sábado, 10 de febrero de 2018

El rostro oculto de Marilyn 3

                                                                 

                                                          Una playa inolvidable por sus puestas de sol



Cap. III

Marilyn se desnuda el alma

José de Cádiz


Contemplamos el espectáculo de clavadistas un ratito. En silencio, como si las palabras salieran sobrando y sólo  se comunicaran nuestras almas.  Sumergidos en nuestras quimeras y explorando la riqueza del mundo interior. No supimos cuánto tiempo transcurrió pero nos percatamos que el público desalojaba los acantilados hasta quedar espacios vacíos. Era hora de abandonar "La quebrada".




Regresamos a la mesa y nos tomamos la última copa. Los turistas comían y bebían cada vez más animados. La música acariciaba los oídos como queriendo retenernos las notas musicales para siempre. La actriz preguntó:

─ ¿Hay alguna playa solitaria cerca? Me gustaría contarte algo, pero  en otro lugar.  Uno donde solo haya cielo y mar.

─Por supuesto, es una playa preciosa. A esta hora está desierta.

Pagué la cuenta y salimos del bar. Me sorprendió ver al chofer con la limusina a las puertas mismas de la hospedería. Comprendí que vigilaban a Marilyn a distancia.  No era para menos siendo una luminaria importante y asediada. Me percaté que sus deseos eran órdenes y paseaba bajo estrictas medidas de seguridad.

Enfilamos rumbo a una playa llamada: “Pie de la cuesta”. Es mar abierto y donde sólo los más osados se atreven a nadar, peligroso para quien no sabe hacerlo.  Un lugar inolvidable por sus puestas de sol.  Se puede caminar o simplemente contemplar el atardecer. Nunca hay demasiada gente y en la noche queda en silencio.



Llegamos y el chofer nos dejó solos nuevamente. La brisa del mar nos saludó bajo un cielo tachonado de estrellas.  El aire fresco extasió nuestros cuerpos juveniles y la luna brillaba intensamente.  Mar y cielo parecían conjuntarse en aquel horizonte majestuoso. La diva exclamó:

─ ¡Oh, qué belleza! ¡Cuánta quietud y placidez hay aquí! ¡Vente, vamos a nadar!

Le advertí:

─Es mar abierto, peligroso si no sabes nadar.  Los tiburones deben estar hambrientos.

─Por favor, Joe, fui campeona de natación en un colegio.

Con decisión la estrella se descalzó hasta quedar en minúsculo bikini. La silueta perfecta que hubiera envidiado la mismísima Venus de Milo. Se lanzó al agua y los reflejos de su piel satinada brillaban nítidamente. Sonrisa y labios entreabiertos parecían una clara invitación a besarlos. Si alguna vez conocí la belleza perenne, fue a su lado; si contemplé de cerca a una diosa, fue con ella. Insistió:

─ ¡Anda vente a nadar! Así nos comerán los tiburones a los dos, Jajaja

Me quité cautelosamente la ropa quedando únicamente en bóxer. Temí que mis instintos se sublevaran ante la diosa; que descubriera los estremecimientos que me provocaba su presencia. Claro que ella estaba consciente de lo que sucedía en su derredor. Conocía las debilidades de los hombres  porque era una mujer de mundo. Una chica que a sus 36 años había vivido lo suficiente como para espantarse de un admirador pudoroso. Salté al agua deseando que el mar calmara mis instintos.



Nadamos largo rato sobre las olas. Hacía mucho que no me zambullía en el mar. En efecto, la actriz parecía una sirena y nadaba como experta. Destellos fosforescentes alumbraban nuestras extremidades vigorosas. Casi agotados salimos y nos tendimos boca arriba en la playa.
 

Miles de luceros nos miraban con envidia. El murmullo de las olas era un bálsamo relajante que invitaba a la reflexión. No existe nada más parecido al edén que contemplar las estrellas al lado de una mujer hermosa. Teniendo como fondo aquella quietud cósmica. Le pregunté hondamente emocionado:

─ ¿Te gusta la poesía, Norma?

─ ¡Ay sí me fascina! Neruda, Witman, y Sor Juana me subyugan —me sorprendió saber que era una mujer instruida, nunca lo hubiera imaginado.

─Te voy a declamar un poema que hice especialmente para ti. Pero antes, dime, ¿qué me querías contar?

La diva se sentó en la arena y se puso meditativa. Parecía cambiar de ánimo con relativa facilidad.  Después de pensarlo un poco habló con sinceridad:



─Estos momentos son un bálsamo que me alejan de toda tristeza. Una tregua en mi vida tan ajetreada.  Te voy a confiar algo que no he contado a nadie, ni siquiera a mis amigos más íntimos. No sé quién seas pero el corazón me dice que eres un muchacho bueno.  Un fiel admirador que quiere acostarse conmigo. Vine a Acapulco tratando de mitigar mis penas y si por mí fuera ya no regresaba a Hollywood. Desgraciadamente, la vida ya no me pertenece.

─ ¿Tan grave es el problema?

─Demasiado. Estoy involucrada sentimentalmente con dos hombres poderosos.

Al momento recordé que había leído algo en revistas y periódicos del espectáculo. Le pregunté expectante:

─ ¿Te refieres a tu romance con John F. Kennedy?

─Acertaste, pero eso fue en el pasado.  Actualmente,  soy la amante de su hermano Robert, es el fiscal general de EE.UU.  Siempre tuve esperanzas de formar un hogar para siempre y los dos me engañaron con promesas que nunca cumplieron.  Me siento humillada en lo más profundo de mí ser.

─Por favor, serénate, y cuéntame.

─Conocí a JFK en una fiesta,  Me lo presentó su cuñado Peter Lawford.  Platicamos brevemente y más tarde me invitó a bailar. A partir de aquella noche me llamaba diariamente por teléfono.  Llenaba mi casa de flores y debo decirte que los detalles me enternecen.

─Bueno, ¿y qué sucedió después?

─Me convertí en su amante.  Para que más tarde me abandonara y entonces sentí morir de tristeza.  Yo estaba enamoradísima de John. Dejé el cine y me volví desaliñada.  Había dejado un gran vacío en mi vida.

─Pero, no entiendo cómo fuiste a dar en brazos de su hermano Robert.

─Cuando John se alejó de mí empezó a asediarme Robert con regalos y toda clase de atenciones. Conocía mi relación con su hermano y se aprovechó de mi soledad. Decidí corresponderle para estar cerca de John pero no fue así.

─ ¿Te involucraste sentimentalmente con los dos hermanos?

─Me da pena decirlo pero es la verdad. Soy inestable emocionalmente y me cuesta mantener una relación mucho tiempo.  Quiero amar y al mismo tiempo dejo todo por mi carrera.  Creo en el matrimonio pero me acuesto con otros.  Siempre en busca del verdadero amor.

--Dicen que siendo casada tienes relaciones extra maritales.

--No voy a negarlo el cine me volvió promiscua.  A Norma Jean la ha devorado el mito Marilyn Monroe.  Te juro que no sé quién soy realmente.  Quiero encontrar la felicidad y no puedo.

─Una felicidad que no vas a encontrar de esa manera.

─Me siento culpable en el fondo.  Siempre fui una niña marginada e insegura. Tuve experiencias traumáticas que me marcaron para siempre.

─Bueno, ¿y cómo fue tu relación con Robert?

─Me contó todas esas patrañas que inventan los hombres para seducirnos.  Él fue más lejos aún y me prometió matrimonio. Me compro un departamento en Miami y otro en Nueva York.  Me dijo que se divorciaría de su esposa. Los Kennedy piensan que son intocables y que pueden jugar con los sentimientos de una mujer impunemente.  Les voy a demostrar que no es así y que son tan vulnerables como cualquier otra persona.

--¿?

Yo la escuchaba estupefacto sin acertar a comprender del todo sus revelaciones.  Marilyn hablaba con determinación y resentimiento.  En sus ojos había rencor en otra faceta desconocida de su personalidad.  Atrás había quedado la mujer sufrida que yo conocí en el hotel.  Se había operado en ella una metamorfosis instantánea.

Agregó:

─Después de divertirse conmigo el muy cretino también me abandonó.  Ahora ninguno quiere saber más de mí.  Me siento como un pedazo de carne devorado por dos leones.

─ ¿Cómo pudiste creer que Robert se casaría contigo si tiene tantos hijos?  Además, es el fiscal general de EE.UU.

─Fue un error de mi parte lo reconozco. Me aferré a esa ilusión y pagué las consecuencias. A los Kennedy nunca les importaron mis sentimientos. 

─¿Y qué piensas hacer?

─Tomar venganza, los odio encarecidamente.  Tengo un arma poderosa en mis manos que voy a utilizar muy pronto.

─Norma, odiar nos hace muy infelices, te harás daño tú misma.  ¿Por qué no tratas de olvidar todo simplemente?

─Porque no puedo. He sufrido demasiado y me he convertido en una mujer valerosa. Todos los hombres me tratan como un filete suculento que hay que engullir. Todos ven en mí a la hembra en celo, a la ninfómana, la puta que los satisfaga. Y lo he sido sin duda.  Ahora los Kennedy interceptan mis llamadas y me siguen a todas partes. ¿Comprendes por qué prefiero pasear con un admirador anónimo?


─Sí, claro, no soy un peligro para nadie.

Concluyó:

—Veo con indignación cómo todos se rinden ante el presidente.  Hombres y mujeres obedecen ciegamente al poder.  Pero yo no lo haré más, lo juro, ¡no lo haré más!  Ya no seré una marioneta en sus manos. 

La diva comenzó a llorar sumamente consternada. En su mirada vi la llama del sufrimiento y una gran decepción. La abracé con gran ternura tratando de trasmitirle fortaleza y cariño. Se acurrucó en mis brazos como una palomita herida buscando protección.  Me percaté que tras esa sonrisa  se ocultaba un corazón destrozado. Marilyn sollozaba incontenible y no pude evitar sentir en carne propia su dolor. 

Dejé que se desahogara y después de un rato proseguí:

─ ¿Por eso estabas tan triste en el hotel cuando te conocí?

─Sí, era por eso, pero comprende que allá no podía confiar en ti. Me siento desolada y en medio de un torbellino.

— ¿En verdad te enamoraste de John Kennedy?

─Totalmente, estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por él, retirarme del cine inclusive. Robert no significó nada y sólo llenó un vacío en mi vida.  Pero las mujeres tenemos armas que los hombres jamás sospechan. Puedo terminar con sus carreras políticas si me lo propongo.

─¿? 

La miré desconcertado y añadí:

─Lamentablemente los dos eran casados. Creo que pecaste de ingenua al creer en sus promesas.

—Me decían cosas bonitas al principio de nuestra relación; que me amaban y yo era todo para ellos.  Me regalaban autos, flores, joyas.  Sin embargo la última vez que hablé con John me dijo que su esposa le puso un ultimátum: “¡O abandonas a esa puta farandulera o me das el divorcio!”. Expresó, muy afligido, que un escándalo no le convenía en ese momento.  Era mejor dejar de vernos un buen tiempo. Así de fácil se deshacen de cualquier romance.




—En cierta forma tienen razón. Es su estatus y deben cuidar su reputación. ¿Por qué enamorarte de un hombre casado?

─Porque en el corazón no se manda, Joe. Cuando te enamores lo sabrás.  Los Kennedy son seductores incorregibles y es una afición que heredaron de su padre. Me sentí halagada de ser cortejada por un presidente y luego por un ministro de justicia.  Me sedujo la idea de pasar de estrella de cine a primera dama de USA.

─Creo que llegaste demasiado lejos en tus pretensiones sentimentales.

─Voy a ser sincera, me gustaría dejar una huella de mi paso por el mundo. No quiero ser olvidada como olvidaron a Greta Garbo o Marlene Dietrich.  ¿Quién las recuerda ahora? ¡Nadie absolutamente!  Primero las candilejas, luego el glamour, la gloria, posteriormente el olvido. ¿Puedes comprenderme, Joe?




─Claro, que puedo comprenderte –-le di un beso en la mejilla como un niño que llora para consolarlo, como una flor que brota al amanecer.

A lo lejos escuchamos el canto de los gallos. Ya estaba amaneciendo. 

Caminamos brevemente por la playa. Dos seres diametralmente opuestos comulgaban entre sí. Una actriz célebre conviviendo con un fan desconocido. Aquel escenario cósmico nos pertenecía pero la realidad se impone y alerta.

Sólo el océano era testigo de aquella insólita confesión.  Nos zambullimos en el agua para quitarnos la arena deseando que el mar se tragara todas las penas. Que la aurora trajera nuevas esperanzas de vida. La animé  lleno de fe: 

─Pronto amanecerá pero puedes conversar un momento con las estrellas. Pídeles lo que quieras y ellas sabrán escucharte.  Llevar tu mensaje al creador.  En cuanto aparezcan los primeros rayos del sol te leeré mi poema.

─Es la primera vez que me escriben una poesía.

─Espero te guste, está hecha especialmente para ti.


Norma se recostó en mi regazo como una niña traviesa. Ninguno pensó en el sexo como aliciente en ese momento.  No deseábamos otra cosa que brindarnos mutua compañía. Sabía lo que esa chica necesitaba y entendía su sufrimiento. La vi suspirar entrecerrando sus ojos.  Yo traté de grabarme en el alma sus facciones para siempre.


martes, 6 de febrero de 2018

El rostro oculto de Marilyn 4

                                                                                       Pie de la cuesta



Cap. IV

Una chica soñadora y generosa.

José de Cádiz


Yo guardaba celosamente la poesía que me había inspirado Marilyn mucho antes de conocerla personalmente.  Nunca pensé que tendría oportunidad de declamárselo a ella. Antes de llevarla a disfrutar los acantilados de "La quebrada" me lo guardé cuidadosamente. Lo atesoraba siempre muy esperanzado.

Amanecía y conversábamos amigablemente en aquella playa encantada. Sentados en la arena observábamos tranquilamente el panorama.  Era como si aquel momento estuviera concertado por el firmamento.  Como si Neptuno, el dios del mar, hubiera preparado aquel encuentro.  Frente al inmenso horizonte pregunté a Marilyn con añoranza:

--¿Ves ese lucero enorme que está ahí enfrente?

--Sí, es precioso, y el más radiante de todos.

--Es venus, el planeta del amor y la belleza. El que hace que seamos desdichados o felices en ese aspecto. Determina nuestra felicidad con la pareja cuando la encontramos. Pidámosle que cada uno encuentre lo que busca.

La diva guardó silencio y después de un momento preguntó:




--¿Y al astro rey qué podemos pedirle? ¡Qué lindos se ven sus fulgores reflejados en el mar! Hasta me siento en una dimensión desconocida.

--El Sol es el creador del universo. El que da vida a todo lo que toca. En la antigüedad era el símbolo del padre o Gran logos solar.  Podemos pedirle que nuestro paso por la vida sea fructífero. Que traiga paz a nuestro corazón. Que ensanche nuestros horizontes y prolongue la existencia.

--Qué bonita petición.  Nunca pensé que fueras tan inspirado.

--Ni yo que fueras tan hermosa como espiritual.

--¿Desde cuándo escribes poesía, Joe?




--Desde niño, una forma de canalizar mis emociones y recrearme con la pluma. Este poema me surgió aquí precisamente y lo guardo con veneración. Te conocí en una película y ahora comprendo que hay sueños que se cumplen.   Prométeme que pase lo que pase jamás olvidaremos este momento. Quiero que lo guardemos en algún rincón de nuestro corazón.  ¿Me lo prometes?

--Te lo prometo –-Contestó con su vocecita musical.

--Bien, aquí está el poema:

A Norma Jean frente al mar

Eres un sueño guardado en el fondo del océano
eres caricia y fulgores  alumbrados por el sol
eres el ideal dorado de los hombres terrenales
una mujer primorosa que hace perder la razón.

Todas las estrellas nacen y las vemos tan distantes
hombres quisieran tocarlas y sentir su resplandor
pero los seres humanos tan carentes de ternura
nunca podrán alcanzarlas ni admirar su irradiación

Eres una flor exótica que merece ser mimada
a la que sobran promesas y lisonjas por doquier
nunca serán tan sinceras como el canto de las olas
mi tan sublimes y etéreas como esta puesta de Sol

Siempre soñé con besarte y expresarte mi cariño
quiero que Venus permita que se cumpla esa ilusión
pero si no nos conceden un momento tan dichoso
sé que podremos hacerlo en la cuarta dimensión

Tal vez la fama te abruma y destruye tu alma pura
el cine es un medio efímero semejante al espejismo
te sugiero que abandones el glamour y candilejas
antes de que tenebrosos te lleven hacia el abismo

Los momentos más felices no vuelven a repetirse
vivamos estos instantes como un regalo supremo
cuando te sientas muy triste visítame en una barca
Yo te esperaré en la playa con mariposas monarcas

Cuánto le daría a la vida para tocar las estrellas
qué diera yo por un beso a tus caderas tan bellas
las gaviotas se te acercan para conocer tu historia
saben bien que contemplarte es conocer a la gloria.

Para ti.

Le entregué el poema y la estrella ya no dijo nada.  Cerró los ojos y permitió que sus lágrimas fluyeran.  Luego se incorporó lentamente y me abrazó.  Había despertado sus emociones más sublimes.  Hay sentimientos que están más allá de las fronteras de la carne. Un estremecimiento genuino entre dos seres tocados por la magia de las musas.

Me percaté que Marilyn era una víctima más del medio que la encumbró. Tal vez demasiado tarde para abandonarlo. El peso de la fama la estaba colapsando y destruyendo su precario equilibrio. Una mujer anhelante de ser amada con delicadeza.  Abatida por la estulticia de los poderosos. Los que pueden disponer de una mujer a su antojo y que ambicionan dinero y poder.




Una mujer humillada en extremo pero consciente que se había corrompido. Deseaba salir a flote y llevar una vida normal.  Anhelaba escapar de ese mundo pernicioso. No obstante, seguía siendo la chica ingenua que soñaba con el amor.  Aquel que nada tiene que ver con orgasmos ni bajas pasiones.  Pero nadie se corrompe sin sentirse despreciable.

Marilyn era considerada una aventurera de la fama, una actriz caprichosa, frívola y tonta; fundamentalmente hedonista.  Decían que se había acostado con muchos hombres y ella tampoco lo negaba. Afirmaban que sus parejas la habían abandonado por infiel. Yo estaba dispuesto a comprobarlo en cualquier momento.  Pero aquella mañana sólo me interesaba devolverle la confianza en la vida.

Por la forma desencantada en que se expresaba parecía ya no esperar nada de este mundo. Los hombres más poderosos del orbe la estaban destruyendo.  En su corazón había anidado el odio y eso era demasiado temerario en una mujer tan conocida.  Aquellos gobernantes podrían eliminarla como rayo en cualquier momento.  ¿Cuáles eran las armas poderosas que mencionaba? ¿Tendría los arrojos para utilizarlas?

Fui prudente en sus confidencias y dado su estado de ánimo era mejor callar. Lamentaba que tuviera que marcharse a otro día sin conocer más detalles de su vida. Me hubiera encantado retenerla y ofrecerle el paraíso en tierras costeñas. Ella hubiera dado lo que fuera para no regresar a Hollywood. Pero, como afirmaba, fuertes compromisos la reclamaban en la meca del cine.




Estaba consciente que la diva llevaba un tren de vida aventurero. Sólo podía aspirar a gozar de su amistad y ese era ya un gran privilegio.  Era superar mis propias expectativas. Marilyn me atraía como un imán y el deseo de poseerla era demasiado imperioso. En mis noches de insomnio solía tener los pensamientos más arrebatados con ella. Curiosamente, frente al horizonte, sólo me inspiraba sentimientos de compasión. Un afán de protegerla como se cuida un ave recién nacida. Como los bebés que acaban de venir al mundo.

Había amanecido completamente cuando nos retiramos de Pie de la cuesta. Quizá más adelante regresaríamos. Abordamos la limusina que nos esperaba cerca.  Me empezaba a impacientar la actitud puntualita y circunspecta del chofer. Después de conocer sus desventuras me hubiera gustado llevarla lejos donde nadie la conociera. No obstante, debí ser prudente dadas las circunstancias tan delicadas que la rodeaban.  Evidentemente estaba involucrada en las aguas pantanosas de la política.

Llegamos al hotel y nos despedimos en las puertas de su suite.  Expresó:

--¡Ha sido una noche maravillosa! Me gustaría repetir la experiencia. ¿Te abrumé demasiado contándote mis problemas? Perdóname, tenía necesidad de desahogarme.  Te agradecería me mostraras otras maravillas del puerto; remontarme en un velero en alta mar. ¿Podemos hacerlo más tarde?

--Claro que sí, estoy para servirte.

Marilyn sonrió y me dio un beso en la mejilla. Musitó cariñosa: “que descanses y gracias por todo baby” –-entró rápidamente a su habitación.



Regresé con mis compañeros quienes se encontraban apostados frente a su suite.  Conversaban ajenos a cualquier problema que hubiera en torno a la estrella.  No les interesaba mayormente que se tratara de una celebridad.  Los saludé con camaradería y comenté que había llegado mi hora de salida.  Me fui a casa pensando que nadie lo tiene todo en la vida.  Siempre pensé que las estrellas de cine tenían el mundo a sus pies. Ahora me cercioraba lo equivocado que estaba.

Aquella velada había sido inolvidable porque conocí al extraordinario ser humano que había en Marilyn.  Si hubiera sabido lo que se avecinaba jamás se hubiera marchado del puerto.  Con gusto se hubiera quedado a vivir aquí. Pero el destino tiene sus propios designios, tan impredecibles como misteriosos.

Me acerqué a la chica soñadora pero también tierna y generosa.  La imaginé tomando cocos en la playa y conviviendo con los nativos.  Por la mañana desayunaría un coctel de camarones y las gaviotas la rodearían curiosas. No la obligarían 2 mandatarios a tener sexo con ella.

Su vida era una montaña rusa intentando alcanzar la seguridad y la dicha.  Una caja de pandora que ocultaba grandes sorpresas.  Un abanico de posibilidades donde ser diva y tan célebre no eran suficientes elementos para ser feliz.



¿Dónde estaba la felicidad realmente? ¿Dónde encontrar los elementos para ser dichosos?  Todos anhelamos la felicidad pero pocos han sabido encontrarla. Como si la misma fuera una mariposa arisca que cuando creemos alcanzarla esta vuela más y más lejos aún.

Llegué a mi departamento para descansar.  Apenas tenía tiempo de dormir unas horas antes de llevar a Marilyn a conocer otro balneario.



miércoles, 24 de enero de 2018

Dialogando con Zapata

                                       
                                                            ¿Qué ondas, cabrones?





José de Cádiz















Es el revolucionario más auténtico que ha dado México. El más admirado y respetado por su trayectoria.  De claros ideales altruistas jamás traicionó a sus defendidos. Nació en el seno de una familia muy pobre de 10 hermanos.   Originario de Anenecuilco, Morelos, siendo adolescente quedó huérfano de padre y madre.   Zapata No ha muerto.  Vive en el corazón de los mexicanos.

Emprendió una lucha tenaz contra hacendados del Estado de Morelos.  Durante siglos se fueron apoderando de las tierras campesinas con trueques deshonestos.  La principal demanda zapatista era: Tierra y libertad, los trabajadores vivían en las peores condiciones de miseria.  Desgraciadamente, Porfirio Díaz fue un protector de empresarios y latifundistas.  Con sus famosas tiendas de raya  -comercios agiotistas- tenían endeudado todo el tiempo a los jornaleros. Similares a las tarjetas de crédito hoy en día.

¿Quién fue realmente Emiliano Zapata?

Un luchador social con una honestidad a prueba de fuego.  Investigó los códices de los antiguos mexicas y se percató que  el problema de las tierras era histórico.  Un caudillo inteligente y visionario.  Sabía leer y escribir y tenía una gran habilidad para domar potros. Tanto que lo contrataron en diferentes haciendas como caballerango.  Por supuesto, no era un santo, sino un ser humano con defectos y virtudes.  Le gustaba tocar el violín, tomar moderadamente, y cohabitar con el sexo opuesto.
 
Era tan popular que las mujeres lo seguían, se casó en 3 ocasiones. Dice uno de sus lugartenientes: “Zapata, podía acostarse con una mujer diferente cada día, y si no lo hacía era por falta de tiempo.  Había padres que les llevaban a sus hijas para que durmieran con él.  Era un varón muy bien dotado. Varias veces encontró en su dormitorio a una joven virgen que se le ofrecía”.  Seguramente pensaban las féminas: “Si voy a perder mi virginidad que sea con Emiliano Zapata”.
   
No cabe duda que la fama es el mejor sex aple.  Y, bueno, parece que el tamaño sí importa.  Los grandes caudillos poseen una característica fundamental: exceso de testosterona.  A ello se debe su valor indómito y grandes necesidades sexuales.  No son hombres comunes sino extraordinarios.  Ser paladines de la justicia los hace atractivos para las mujeres.





A los mexicanos nos hubiera gustado conocerlo, tratarlo, escuchar sus arengas en el Plan de Ayala.  Aquí resumió muy bien sus ideales y filosofía: La tierra es de quien la trabaja.  ¿Si lo tuvieras enfrente qué le preguntarías?  ¿Te gustaría verlo con su espeso bigote y pantalones de charro bien entallados?  Porque Zapata se sabía una figura trascendente  y cuidaba mucho su imagen y reputación. Jamás se vendió a los poderosos a pesar de que le ofrecían haciendas, dinero y todo lo que quisiera.

Francisco I. Madero lo invitó a unirse a la revolución con el Plan de San Luis, que prometía a los campesinos la devolución de sus tierras.  Era lo que venía reclamando Zapata desde hacía mucho tiempo. Madero, era un hombre ilustrado que estudió en La Sorbona y además descendiente de terratenientes. Escribió un libro llamado: “La sucesión presidencial en 1910", y fundó el Partido anti reeleccionista.  Como jefe de la revolución pretendía un cambio gradual a través de reformas en el parlamento. Como hombre adinerado jamás se identificó plenamente con los ideales altruistas de Zapata.





Al triunfo de la revolución Madero pactó con el régimen derrocado e incluyó en su gabinete a defensores del porfiriato.  Eso le costó la presidencia y la vida.  Zapata, en cambio, exigía la devolución de las tierras inmediatamente y expropió latifundios con la fuerza de las armas. Luego, se las repartió a los campesinos equitativamente. Francisco I. Madero, no sólo no les devolvió las tierras, sino que exigió el desarme de los zapatistas. Razón por la cual Emiliano Zapata lo acusó de traidor.  ¿A qué jugaba Pancho Madero?

La prensa vendida de la época llamó a Emiliano, bandolero, ladrón, proscrito de la ley. “El Atila del sur”. No era nada de eso sino un hombre noble ávido de justicia. Haber conocido la pobreza le permitió identificarse con los más necesitados.  Hacendados, gobernantes,  y empresarios tenían comprados los principales periódicos.  Tal como sucede actualmente con los medios.  El gobierno deposita en sus cuentas millonarias cantidades por “concepto de publicidad”.  Mentira, les paga por ocultar la verdad y se llaman mercenarios.





Los invito a conocer el pensamiento del caudillo a través de la imaginación para acercarnos a su trayectoria y proezas.  Con el tercer ojo haremos un recorrido por su historia para que él personalmente conteste nuestras interrogantes.  Trasladémonos a las huestes celestiales para conversar con el mítico revolucionario. 





Lo encontramos de pie, taciturno y meditativo frente a un caudaloso arroyo. En un remanso cristalino observa detenidamente su imagen. A sus espaldas admiramos su traje de charro con botonadura de plata. Tan ensimismado está que no se percata de nuestra presencia.

Me muero de curiosidad por ver ese rostro adusto de ojos enigmáticos. Sorpresivamente, me pregunta con una voz bien timbrada y sin regresar a verme:

--¿Desea Ud. platicar conmigo?

--Sí,  señor Zapata, ¿cómo lo supo?

--Las almas desencarnadas podemos saberlo todo.

--¿?

Intuye mi incredulidad y voltea de una manera que me deja mudo. Tengo frente a mí una leyenda que parece taladrar mis pensamientos. Sombrero y traje de charro le dan un porte de emperador azteca.  Es alto, bien formado, facciones bellas, su bigote abundante acusa una virilidad manifiesta.  Es lo que se llama un hombre guapo. Comprendo por qué lo seguían tanto las mujeres.
   
Me observa con indiferencia como si yo fuera un pollo comiendo gorgojos. Guardamos silencio y no encuentro la manera de romper el hielo. Por fin le pregunto:

--Y bien, general Zapata,  ¿por qué lo asesinaron Pablo Gonzales y Jesús María Guajardo en 1919?



--Por órdenes del presidente Venustiano Carranza.  ¿Las razones? Las mismas por las que mataron a Miguel Hidalgo, Martin Luther King, y el Ché Guevara.  Bregar por la justicia en la tierra es una sentencia de muerte.

--¿Todos los grandes revolucionarios han sido sacrificados?

--Todos, hasta el mismo Jesús de Nazaret.  La ingratitud caracteriza a la humanidad.  Los héroes son comprendidos demasiado tarde.  Hay una lucha constante entre el bien y el mal; entre la verdad y la mentira.
 
--No puedo creer que tanta sangre derramada en la revolución de 1910 haya sido en vano.  ¿Ud. sabía lo que le esperaba?

--De alguna manera lo intuía. Cuando desafié al gobierno y expropié las tierras a los hacendados me convertí en su peor enemigo.  Entonces Pancho Madero me invitó a unirme a la revolución  que prometía devolver esas tierras a los campesinos. Obviamente no cumplió su palabra.




--¿Y por qué no se las devolvió al triunfo de la revolución?

--Porque Madero simplemente nos utilizó.  Sólo le interesaba llevar agua a su molino para finalmente darnos la espalda.  Era un traidor de cabo a rabo Pancho Madero y por eso también a él lo traicionó Victoriano Huerta.  El que la hace la paga explica la ley del karma.  Los revolucionarios de alcurnia nunca adoptaron nuestra bandera.
 
--¿Es cierto que Madero le ofreció a Ud. una hacienda para que abandonara la lucha?

--Es verdad, y le contesté: “Señor Madero, yo no me metí a revolucionario para convertirme en un hacendado, sino para defender a los pobres”.  Venustiano Carranza, intentó hacer lo mismo y también lo mandé a la chingada.  Ambos eran descendientes de empresarios y terratenientes.  En Coahuila fundaron el partido anti reeleccionista.  Pablo Gonzales y Jesús María Guajardo eran sus súbditos y por eso me traicionaron.




 
--Por favor, explíqueme.  ¿La revolución de 1910 surgió por la injusticia contra obreros y campesinos?  ¿Entre aristócratas y el populacho? Entonces, ¿la dictadura de Porfirio Díaz fue un mero pretexto?

--Porfirio Díaz tenía 30 años en el poder organizando elecciones simuladas.  Modernizó al país trayendo capital extranjero.  Ferrocarriles, compañías mineras, textiles, automotrices, telégrafos, teléfonos tuvieron su mayor auge.  Su gran error fue olvidarse de los de abajo y permitir una explotación bárbara de agraristas y jornaleros. Qué pronto se olvidó de sus orígenes;también del Plan de Tuxtepec que redactó antes demandando la no reelección de Benito Juárez.  Se volvió un cínico y se reeligió muchas  veces.

--¿Quiere Ud. decirme que el poder corrompe al más templado?

--Absolutamente, el poder corrompe a todos, es como un cáncer.  Convertidos en semidioses llenos de honores y privilegios ya no quieren abandonarlo.  Porfirio Díaz se enamoró de la presidencia.  Se necesita ser muy íntegro o lleno de espiritualidad para superar la tentación.




  
--¿No será que los mexicanos llevamos la corrupción en la sangre, general Zapata? Hay que recordar que quienes llegaron a “conquistarnos”, con Cristóbal Colón, eran ex presidiarios, criminales, ladrones y gente de la peor ralea.
 
---Mmmm, puede ser, pero la maldad es parte de la naturaleza humana. Siempre navegamos entre la virtud y el vicio.  Necesitamos encontrar el equilibrio. Yo preferí morir siendo esclavo de los principios no de los hombres.

--La prensa de 1910 lo tildaba de ladrón, roba vacas, saqueador, violador.  Decían que los zapatistas eran el terror de poblaciones y hacendados. ¿Son calumnias o hay algo de verdad?

--Mire, no voy a negar que muchos de mis seguidores cometían desmanes, pero no con mi autorización.  Era tanto el encono contra los ricos, tanta la humillación sufrida, que se desahogaban cuando podían.  Ahora bien, al amparo de mi lucha surgieron asaltantes y matones profesionales que robaban en mi nombre.  Fusilé a varios por esos motivos.

--A Madero lo traicionó Victoriano Huerta, en complicidad con el embajador de EE.UU, Henry Lane Wilson, y Félix Díaz para usurpar el poder.  Venustiano Carranza, Pancho Villa, y Ud. continuaron la revolución contra Huerta.  ¿En qué momento hubo desacuerdos entre ustedes tres?

--Carranza también nos dio la espalda, al igual que Madero, aprovechándose que eran hombres estudiados y nosotros iletrados.   A Pancho Villa, y a mí, nos consideraban  bandoleros sin principios ni aspiraciones legítimas y no era así. Sólo pensaron en defender su estatus social. En otras palabras desviaron el curso de la revolución.
 
--¡Ah caray! ¿O sea que gracias a ellos la revolución fracasó en sus principales demandas?




--Nos impidieron cristalizar nuestros anhelos.  EE.UU intervino descaradamente abortando el curso de nuestra lucha.  Es el peor enemigo de los mexicanos. Antes nos quitaron la mitad de nuestro territorio.  Actualmente nos imponen a los presidentes más corruptos y nos despojaron nuevamente del petróleo. Tratan a nuestros compatriotas inmigrantes con la punta del pie. Algún día América despertará librándose de su yugo.  Han saqueado a la mayoría de las naciones.

--Oiga, pero Francisco I Madero, al igual que Venustiano Carranza son considerados héroes en México. ¿Por qué la historia los reivindica?

--Porque la  historia la hacen los vencedores. Quienes se montaron en nuestra lucha con una serie de traiciones. Hay una total falta de ética en los historiadores. A Carranza, lo traicionó Álvaro Obregón, a este manco lo mandó fusilar Plutarco Elías Calles, siendo aliados.  En 1929, Elías Calles fundo el PNR y realizó un gran fraude electoral.  A partir de ahí tenemos un régimen viciado que odia la democracia.  Tiene 80 años en el poder y se llama: El PRI.




--¿Si Ud. volviera a nacer cómo derrocaría este régimen corrupto?

--Pues, mire, por la vía legal nunca lograremos la democracia. Hay demasiados intereses creados y partidos que le hacen el juego al poder.  La autoridad legislativa y judicial son sus aliados. Empezaría por bombardear al INE que manipula los votos y altera resultados en las urnas. Me seguiría con la SCJN. Continuaría con los medios mercenarios que apuntalan este régimen: Televisa, Tv azteca, Milenio, El universal, Editorial mexicana, etc.  No dejaría ni el polvo de estos hijos de la chingada.  La cámara de diputados y la presidencia correrían la misma suerte.




--Oiga, señor Zapata, pero eso es terrorismo vil. ¿No habría otras maneras un poco más civilizadas para derrocar un estado mafioso?

--Le diré, amiguito, El PRI nos ha gobernado con argucias, sobornos, y alterando la Constitución. Tiene convertido a México en un campo de muerte. Masacres diarias, narcotráfico, secuestros, extorsiones, violencia por todas partes y los mexicanos viviendo en la zozobra. El hampa apoya a los gobernantes para subir al poder. El ejército asesina a estudiantes y luchadores sociales.  Dígame Ud. si esto no es terrorismo vil.  La mayoría de legisladores están vendidos.  Las elecciones son una farsa.  No hay un candidato idóneo que tenga los tamaños para realizar un cambio.  ¿Cómo puede transformar un régimen podrido con métodos honestos? 




--Bueno, viéndolo desde ese ángulo, creo que tiene Ud. razón.   Pero existe un candidato al que los mexicanos le tienen mucha fe y se llama Andrés Manuel López Obrador.  ¿No sería conveniente apoyarlo?

--Le arrebatarán la presidencia una vez más. La ha ganado en dos ocasiones y no ha sabido defender la voluntad popular. A este señor le faltan testículos y madera de caudillo. Dicen que es un intelectual y muy honesto pero carece de inteligencia maquiavélica.  Al enemigo hay que combatirlo con sus mismas armas. Necesita un séquito de colaboradores capaces. Se ha rodeado de tantos gusanos.

--¿Y  las modernas tecnologías,  Internet, el móvil o las redes sociales que papel jugarían señor Zapata?

--Ud. debe saber que los mexicanos son pendejos, conformistas y apáticos, me reservo mi opinión. Todo el tiempo los manipulan a través del móvil y la Tv. Siempre los veo pegados a estos artefactos.  Así con sus juguetitos ya no piensan ni protestan. Tan enajenados que prefieren comprar tiempo aire en lugar de alimentos. ¡Qué gran habilidad de La casa blanca para manipular a los pueblos!

--Pero, ¿cómo liberarnos del vasallaje de EE. UU?

--No queda otra opción que pedirle a China, Rusia, o Corea del Norte que por favor los ponga en su lugar.  Son potencias económicas y nucleares. Los mexicanos deben formar grupos y hacer alianzas con Iraq, Alemania, Japón, Vietnam, Cuba, Venezuela, y todos los enemigos de EE. UU. Escriban libros para despertar conciencias. Tomen en cuenta que es un país de drogadictos.  Pancho Madero, Hitler, y Lenin provocaron una revolución con sus obras.  La decadencia de USA empezó al elegir un gobernante loco.
 
--¿Se refiere Ud.  a  Donal Trump?

--Exactamente, este señor conducirá su país a la catástrofe.  Es un representante de las fuerzas del mal.  Sólo necesita un empujoncito para el desplome total de esta gran potencia.

--Eso opinan también algunos intelectuales.  ¿No sería mejor rezar y pedirle al Padre que nos libere de tanta perversidad mundial?

--Hay que agotar todas las posibilidades. No hay peor lucha que la que no se hace. Dicen que la fe puede mover las montañas, aunque yo personalmente nunca la utilicé.  Todo sea para transformar a México.

--Me gustaría que habláramos sobre su vida amorosa. Cuentan que siendo Ud. joven se robó a la señorita, Inés Alfaro Aguilar, y que lo metieron preso.  ¿La plagió o qué sucedió?

--No me la robé y fue mi primera novia.  Es verdad que me encarcelaron y obligaron a hacer el servicio militar.  Nos casamos y tuvimos 4 hijos.  Por lo visto Ud. repite todo lo que dicen mis enemigos.  Nunca tuve necesidad de robarme una mujer. Estaba yo muy enamorado.  Tuve muchas aventuras pero siempre regresaba con ella.

--Cuentan que su segunda esposa, Josefa Espejo Sánchez, era de familia de  hacendados.  Pero a Ud. No lo querían por sus ideas revolucionarias.  ¿Se casó con ella por intereses compartidos?

--Nunca me casé por interés sino por amor.  En mi vida tuve 10 compañeras sentimentales y 17 hijos.  Con Josefita, nos casamos también por la iglesia, mis padrinos de bodas fueron el Sr. Francisco I. Madero y su esposa Sara Pérez.  Tuvimos 2 hijos pero murieron al poco tiempo. Ya andaba yo metido en la revolución y apenas sí nos veíamos.

--El hijo de Pablo Gonzales Garza, el general que lo mandó asesinar, escribió un libro para reivindicar a su padre.  Trata de desacreditarlo a Ud. diciendo que. trabajó como caballerango de Ignacio de la Torre y Mier, el yerno de Porfirio Díaz.  Es conocida la homosexualidad de este señor porque realizó el baile de los 41, en  1901. Lo arrestó la policía junto con otros hombres vestidos de mujer.  Le voy a preguntar algo que ha levantado ámpulas entre sus seguidores. ¿Es verdad que mantuvo relaciones sexuales con él?

Emiliano Zapata, que había mostrado un talante sereno y amable, esta vez se mesó los bigotes. Frunció el ceño y contestó de mala gana:

--Si Ud. ha leído mi vida sabrá que me asediaban las jovencitas. ¿Qué necesidad tenía de acostarme con un hombre? Efectivamente, trabajé 6 meses como domador de potros de Ignacio de la Torre y nos llevábamos muy bien. Conocí a su esposa Amadita Díaz.  Le presenté a mi esposa Inés y apadrinó el bautizo de mi tercer hijo. Lo demás son difamaciones de mis enemigos. Tome en cuenta que soy una figura histórica.

--¿Qué opina de la película que realizó Elia Kazan, en 1952, llamada ¡Viva Zapata!? Lo personificó Marlon Brando pero está hablada en inglés. A su hermano Efigenio lo interpretó Antony Quin.

El caudillo del sur sonrió con ironía y contestó:

--Es una historia bella pero nada que ver con la realidad.  Las cosas fueron bien diferentes. Yo ni siquiera hablo inglés.  Pero comprendo que es la mercadotecnia de Hollywood.

--Sr. Zapata, es un honor platicar con un hombre de su envergadura.  En México lo queremos mucho. Hasta los gobernantes del PRI le hacen honores cada año. Qué paradójico, ¿no le parece?


--Por supuesto. Primero me mandaron matar y ahora me rinden honores.  Bueno, también a Miguel Hidalgo, José Martí, y Simón Bolívar les hacen homenajes.  Así son los seres humanos.  ¿No hicieron lo mismo los romanos con el nazareno?

Sus últimas palabras me inspiraron un respetuoso silencio.  Me despido con amabilidad y le agradezco la entrevista.



Un capítulo del libro, "Conversando con la historia", en el taller de redapción. 




El rostro oculto de Marilyn 3

                                                                                                                              Una playa in...