martes, 12 de diciembre de 2017

Sex símbols cinematográficos


                                                              ¿Brigitte Bardot el mayor símbolo sexual?


                                                                     
     
José de Cádiz
                                                              

El cine como industria siempre se ha preocupado por crear ídolos. Arquetipos de belleza, carisma y glamour. Ha explotado la sexualidad como tabú y fuente de riquezas. Un desnudo siempre invita al morbo y a las altas o bajas pasiones. Lo sabían los pintores del renacimiento y quienes ejercen la prostitución.

La magia del séptimo arte nos trasmite la cultura de un pueblo, su ideología e idiosincrasia. Para nadie es un secreto esa penetración cultural tan grande entre los pueblos. El cine nos imponen modas, costumbres, y estilos de vida.  Hollywood lo sabe perfectamente y bombardea al mundo con sus películas.





Productores y directores se han preocupado, desde los albores del cine, específicamente desde los años veintes, por crear mitos del celuloide con los cuales el público se identifique. Dentro de esta clasificación se encuentran los llamados "símbolos sexuales". Seres humanos comunes y corrientes pero con una sexualidad poderosa y un poder de atracción sin precedente. Bellos, sensuales, carismáticos.








Podemos considerar a Rodolfo Valentino como el primer sex symbol universalmente reconocido. Arquetipo de la belleza masculina y afamado Latín lover.  Aunque en realidad era italiano. Así vendió su imagen en el cine mudo de los años veintes. Un ídolo que provocaba tumultos y todas las féminas querían hacer el amor con él.  Lo recordamos en: "El Sheik", "Sangre y arena", entre otras películas mudas.







Un hombre extraordinariamente atractivo, callado, enigmático.  Lo descubrieron cuando era bailarín de tangos en un centro nocturno de Nueva York. Bailaba con las señoras y también vendía su cuerpo.  Murió, en 1925, y provocó infinidad de suicidios.  Su popularidad y capacidad seductora eran apoteósicos. Las actrices Pola Negri, Mary Pickfor, conocieron su virilidad y fortaleza.  Era el sueño dorado de todas las adolescentes.  


1925: SEMILLERO DE CELEBRIDADES

Ese año precisamente llegaron a Hollywod dos mujeres que fueron consideradas arquetipos y leyendas del celuloide: Dolores del Río, y Marlene Dietrich. Mexicana la primera, alemana la segunda. Dolores hizo el primer desnudo artístico del cine en una alberca. La primera que modeló un traje de baño de dos piezas. Para 1926 fue considerada por una revista gringa como la actriz más popular de Hollywood. 


Existe una foto suya con miles de cartas y un trofeo gigantesco.  La recordamos en sus primeras cintas: "Ramona", "El precio de la gloria", "Ave del paraíso".  En 1943 regresó a México convertida en una celebridad.  Entonces filmó películas folclóricas con El indio Fernández.  Entre ellas  "María Candelaria", "Flor Silvestre", "Bugambilia", y otras más que fueron galardonadas internacionalmente. Fue musa de grandes artistas como Diego Rivera, Miguel Covarrubias, y José Clemente Orozco. Carlos Fuentes, dijo de ella: "Es una Diosa que se sabe mujer". Murió en los Ángeles, en 1983, ya anciana y como consecuencia natural. 








Marlene Dietrich, fue llamada "la mujer de las piernas más hermosas". Hizo comerciales muy atrevidos en Alemania, y al igual que Greta Garbo, tuvo amantes de ambos sexos. Abiertamente bisexual pero con unas delicadas formas y un vozarrón de trueno que envidiaría Pancho Villa. Paraba el tráfico en las calles de París, Nueva York, o cualquier ciudad europea. La película que la lanzó a la fama fue: "El ángel azul". Luego vinieron "Marruecos", "La venus rubia". Durante la segunda guerra mundial Marlene se declaró ferozmente antinazi.  Andaba en los campos de batalla cantando su canción"Lili Marlen" apoyando a los aliados. Hitler la expulsó de Alemania por esta razón.  Se casó, en 1924, con un director de teatro y tuvieron una hija.  Nunca se divorció pero fue legendaria su lista de amantes. Afirmó que el gran amor de su vida fue el actor francés Jean Gabin. Murió, en 1992, completamente sola y alcoholizada en su departamento de París. Fue enterrada en Berlín como su última voluntad.  



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La divina, Greta Garbo.  Antes de venir a Hollywood, en 1925, filmó en Suecia, su país natal, varias películas.  Hizo una carrera fulgurante en EE.UU. Llegó a ser la actriz mejor pagada de la época.  La vemos deslumbrante en "Gran Hotel", "Ana Karenina", "Mata Hari", y tantas otras.  Cuentan que era tan tacaña que cuando agonizaba su sirvienta le recomendó en plena agonía: "Cuando sientas que ha llegado el momento por favor apaga la luz".  Discretamente bisexual, no tuvo hijos, cuando pudo tenerlos no quiso estropear su figura.  En la madurez regresó a Suecia y jamás se dejó ver en público siendo una anciana. Nacionalizada estadounidense, muere en 1990, en su departamento de Manhatan.  En el libro titulado: "The Girls", se afirma que ella y Greta Garbo fueron amantes. Sin embargo las dos aseguraban no conocerse.  Afirmó en cierta ocasión: "Ser una estrella de cine significa ser centro de atención desde todas direcciones.  No tienes nunca verdadera paz".  Aparte de los amantes del cine casi nadie la recuerda.










Otro sex symbol controversial:  Mae West. Actriz audaz que en 1927 fue arrestada por desnudarse en una obra de teatro. Dueña de unos pechos enormes y una sensualidad manifiesta.  Hacía las delicias de cinéfilos y parroquianos en teatros y centros nocturnos.  Inspiraba las fantasías eróticas y los sueños húmedos de millones de adolescentes. Estas actrices tenían como afición natural la seducción y gusto desmesurado por los efebos. Ya sea de manera discreta, como Dolores del Río, o de manera abierta como las otras luminarias.  Fueron consideradas vampiresas o fame fatales. Amantes de multimillonarios, magnates del cine, se acostaban con hombres muy guapos.  Su propio oficio les exigía elegir bien a sus parejas. De ahí el calificativo de “vampiresas”. Tal vez un símbolo sexual se mida por la cantidad de orgasmos que provoca.












El problema de Marlene Dietrich, Greta Garbo, y Mae West,  es que murieron viejitas. El cine las explotó y expulsó de sus filas porque exige lozanía y belleza. Uno de los requisitos para convertirse en mito es morir jóvenes, en apogeo de su gloria. ¡Vaya condición para  inmortalizarse! Para que su público las recuerde hermosas, seductoras, con gran sex apel. Exudando sensualidad por todos los poros.  Convertidas en vedets por su talento, brillo, y un magnetismo irrepetible. Como un bocadillo a punto de ser engullido.

En el momento que el público las ve arrugadas, o con un bastón, se les cae el porte y la gracia y dejan de interesar al respetable. Pierden su encanto frente a las cámaras.  Los empresarios no quieren ancianas, ¡y el público tampoco! El séptimo arte exige estética, simetría, encanto. Por eso se retiraron para no volver jamás.  Dejando una aureola de misterio para que que se les recuerde como en sus mejores tiempos. Ejemplo palpable es Greta, "la divina", una actriz que "caminaba tan despacito como una serpiente”. Después que se retiró nunca se dejó fotografiar ni entrevistar. Se la pasó viajando el resto de su vida y corría para que no la alcanzaran en aeropuertos y hoteles.



3 mitos y sex símbols que trascendieron



Brillaron por su particular encanto.  También por el hecho de tener una muerte trágica. Último requisito para convertirse en mitos: Marilyn Monroe, James Dean, y Lupe Velez. Lograron el estrellato y fueron considerados ídolos de multitudes. Cuando murieron, tanto los medios como la mercadotecnia los siguieron considerando Sex symbols. Lograron la inmortalidad que muchos desean alcanzar. Es el público quien mantiene su estrella brillando.  



La imagen de Marilyn Monroe sigue tan cotizada como antaño y aún se cobran regalías por sus películas.   Es conocida como "la bomba más erótica del cine". Símbolo de belleza, seducción,  y glamour por excelencia. En cualquier estética encuentran sus fotografías. La estrella más universalmente reconocida.  De todas las mencionadas solo a ella conocen las nuevas generaciones.  Fue una niña huérfana que anhelaba ser amada y tuvo una muerte trágica.  Amante de John F. Kennedy, y Robert Kennedy.  Escribió un diario donde hacía revelaciones de su vida sentimental. El motivo de su muerte fue porque amenazó al clan kennedy con una conferencia de prensa donde daría a conocer su diario.  El 80 por ciento de los norteamericanos opinan que Marilyn murió asesinada.

Muere el 5 de agosto de 1962 en su residencia de Los ángeles.  En su diario que llaman: "el libro rojo" mencionaba el teje maneje de la política norteamericana.  Marilyn no se suicidó y fue cobardemente asesinada con una inyección letal.  En su muerte intervino la Cía, la mafia, el FBI.  Los Kennedy, valiéndose de su poder, engañaron a la prensa con un supuesto suicidio.  Norma Jean, amaba demasiado la vida y era incapaz de matarse. Afirmó en una ocasión: "Hollywood te da mil dólares por un beso pero cincuenta centavos por tu alma".







James Dean, murió a los 24 años, cuando únicamente había filmado tres películas: "Al este del paraíso", "Gigante", y la cinta que lo lanzó a la fama, "Rebelde sin causa". Aficionado a correr autos deportivos era un muchacho intrépido y aficionado a las drogas.  Es conocida su bisexualidad como amante de Marlon Brando.  Su afición a la marihuana y el alcohol le costó la vida.  Cuentan que después de haber asistido a la primer de su última película vio largas filas en un cine y corrió entusiasmado en su convertible. Iba a tal velocidad que le fue imposible frenar cuando un trailer lo embistió.  El auto quedo destrozado y la vida de James logró la inmortalidad.  En "Rebelde sin causa" impuso la moda de los pantalones de mezclilla y las chamarras de cuero. Es una leyenda como arquetipo de la juventud actual.  Entró al cine cuando le presentó al director Elía Kazán una foto suya completamente desnudo mostrándole sus prodigios.  El director quedó tan encantado que lo contrató de inmediato. 







Lupe Velez, fue descubierta en México siendo una tiple en el Teatro Principal.  Cantaba e imitaba a las bailarinas de la época: Celia Montalbán, Lupe Rivas cacho, María Conesa "la gatita blanca".  Era tan bella como simpática y un productor de Hollywood vino a México solo para conocerla. Quedó prendado de su talento y le ofreció un papel en una película.  Lupe era demasiado joven, 17 años, soltera, pero aceptó la propuesta ante la reticencia de su madre.  Su progenitora la acompañó a Los ángeles donde filmó las cintas: "El canto del lobo", al lado de Gary Cooper, "La hermanita dinamita", "La verdad desnuda",  etc.  Se enamoró perdidamente de Gary y vivieron juntos 2 años.  Sin embargo, la madre de Cooper odiaba a la mexicana. Lupe Velez lo abandonó cuando Gary se negó a casarse con ella. Posteriormente, como revancha, contrajo matrimonió con Jonhy Westmuller, el primer tarzán de la época.  Fueron felices 4 años y se divorciaron.  Lamentablemente la estrella mexicana se suicidó por otra decepción amorosa.  Se enamoró de Arturo de Cordoba siendo un hombre casado.  El actor tampoco quiso llevarla a al altar.  Su muerte trágica la convirtió en leyenda. Muere el 12 diciembre de 1944 por una sobredosis de nembutal.  Fue velada y sepultada en la Cd. de México  Estaba embarazada de 6 meses.









Las estrellas que no mueren jóvenes ni en forma trágica están condenadas al olvido.  Son celebridades que no trascendieron más allá de su época. Destacaron por su trayectoria y vida sentimental aventurera. Pero la juventud actual ni siquiera las conoce.  Pregúntenle a cualquier muchacho quién es Greta Garbo, o Marlene Dietrich, y verán que no lo saben. Pregúntele por Marilyn Monroe y se llevarán una sorpresa. Sigue siendo una luminaria universalmente reconocida.


Lamentablemente el público tiene muy mala memoria. Dicen los que saben que es fácil llegar al estrellato pero es difícil mantenerse.  Tenemos sex símbols para rato como los ya enumerados. Actualmente hay actrices bellas y talentosas pero carecen del magnetismo de aquellas. No tienen el encanto y carisma que las hizo irrepetibles ni la magia que las inmortalizo.  Son mujeres bonitas sin mayor gloria y trascendecia.



¿La bomba francesa más sexy?




Y por último hablaremos del símbolo sexual de los sesentas: Brigitte Bardot. Francesa de nacimiento y con una sensualidad desbordante. En su momento esta belleza con cara de niña malcriada metía más divisas a Francia que las industrias de la moda y los perfumes.  Me fascina tanto como Marilyn Monroe con su pelo suelto y porte retador. Unos labios entreabiertos como clara invitación a besarlos. Roger Vadin, la descubrió al salir de la escuela secundaria y la convirtió en un mito erótico. 


La admiramos en “Y Dios creó a la mujer”, "¿Quiere usted bailar conmigo?", "Si don Juan fuera mujer", y en tantas otras películas legendarias. Causaba sensación en cualquier lugar donde se presentaba. Eran las épocas del hipismo y los movimientos estudiantiles de Francia, México, y EE.UU. Los Beatles, Ronling stone,  eran los amos y señores de la radio y televisión. Brigitte Bardot, causaba polémica entre la juventud por sus desnudos en el cine.  No obstante, siempre mantuvo una imagen de gran señora. 








Nuevamente por la edad Brigitte se tuvo que retirar.  Actualmente es una anciana de 80 años.  Quiere pasar a la historia y se dedica la protección de focas y ballenas como defensora de estas  especies. Sabe que si quiere trascender e inmortalizarse no será con sus películas sino con una clara vocación altruista. Por cierto, es la última gran estrella cinematográfica de Francia. Aparte de Katerine Deneuve, que no es considerada sex symbol, ya no hay estrellas en el cine galo.  Muy lamentable.





La bardot vive retirada del cine y los reflectores en Saint Tropez, en las afueras de París.  En sus dos fincas tiene carteles y portadas de sus épocas de Gloria cinematográfica. Cuando los directores y productores se peleaban por ella para incluirla en sus películas.









miércoles, 6 de diciembre de 2017

El rostro oculto de Marilyn XVI





Cap. XVI

“La vida es una fiesta para quien sabe vivirla”

José de Cádiz


Justamente el día que Marilyn se encontraba en mi casa llegó a visitarme Fabiola. Me desconcerté, pero recuperando el aplomo invité a mi novia a conocer a Marilyn. La actriz ya me había pedido antes que se la presentara. Después de una escena de celos aceptó subir a saludarla. Sabía que se moría de curiosidad porque ella la admiraba tanto como yo. Tuve buen cuidado de ocultarle que la rubia había pasado ahí la noche.

Fabiola, nunca se había mostrado celosa y era demasiado libre e independiente. Era lo que me gustaba de ella.  Nunca me exigió nada, ni me cuestionó en absoluto, excepto ese día.  Respetaba mi trabajo como yo el suyo. Como recepcionista hablaba fluidamente el inglés.  Le gustaba leer biografías de sus actores favoritos.

Abrí la puerta del cuarto y Marilyn se encontraba absorta leyendo en el sofá.  Levantó la vista y su mirada se cruzó con la de Fabiola quien se quedó pasmada contemplando el rostro agraciado de la estrella.  Efectivamente, esa muñequita tan linda era ella, no podía creer lo que veía. La actriz la saludó amablemente:

--Hola, linda, ¿la novia de Joe?

--Encantada de conocerla, señora.

--Por favor, llámame Marilyn.

--De acuerdo, Marilyn, ¿de vacaciones en Acapulco?

--Sí, amiga, vine a conocer sus maravillas.  El cine me absorbe y no tenía el gusto. Joe me ha llevado conocer sus playas que son de ensueño. ¿Por qué no te has unido a nosotros?

---Trabajo todo el día, y tampoco me han invitado.

--Quedas invitada. ¿Vives en este paraíso?

--Desde hace muchos años.

--¡Fabuloso! Me encantaría vivir aquí.

--Puedes venirte a radicar cuando quieras.
  
--Por el momento no puedo... tengo algunos problemas.

--¿?

--¿Algo de tomar? –Tercié en la plática--, tengo vodka, café, y jugo de naranja.

--Jugo de naranja, por favor –contestó Fabiola.

--A mí también –secundó la actriz.

Me dirigí a la cocina mientras se enfrascaban en una plática interesante sobre la carrera de Marilyn. Hablaron de sus películas y matrimonios. Fabiola era cinéfila de corazón y coleccionaba posters de sus actores favoritos. De pronto, la charla dio un giro inesperado. Fabiola preguntó:


--¿Es verdad que escribes un diario?

--Desde mi juventud. Ahí lo tienes.

--¿El famoso libro rojo?

--El mismo. Joe lo está leyendo.

--¡Lo está leyendo! Se supone que un diario es confidencial.

--No tanto.  Tarde o temprano el público lo conocerá. También leo las poesías de Joe.



--Precisamente, lo leía cuando llegaste, Fabiola –añadí.

--Lamento haberlos interrumpido.  Ahora con su permiso me retiro. Debo hacer algunas compras.  Un placer conocerte, Marilyn.

--¿Te vas? Me gustaría invitarlos a comer.

--En otra ocasión. Gracias de todas maneras.

Acompañe a Fabiola a la puerta. Discretamente me comentó:

--No sabía que eras confidente de Marilyn. Sigue leyendo su diario y luego me cuentas.  Que la pasen muy bien.

A Fabiola no le había gustado aquella complicidad literaria. Casi en seguida la diva me pidió la llevara a su hotel. Se sentía cansada por una noche de pesadillas y olvidó el diario en mi casa. Yo deseaba continuar su lectura pero tenía que seguir vigilándola. 

El comandante me mandó llamar y dijo que era conveniente que la actriz cambiara de itinerario. Que le sugiriera visitar Iztapa o Taxco de Alarcón. Después de lo ocurrido pensaba que la diva corría un gran peligro en el puerto. Me preguntó perspicaz:



--¿En dónde pasó la noche Marilyn?

--En mi domicilio.

--El reglamento prohíbe que un policía se tome esas libertades.

--Ella tuvo miedo de regresar a su hotel. Recuerde que la golpearon.

--Debiste reportarlo conmigo.

--Fue un error de mi parte, no volverá a suceder. Si ella acepta visitar otros balnearios le pido me asigné algunos elementos para trasladarla.

--Lo siento, tendrás que hacerlo bajo tu propia responsabilidad. Sólo cuentas con el permiso de llevarla. Otra comandancia te auxiliará allá.

La situación se estaba complicando. Hábilmente me estaban dejando el paquete de cuidarla. Mi superior no ignoraba que si algo grave sucedía a la estrella le costaría el puesto. Era mejor arriesgar un solo elemento. Una forma muy sutil de castigarme.



De todos modos fui hacerle a la actriz la propuesta. Tendría oportunidad de estar a solas con ella.

--Norma, ¿te gustaría conocer Taxco de Alarcón? Es una ciudad colonial preciosa. Nadie te molestará allá. Necesitamos despistar a tus adversarios.

--¿Qué tiene de particular esa ciudad?

--Hay hoteles campestres, restaurantes al aire libre.  En sus callejuelas típicas te trasladaras a la edad media.  Un ambiente totalmente diferente.

--¿No podré seguir conociendo las playas del puerto?

--En cuanto regreses podrás reanudar tus paseos.

--No dispongo de mucho tiempo. Me quedaré una semana más.

--Tiempo suficiente para divertirte, ¿cuándo te gustaría partir?

--Mañana mismo pero con una condición.

--¿Cuál?

-- Que nos acompañe Fabiola.

--Eso no será posible, ella trabaja diariamente.

--Entonces prefiero quedarme aquí. Únicamente cambiaré de hotel.

Marilyn podía tenía un carácter difícil. El comandante no quería cooperar y ella empeñada en hacerse amiga de Fabiola. Para colmo esta se había marchado muy molesta de mi departamento. ¿Aceptaría esa invitación?

Fabiola desconocía la situación tan delicada de Marilyn. Seguramente notó algo raro por haberla encontrado en mi casa.  Sería difícil convencerla de lo contrario. Por supuesto la actriz percibió su malestar. 
 
Me encontraba ante una disyuntiva, pero tenía algo a mi favor, la mentalidad abierta de Marilyn. A ella no le importaba mi noviazgo. Yo era una una aventura más. Un gesto generoso de su parte.

Me dirigí a casa de Fabiola, ese día no trabajaba.  Me recibió fríamente y sin invitarme a pasar. Le dije:

--Te traigo una invitación. Marilyn desea que la acompañes a Taxco de Alarcón.




--¡Ay Dios y qué tengo que ver con las vacaciones de Marilyn! ¿No te parece que haría mal tercio? –-contestó con ironía.

--Por favor, ella quiere ser tu amiga. Te comenté que corre un grave peligro en el puerto...

--¿?

Y le conté detenidamente su situación. No le omití ningún detalle para convencerla. Me escuchó con interés y al final dijo:

--No pienso convertirme en la protectora de Marilyn. Tengo que trabajar. La obligación de cuidarla es tuya.

--Comprende, ella se niega a salir de Acapulco.  Puedes convencerla ofreciéndole tu amistad. Aquí tienes su teléfono por si cambias de opinión.

Me retiré totalmente desesperanzado. Pero las mujeres son impredecibles y a otro día llamó a la diva para decirle que aceptaba ir a Taxco. Aclaró que no se iría con nosotros sino en su propio auto.  Entendí que tenía miedo y quería tomar precauciones. Yo sabía que no la pasaría muy bien con ellas 2 como amigas. Me sentía de alguna manera marginado.

Así las cosas dije a Marilyn que alquilaría un auto para trasladarnos a media noche a la ciudad colonial. Yo la esperaría a 2 cuadras de su hotel para evitar a los paparazis. Era conveniente ser discretos.

Terminando mi horario renté un jeep todo terreno y me fui a casa.  Tomé una cena frugal y me apoltroné en un sillón.  Palpé el diario con regocijo. Era muy afortunado por tenerlo a mi disposición.  Aún era muy temprano y leería hasta que llegara la hora de partir:

1 de abril, 1944

“Son las 9 PM y estoy desolada en mi cama. Jimi se ha marchado nuevamente al frente de guerra. Sus obligaciones como recluta lo reclaman. Se despidió de mí fríamente y ya no hicimos planes de nada. Traté de entregarle los 10 mil dólares que me dio el fotógrafo pero se negó a recibirlos. Le dije que mi intención era ayudarlo y sonrió con sarcasmo. Dijo que en las barricadas no necesitan dinero, ni tienen en qué gastarlo, tampoco permiso de recibir visitas familiares. Me siento decepcionada y con sentimientos de culpa. Presiento que no lo volveré a ver y que todo ha terminado para siempre.  Debo aceptar la realidad de mi desengaño. Hace un año todo era tan diferente. Jimi era cariñoso y complaciente conmigo. Me siento frustrada y sin esperanzas. Debo volver al trabajo cuanto antes o moriré de tristeza.

7 de abril, 1944

Hoy reinicié mis labores en la fábrica. Mis compañeras se alegraron al verme y yo también. Aún tengo esperanzas de recibir alguna carta de mi marido. Quizá no todo esté perdido y comprenda mi situación. Lo extraño mucho a pesar de todo. Ayer lavé y planché el uniforme sucio que me dejó, sus calcetines y ropa interior, la cama y sabanas aún huelen a su masculinidad. Fotografías, vasos, sillas todo me recuerda su presencia. A medio día comí con Clarita y le conté mis problemas. Me escuchó con simpatía y sugirió tomara las cosas con calma. Me invito a pasar unos días en su casa para olvidar mi decepción. "Eres joven y bonita, te sobrarán oportunidades", me animó. Me niego a aceptar el abandono de Jimi. Tantos recuerdos quedarán aquí sepultados. Pero no tengo alternativa y debo encontrar nuevos horizontes.



15 de mayo, 1944

Es claro que Jimi no quiere saber más de mí.  Me iré de aquí sin llevarme nada.  Ni siquiera una fotografía suya, ¿para qué? Si él ha dejado de amarme. No puedo vivir atada al pasado, debo ser fuerte y mirar hacia adelante.  Tal parece que los hombres adivinan mi situación porque me lanzan piropos en la calle.  Me gustaría ser tan fea como una cucaracha para no ser objeto de su morbo, ¡casi me desnudan con la mirada! Dicen mis compañeras que ahora puedo iniciar una carrera como modelo. Odio la idea por ser causante de mi separación. Pensándolo bien no tengo nada que perder y sí mucho que ganar. Mejor me gustaría estudiar actuación y llegar a ser una gran actriz. Cuando mi madre me llevaba a los estudios de cine donde laboraba yo soñaba con ser glamorosa. Siendo una niña me ponía sus zapatillas y me pintarrajeaba todita frente al espejo.  ¡Cuántas estrellas famosas deambulando por los pasillos! ¡Tantos vestuarios bonitos de los extras actuando!

21 de mayo, 1944

Parece que el destino me empuja al mundo de la farándula.  Este día al salir de la fábrica ya me esperaba el fotógrafo.  Me hizo una tentadora proposición: "Vengo hablar con Ud. de negocios. Necesito que siga modelando para la revista.  Le ofrecemos contrato de exclusividad y un curso para estudiar actuación. Llámame Ángelo, y estoy a tus órdenes". Me sorprendió la desfachatez con que me habló.  Por su culpa perdí a mi marido y ahora viene a continuar la tarea.  Apenas pude disimular mi contrariedad. ¿Le contarían mis amigas que mi marido me abandonó? ¿Intervinieron ellas para que me ofreciera un contrato? No sé lo que sucedió pero no voy a andarme con rodeos. Estoy harta de la pobreza cuando puedo aspirar a una vida mejor.  El técnico me dejó una tarjeta con esta dirección: “Agencia de modelaje S. A”. Trabajaré esta semana y el lunes me presentaré a las oficinas. Cuando menos ahí no ganaré el sueldo mínimo.



28 de mayo, 1944

Me presenté a la dirección indicada. Mis compañeras me desearon suerte y dicen que cuente con ellas para todo. Lamentablemente las oficinas estaban cerradas por ser fin de mes. Qué lástima porque me hice un nuevo corte de pelo y me lo pintaron de rubio. Ya no quiero ser la chica pelirroja. Espero que también cambie mi suerte. Trato de ser valiente porque la vida es demasiado ingrata. Siempre pensé que el matrimonio era un paraíso pero me equivoqué rotundamente.  Si supiera quién es mi padre con gusto iría a verlo. Así no me sentiría tan desolada. Me gustaría tener una familia con una linda abuelita, pero no tengo a nadie. Mi madre nunca mencionó a mi padre, ¿será un hombre apuesto, interesante? ¿Y qué tal si es un galanazo de Hollywood? Jajaja, no lo creo, ellos no serían capaces de abandonar una mujer embarazada.  Me hubiera encantado ser hija de Rodolfo Valentino y presentarlo como mi padre. ¡El astro de los años veintes era tan bello que las mujeres se desmayaban al verlo! 





9 de junio, 1944

Me presenté nuevamente a la agencia sin abandonar mi empleo. Me recibió un señor gordo y feo. Me preguntó sin tapujos--: ¿Eres la putita de Ángelo? Contesté: “Soy obrera y no soy la putita de nadie, hacer un desnudo no me convierte en una golfa". El tipo ni se inmutó y volvió a la carga: “Eres asalariada porque quieres con ese cuerpo y esa cara ganarías lo que quisieras. Vi tu imagen en la portada y francamente causaste sensación. Será que nunca habíamos publicado un desnudo total. Pero, al grano, te convertiré en la modelo mejor pagada si eres amable conmigo. La vida es una fiesta para quien sabe vivirla. Tendrás que acompañarme a reuniones, cenas, pasarelas. ¡Ah!, y ser discreta porque mi mujer es bastante celosa". Guardé silencio desconcertada. El sujeto me cayó mal por su vulgaridad. Me enfrento a un mundo totalmente desconocido. Hablaré con Ángelo mañana mismo.

10 de junio, 1944

Conversamos con el fotógrafo en un café. Le conté la propuesta del ejecutivo y sonrió diciendo: “No te preocupes, es el gerente publicitario, se cree un conquistador y trata de acostarse con cuanta chica conoce. Tú siguele la corriente y yo me encargo que sus pretensiones no se hagan realidad. Mira, en este medio debes estar prevenida y usar tu inteligencia. El director es más amable y considerado pero también es un casanova.  Hoy le hablé de ti y me sugirió ofrecerte un contrato. Le caíste bien y no ignora que eres un cheque al portador para la revista. Les dije que eres mi novia para evitar tentaciones. No te asustes, lo hago para que no te molesten. Yo te ayudo sin ningún interés.  A leguas se ve que desconoces el oficio. Aquí tienes un cheque y llámame cuando algo necesites. Tómalo como un préstamo, en cuanto te firmen un contrato ganarás una mensualidad.

15 de junio, 1944

Ángelo, se muestra generoso y condescendiente. ¿Será sincero o es pura estrategia para seducirme? Me confesó que es casado y que tiene dos hijos. Ayer empecé a tomar clases de modelaje pero las prácticas son extenuantes. Termino rendida y con la cara maquillada como una máscara. Parece que funcionó propagar que soy novia del fotógrafo porque nadie me molesta. Aunque me ven con suspicacia pensando soy su concubina. Ángelo es atractivo pero no me conviene un hombre casado. Es alto, fuerte y practica deportes. Ha sido honesto al decirme que tiene una familia. Me sugirió inscribirme a un gimnasio para mantenerme delgada. Ahí un profesor selecciona mis alimentos y adiós a los dulces y chocolates. Nada de grasas saturadas ni de comida chatarra. No sé si podré aguantar esta dieta, ¡con lo tragona que soy!  Me levanto a correr todas las mañanas y me miro frente al espejo. “Tienes que aprender a caminar de puntitas. Una modelo debe ser elegante”, repite el mentor.

 30 de junio, 1944

Hace días que no viene a verme el fotógrafo.  Tal parece que la tierra se lo tragó. Es natural, sus obligaciones como esposo lo reclaman.  Sigo tomado clases y asistiendo al gimnasio. En cada sesión me toman como 500 fotos. “¡Sonríe sensualmente!", “¡Nunca mires a la cámara!", “¡arréglate el pelo!”. Qué lata, pero tengo contrato de exclusividad y por hoy me pagan sin trabajar. Total, lo que menos me importa es posar desnuda. En la academia todas somos novatas pero hay envidias y malas voluntades. Hoy se presentó una nueva a la que apodan: “la bomba", y se murmura que es prostituta. Quiere ser una top model pero se viste y maquilla exageradamente. Es morenita, de ojos verdes, y tiene un cuerpazo. Me sonrió con simpatía y creo que nos caímos bien.  Me saludó al estilo texano: "¡Eh güerita!, ¿probando suerte en las pasarelas? Llámame Amirka, soy de Dallas, Texas".  Me invitó a comer y comentó que estudia psicología en la universidad. Trabaja como masajista, para mantener su carrera, pero aclara: "No te confundas chica, yo hago mi trabajo, pero si me gusta el tipo me acuesto con él. Por supuesto, ¡eso le cuesta mucho dinero!  ¿Para qué quieres un cuerpo bello si no vas a utilizarlo?", concluyó.




10 de julio, 1944

Ángelo me llevó en su auto a la escuela y le conté de mi amiga Amirka.  Me dijo que tuviera cuidado y quiere conocerla. "Necesitas relacionarte pero debo cuidar tu círculo de amistades. En dos meses estarás lista para las pasarelas". Se comporta como un caballero pero creo que trata de manipularme sutilmente. Me atraen los hombres fuertes que hablen con la verdad. Me aconseja y ayuda en todo lo que puede.  No me enamoraré de él aunque sea guapo.  Los hombres no merecen ninguna consideración. En las noches no puedo evitar acordarme de mi marido. Extraño sus besos y su cuerpo bien formado. Todo mi ser reclama la presencia de un hombre. Deseo amar y ser amada. Mañana iré al cine con Amirka a ver una película de Johny Westmuller, “el hombre mono”, se exhibe con un taparrabo en su película “Tarzán”, que es todo un éxito.

28 de julio, 1944

Amirka, es simpática pero demasiado ambiciosa. Me contó que un productor de cine le propuso hacer una película porno.  --¿Qué es eso? Le pregunté. Me dijo: "¡No seas ingenua mujer! Son películas para caballeros de hombres y mujeres haciendo el amor. Te pagan miles de dólares por una hora de acción. Una cantidad que no ganaría nunca como masajista. Estoy pensando seriamente en aceptar la propuesta. Lo que gano en un mes me lo pagarán en un día fingiendo orgasmos. Total, la reputación a mí no me da de comer. Haré lo que sea necesario para triunfar. ¿Te gustaría acompañarme el próximo domingo a hacer un casting?". Casi me da un infarto cuando me pidió acompañarla. Si posar desnuda me costó el matrimonio por fingir orgasmos me llevarán a la cárcel. --No, gracias, -le contesté- pero acostarme con desconocidos no me atrae. Me impresiona su audacia para perseguir sus sueños. Me conformo con ser modelo y ganar lo necesario.

 5 de agosto, 1944

La vida cotidiana es demasiado monótona. Llevar un diario me sirve de catarsis. No sé que sería de mí si no estudiara en la academia. Después de clases nos vamos a caminar con Amirka. Otras veces vamos al teatro o conversamos en un café sobre cualquier tema. Me contó que tiene novio y que es un tigre en la cama. Almuerzo y como fuera de casa. Duermo bien, leo mucho, y trato de plasmar mis sentimientos en poemas. Estoy leyendo una novela romántica que me fascina: “Madame Bobary”, y me identifico mucho con el personaje femenino. No se arredra ante nada para obtener poder y riquezas. Con la literatura podemos asomarnos a otros mundos. Conocer ambientes, situaciones y personajes admirables. En la mañana antes de irme a la escuela anoté: “La vida es una aventura fascinante/ dulce como la miel y dolorosa al mismo tiempo/ dos mundos contrapuestos que se mezclan y confunden/ La felicidad y el sufrimiento, cabos sueltos de la existencia”.

Mi reloj marcaba las 12 PM en punto. Era hora de pasar a recoger a Marilyn.  Muy a mi pesar tuve que cerrar el diario. Lo metí en un maletín para entregárselo a la actriz. Quizá en la ciudad colonial me permitiera seguirlo leyendo. Sentía vivamente la emoción de la aventura.






domingo, 3 de diciembre de 2017

El rostro oculto de Marilyn VI







Cap. V1

Una noche bajo las estrellas

José de Cádiz




Subimos en silencio al yate y abandonamos la isla de “La roqueta”. La nave se adentró en alta mar hasta perderse como un minúsculo puntito. Una mesa bien dispuesta nos aguardaba a bordo. La cocinera negrita nos trajo toallas para darnos un chapuzón y quitarnos la arena.  Le dije a Norma que no traía más ropa que la que llevaba puesta. Contestó bromeando que no había problema y que podía andar en traje de Adán si se me antojaba. Reí para mis adentros.

Marilyn era una mujer desinhibida pero yo no  tenía tanta confianza para mostrarme ante ella desnudo. Me metí al baño y cerré la puerta.  El  calor del trópico y el agua resultaban placenteros. Cuando salí me llevé otra agradable sorpresa. La rubia me llevó a un clóset lleno de ropa y calzado fino para caballero. Me dijo:

--Es del dueño del barco, y no te apenes, tengo permiso de tomar lo que yo quiera de aquí. Ponte una ropa adecuada y recuerda que la noche es larga. 

Elegí una camisa verde de lino, pantalón negro y zapatos del mismo color. Quería verme elegante en aquella cena.  Marilyn se puso un vestido rosado con un escote precioso que la hacía ver fenomenal. La vi tan deslumbrante que parecía una chica diferente a quien me contaba todas sus penas. Eran claros sus altibajos emocionales.



En la mesa había exquisitos manjares y bebidas finas. La diva parecía entusiasmada por pasar una velada llena de encanto. Encendió el modular con  una música casi amenizada por los mismos ángeles. Pequeñas lamparitas adornaban el espacioso comedor. Sirvió dos aperitivos y me invitó a brindar:

--Hagamos de esta noche una fecha memorable. Quiero que sea la mejor de mi estancia en el puerto.  Olvidarme que soy Marilyn e imaginar que soy libre. Quiero bailar, reír, tomarme unas copas. Sentirme acariciada por un hombre que no vea en mí una ninfómana. Ilusionarme con un mundo que no es mío.

Yo la escuchaba intrigado y sorprendido. Se encontraba conmigo una Diosa que podía tener el mundo a sus pies si se lo proponía pero ella parecía no percatarse de ello.  Sacudí la cabeza para cerciorarme que no estaba soñando. Me costaba trabajo creer que aquella celebridad fuera tan infeliz. Pero la realidad ahí estaba con un cuerpo escultural y unos labios entreabiertos.

Cenamos faisán y caviar como dos escolares hambrientos.  Luego me pidió que descorchara una botella. La obedecí como un fiel vasallo a su reina. Quería hacerla sentir dichosa aunque sea por breves momentos.  Prolongar aquella velada tanto como fuera posible. Serví dos copas y expresé:

--Deseo que este paseo sea extraordinario. Quiero verte alegre y despreocupada.  Daría lo que fuera por darte la felicidad que mereces. No sé lo que nos depare el futuro pero eres una fantasía convertida en realidad. Voy a atesorar lo que vivamos en lo más hondo de mí ser.




Chocamos con delicadeza las copas.  Enseguida me pidió le declamara el poema que tanto le había gustado en la playa.  Posteriormente solicitó otras poesías de mi autoría. Un recital exclusivamente para ella.  Le gustó sobremanera la siguiente:


MUJER DE ENSUEÑO


Ámame, como sólo la eternidad lo sabe hacer.

Mírame, como a un niño en el regazo de su madre.

Acaríciame, como las nubes acarician el vacío.

Muéstrame, la verdad de esta vida terrenal.

Mátame, cuando te canses de mirar la eternidad.

Cántame, la sinfonía de la naturaleza.

Cuéntame, los diálogos secretos entre un duende y una mariposa.

Tócame, las más hermosas melodías con el clarín.

Motívame, a tratar de alcanzar el firmamento.

Regálame, una estrella el día de mi cumpleaños.

Invítame, una copa con nieve de volcanes o llena de iceberg.

Enséñame, que la vida despierta cuando la muerte está dormida.

Permíteme, regalarte mi esencia, estrecharte en mis brazos y colmar tu inocencia.

Ayúdame, a cruzar el puente entre lo finito e infinito.

Anhelo, conocer tus secretos cuando estás dormida, cuando guardas silencio, y cuando me miras.

Concédeme, la dicha de saber  que  la felicidad se encuentra detrás de esa montaña, y que el universo, ¿nos pertenece?

Prometo, amarte indefinidamente, comprender tu silencio, y mirarte de frente.





Norma escuchó embelesada el poema pero esta vez al final no lloró. Se paró y me besó con delicado frenesí. Yo correspondí la caricia presintiendo que se avecinaba un huracán. Recordé que tenía que ser cauto para que todo se fuera dando lentamente. No debía pensar ella que sólo me interesaba el sexo sino también su parte interna.

Llené de nuevo las copas.  Le sugerí que subiéramos a la cubierta para contemplar el mar en la semioscuridad. Viajar de noche en un yate resulta una experiencia francamente alucinante.  Hacerlo con una mujer como Marilyn era pactar con los 4 elementos.  Escuchamos en silencio el murmullo de las olas.

Hay momentos que se quedan grabados en el alma para siempre.  Es como tener un pie en el cielo y otro en la tierra.  La vida es extraordinaria y debemos disfrutarla al máximo.  Amarla, glorificarla, porque es el mejor regalo que Dios nos dio.  Sólo la valoramos en contadas ocasiones o cuando estamos a punto de perderla.

La abracé de la cintura por detrás y estuvimos un ratito sin hablar. Todo el universo parecía comulgar con nosotros en esos instantes.  Un cielo estrellado a nuestra entera disposición. Nunca me sentí tan extasiado con la naturaleza. Por momentos sólo se escuchaba el murmullo del viento, ¿o era el canto de las sirenas que los marinos escuchaban temerosos?  





--¿En qué piensas, Norma?

--En mi vida y en la tuya.  En lo que nos deparará el porvenir. Me hubiera encantado conocerte antes de ser actriz. Mi vida hubiera tomado otro giro. Te voy contar algo que muy pocos conocen.

--Tú dirás. Toda tu vida es extraordinaria.

--Me casé muy joven con un chico apuesto.  Estaba enamoradísima o al menos así lo creí.  Tal vez lo hice para escapar de los orfelinatos a los que nunca me adapté. No hubo un noviazgo formal como cualquier otra pareja y naturalmente mi matrimonio fracasó.  Mi marido se enlistó en La marina de EE.UU para irse a la II guerra mundial.  Me dejó trabajando en una fábrica de paracaídas donde fui descubierta por un fotógrafo.

--¡Qué interesante!



--Cuando era una adolescente soñaba con tener un novio que me llevara al cine y comprara chocolates, nueces.  Que saliéramos a caminar y contemplar el atardecer. He conocido infinidad de hombres pero jamás nadie me ha invitado a un parque. ¿Por qué, Joe?, ¿por qué no ven en mí a la mujer sensible?  La vida me ha negado cosas tan bellas.

--Será que no podemos tenerlo todo en la vida.  Pero, no te preocupes, yo te llevaré al cine y te compraré palomitas. Luego lloraremos juntos con alguna película. ¿Acepta mi invitación, bella princesa?

Sonrió divertida y agregó:

--Quiero que después del cine me lleves a tu casa.  Conocer tu hogar y cocinarte una comida sabrosa. Leer un libro, escuchar música, asomarme a tu mundo aunque no me pertenece. Sentirme un ama de casa por breves momentos. 




--Pero, Norma, es que yo ni siquiera tengo casa. Vivo en un modesto edificio de departamentos.  Por favor no me pidas eso.

--¡Qué tonta soy!  Dijiste que tenías novia y puedo causarte inconvenientes. Perdóname, has sido tan amable conmigo.

--No, no es eso. Simplemente no quiero que te lleves una mala impresión de mi hogar.  Con Fabiola nos llevamos bien y no guardamos secretos.  Bueno, si es tu deseo te llevaré.

--Eres tan comprensivo conmigo.  Vente, vamos a bailar al bar, quiero divertirme hasta el amanecer. Pero, antes, ¡alcánzame si puedes, Jajaja!

Norma se quitó el calzado y corrió como niña traviesa por toda la cubierta. Yo la seguí como un lobo a su presa. Me sentía infantil jugando de esa manera pero me agradaba mucho.  Era verdad que todos llevamos un niño dentro y aquello lo confirmaba.  No obstante, una inquietud me atosigaba, el temor que todo terminara abruptamente.  

La alcancé y de premio me dio otro beso que prometía el paraíso. Bajamos al bar y puso una música tropical sabrosa: “La bamba”, que nos motivó a bailar en el acto. La bebida estaba surtiendo efecto.  Bailamos Swing, Cha cha chá, y hasta mambo. Tomamos con moderación pero sin tregua.  Luego cambió esos ritmos por algo más romántico: Los Beatles, Gleen Miller, Frank Sinatra, quienes nos arrullaron con sus creaciones.

Los dos deseábamos prolongar esa velada hasta el infinito. No queríamos sustraernos a la magia de la noche, ni despertar de una quimera y encontrarnos con otra realidad. La felicidad es tan fugaz como el viento.  Vi tan alegre a Marilyn que pensé que ya no tendría sufrimientos.  Qué equivocado estaba con mi apreciación.

Tan abstraídos bailábamos una balada que no me percaté que la actriz se había quedado dormida en mis brazos.  Como si inconscientemente quisiera transportarse a un lugar inexistente. Agotada por el ritmo y los movimientos sensuales de su cuerpo. Me detuve en el acto mientras el disco seguía girando como la vida misma.  Como fiel reflejo de una vida caótica.

¿Pretendía Norma Jean evadir circunstancias tan quebrantadas como un vendaval? Tan dolorosas como un viacrucis.  Marilyn era prisionera de la fama y su belleza la estigmatizaba como maldición. De otra manera no habría tenido esos tropiezos que la habían condenado a la amargura y ostracismo.  ¿Qué más podía hacer ella para superar tal situación?

La música sin ella había perdido su encanto. Sin su risa ni resplandor el salón estaba vacío.  No esperaba aquel desenlace y tomé en mis brazos a una alondra viajera que el azar había depositado en mi camino trayendo a mi vida regocijo y sorpresas.  La cargué delicadamente y busqué un camarote. Lo encontré y deposité su cuerpo en la cama.

Esa preciosidad se encontraba a escasos centímetros de mí. Contemplé sus senos tan perfectos.  La apreté ligeramente y aspiré su aliento. Su perfume era realmente enloquecedor. Un estremecimiento me recorrió de pie a cabeza. A punto estuve  de soltar a  la bestia interior que todos llevamos dentro pero reaccioné en el último momento.

La besé con gran dulzura y sonreí. Sabía lo que aquella ninfa necesitaba y entendía su sufrimiento. De ninguna manera profanaría su sueño. Le quité las zapatillas para que durmiera a gusto. Acomodé su cuerpo de tal manera que no sintiera la mínima molestia. Me acurruqué a su lado e hice un esfuerzo por evitar cualquier tentación.

Con el aire frío de la noche no pude evitar el impulso de abrazarla. Al contacto de aquella piel de terciopelo mi pene se enderezó furioso. Sólo se escuchaba el golpeteo de las olas contra el casco del barco.





Sex símbols cinematográficos

                                                               ¿Brigitte Bardot el mayor símbolo sexual?                              ...