dos mil dólares que me dieron".



Me detuve brevemente en la lectura.  Cerré el diario un momento pensando en las peripecias de Norma Jean. Quien se había quedado profundamente dormida en el sofá de mi casa.  La contemplé un momento pensando en todo lo que había vivido. Que bonita se veía aún estando dormida. Parece que se había arrepentido de posar desnuda. Lo cierto es que su vida cambió para siempre a partir de ahí.



Continuará 


lunes, 16 de noviembre de 2015

¡QUE NO CANTE EL CISNE!






“Amo el canto del cenzontle
pájaro de las cuatrocientas voces
amo el color del jade
y el enervante perfume de las flores
pero más amo a mi hermano: el hombre”. 
Netzahualcóyotl.


José de Cádiz



Siempre he pensado que los mexicanos tenemos alma de poetas. Lo llevamos en la sangre muy arraigada en nuestro corazón y pensamientos. Algunos tan excelsos como aquel rey de Texcoco.  Ahora bien, ¿qué es la poesía? Es el don de tocar el corazón transformando nuestros sentimientos y emociones. Si una poesía no te conmueve no es tal cosa.

Por supuesto, nuestros ancestros, llámense Mayas, Aztecas, Olmecas, o Teotihuacanos, eran culturas cósmicas altamente evolucionadas que tenían como figuras arquetípicas de su filosofía a los cinco elementos de la naturaleza: tierra, agua, aire, fuego y... éter.  Las ciencias naturales solo reconocen cuatro.

Los Dioses de esas civilizaciones eran la fertilidad, la lluvia, el Sol, el trueno, la naturaleza en su conjunto. Elementos que consideraban símbolos de lo sublime y espiritual. Pero, ¿en dónde tiene su más fiel expresión la divinidad?Pues en lo etéreo e infinito.  Las flores, la luz del sol, la sonrisa de un niño, el amor de una madre, son expresiones de lo alto.





Entendían lo "sobrenatural" como una energía que nos anima y conecta con lo sagrado y trascendente.  Tenían clara la noción que el Gran creador tiene una íntima relación con los sonidos naturales, el canto de aves, murmullo de los ríos, movimiento de las hojas, y otras dimensiones que escapan a nuestros 5 sentidos pero no a los sentidos internos.

El poeta es por su naturaleza un vector o mensajero de lo excelso y lo sublime. Sus musas han sido más frecuentemente: el amor, la nobleza, la verdad, la justicia, etc. Justamente los valores que son eternos y que sabios y filósofos nos han recomendado siempre.  La mejor idea de la evolución de un hombre no los da su estatura moral.

La función del poeta...

Las metáforas, los versos y las rimas, sabiamente administradas son un arma poderosa para convencer, conquistar, y defender. Afirman eruditos que la pluma es un arma letal que hay que saber esgrimir. Libros hay que han derrumbado imperios, corrientes del pensamiento, quebrantado voluntades. "La pluma es más fuerte que la espada", dijo Edward Bulwer- Lytton.





Los amantes de la poesía y de narrativa en general podemos conjuntar esfuerzos en un propósito común: La defensa de la ecología y naturaleza en su conjunto escribiendo un libro de poesías que sea único en su género.  Un libro que inspire, motive, y persuada con amor. Que cada creador ponga lo mejor de su inspiración y reflexión para evitar la destrucción total e inconsciente del planeta.  

Un libro irrepetible en donde se conjuguen sensibilidad y análisis; belleza y arte, pero también, amor y justicia por lo que tenemos, nostalgia por lo que se ha ido, y preservación y cuidado por lo que vendrá. Un libro que sea como un homenaje al silencio de la Luna junto al canto de las ranas y los grillos. Una alabanza a la naturaleza y una apología de nuestra creación.





Un libro que plasme la firme convicción de preservar nuestro hábitat natural, de volver a nuestros orígenes, y encontrar lo maravilloso que es vivir en comunión con la naturaleza. Un libro que lo mismo sea leído por un niño que por un catedrático universitario. Poemas hermosos donde podamos encontrar grandeza en una oruga, en un delfín, en una montaña, o en un amanecer.

Despojémonos del egocentrismo típico del creador, del artista envanecido por su talento y prestigio. De la soberbia o indiferencia hacia un mundo en decadencia que reclama nuestra atención. Nuestra llamada "civilización" va rumbo al precipicio sino cambia su manera de pensar. Finalmente, la vida es breve y solo nos dignifica nuestra capacidad de amar.

Retomando principios extraviados podemos hacer las paces con la naturaleza y por ende con el creador. Necesitamos valores éticos para enfrentarnos a la destrucción masiva con bombas nucleares con las cuales se han armado tantos países. Toda arma, quien la posee, es porque en algún momento la va a utilizar.  Despertando la paz interior entramos en armonía con el cosmos. El equilibrio alfa y omega lo llevamos dentro de nosotros mismos.

Crecemos más cuando miramos en nuestro derredor quebrantando toda inercia y apatía gritando a los 4 vientos: "¡Quiero un mundo mejor para mí y los que me rodean!”. Antes que sea demasiado tarde y los experimentos nucleares y “nuevas tecnologías” acaben por destruir el planeta. Hay que tomar en cuenta que los países en conflicto están todo el tiempo con el dedo en el misil.





Aquí presentamos una poesía bellísima, de un poeta norteamericano llamado: Robert A. Brewer, que ilustra muy bien lo que he querido decir:

“¿Dónde estabas tú cuando las grandes ballenas pedían piedad
y los peces desaparecían de nuestros ríos envenenados?

¿Escribiste alguna carta?

¿Cantaste alguna canción?

¿O te quedaste sentado diciéndote que tu carta no sería leída ni tu canción escuchada?

¿Dónde estabas tú cuando la tierra comenzó a morir? “.

Urge escribir libros que despierten conciencias y el amor universal. Las especies nos lo agradecerán y las futuras generaciones algún día se preguntarán: ¿Cuándo se comenzó a destruir el planeta? Y la pregunta obligada será: ¿Qué hicieron nuestros antepasados para evitarlo? La respuesta puede ser fatal y se antoja patética, ¿cuántas especies hay desaparecidas hasta el momento? Miles que ya no están con nosotros. 

“QUE NO CANTE EL CISNE”

Un libro que estoy escribiendo tiene este título y su finalidad despertar inquietudes en ese sentido. Un libro que seguramente pueden hacer todos los poetas del mundo resumiendo todo esfuerzo y creatividad. Es obvio que para defender a la naturaleza hacen falta muchos libros.  Muchas voces que conformen un coro de voces que iluminen nuestra luz interior. Que nos hagan comprender que la paz del corazón es también la armonía del universo.





¿Un título tan sugerente? 

En alusión a una anécdota curiosa que encontré acerca de este bello espécimen. Se dice que los cisnes no cantan nunca excepto cuando ya van a morir. No permitamos que muera el cisne. Yuxtaponiendo la idea no permitamos que muera la naturaleza y todo ser viviente. Estamos a tiempo de impedirlo aunque parezca un sueño y una utopía intentarlo.







Los poetas somos seres soñadores que podemos crear mundos más amables con la pluma. Mentalistas y profetas consideran que todo lo creado tuvo su origen en una idea. "El universo es mental", nos dice el libro del Kibalyón. La tierra tiene actualmente vibraciones muy negativas que hay que cambiar para sobrevivir. "La energía no se crea ni se destruye simplemente se transforma", afirma la física.



Que la paz y el amor prevalezcan en el universo.