jueves, 31 de marzo de 2016

HITLER NO SE SUICIDÓ EN 1945

              Controvertido y satanizado pero la figura más relevante del siglo XX.

Hitler murió en América con el apellido Kirchner, según una investigación

El periodista argentino Abel Basti así lo asegura en su libro 'Tras los pasos de Hitler'.
Por: EFE


Hitler no se suicidó una vez que la guerra ya estaba perdida, sino que escapó a Argentina y visitó varios países de Suramérica con distintas identidades falsas, entre ellas la de Kurt Bruno Kirchner que utilizó durante su estadía en Paraguay, según un libro del periodista argentino Abel Basti.
"Tras los pasos de Hitler" es la investigación definitiva sobre el exilio postmortem del líder nazi en Argentina y otros países de la región, que Basti publicó en la editorial Planeta y que resume 20 años de arduo trabajo.
El Führer, quien según la historia oficial se quitó la vida con un disparo en la sien, en realidad huyó de una Berlín asediada por el Ejército Rojo y arribó, en submarino, a la patagonia argentina donde vivió en un campo próximo a la ciudad de Bariloche bajo el nombre de Adolf Schütelmayor, afirma el escritor en su último libro.
Basti, que escuchó por primera vez en 1994 que Hitler había llegado a Argentina semanas después de que finalizara la Segunda Guerra Mundial, contó a Efe que al principio no lo creyó "porque tenía en la cabeza la verdad oficial".



"Pero en la medida que me movía en círculos alemanes del sur, y otras partes del país, comencé a ver esa posibilidad. Y la terminé creyendo cuando empecé a entrevistar a testigos que habían estado con Hitler en Argentina", relató el autor.
El periodista, radicado en Bariloche, asegura en su libro que Hitler "no vivió enclaustrado" sino que se trasladaba con total libertad no sólo por el territorio argentino, sino también por países como Brasil, Colombia y Paraguay.
La fuga del jerarca alemán "no hubiera sido posible sin un acuerdo militar entre los nazis y los norteamericanos, que consistía en la salida (de Alemania) de hombres, divisas y tecnología militar para reutilizar todo esto contra el comunismo, a cambio de inmunidad para los nazis y el reciclaje de estos en la estrategia bélica norteamericana", explicó Basti.


Según el escritor, las principales agencias de inteligencia del mundo, como la CIA estadounidense y el MI6 británico, contaban con informes y fotografías que confirmaban la presencia de Hitler en Suramérica después de 1945.
Basti afirmó que "lo que hacían los servicios secretos era reportar su presencia, pero no actuar para una detención" y que "es obvio" que, si hubiesen querido, podrían haber capturado al líder nazi ya que "así lo demuestran los documentos".
Durante los dos primeros mandatos del expresidente argentino Juan Domingo Perón (1946-1955), Hitler vivió en la hacienda San Ramón, a unos 15 kilómetros de Bariloche, a la que llegó en tren desde la costa patagónica.
Numerosos son los testimonios citados en el libro que corroboran la presencia del Führer en la región, al asegurar haber estado junto a él o tener un familiar que tenía una relación cercana con el presidente del Tercer Reich.


Tales son los casos de Eloísa Luján, quien era una de las "catadoras" de la comida que se le servía al nazi para asegurar que esta no estaba envenenada, y de Ángela Soriani, la sobrina de la cocinera de Hitler, Carmen Torrentegui, en el tiempo que éste pasó en la finca sureña.
La presencia del líder alemán en aquel rincón de la Patagonia era un secreto a voces, "no era que todos sabían que estaba Hitler en esa hacienda pero los que sí lo sabían, por alguna circunstancia como ser empleados de la hacienda, minimizaron el tema respecto a la importancia del personaje", comentó Basti.
"Para la gente de campo la guerra prácticamente no existía, no había radio, los diarios llegaban una vez por mes y no cualquiera los leía. Así que sabían que había una guerra pero no tenían la dimensión del conflicto ni tampoco de los personajes en particular", agregó.
Cuando Perón es derrocado en la llamada Revolución Libertadora (1955), el autor sostiene que muchos nazis se van de Argentina hacia países vecinos, principalmente a Paraguay, y también, aunque hay testigos que aseguran haber estado con Hitler después de esa fecha, el mismo Hitler tuvo que migrar al país guaraní, con el seudónimo de Kurt Bruno Kirchner.
En "Tras los pasos de Hitler", se cita un testimonio de un exmilitar brasileño hijo de un alto cargo nazi, quien asegura que el Führer falleció el 5 de febrero de 1971 y está sepultado en una cripta en un antiguo búnker subterráneo nazi en Paraguay, donde en la actualidad se levanta un "moderno y exclusivo hotel".
Basti escribe que la primera semana de cada febrero, el establecimiento hotelero cierra sus puertas para que un grupo exclusivo de nazis pueda honrar a su líder, "el hombre que les cambió la vida, a ellos y a todo el mundo, para siempre". 



martes, 22 de marzo de 2016

Florence Cassez: la secuestradora gala


                           Es tan culpable como Hitler en la matanza de judíos


Pudiera ser el título de un libro sobre la corrupción en México o en Francia. La "inocencia" de Cassez nunca será reconocida en tierra azteca. En los archivos de la PGR obran documentos que prueban que ella era cómplice del secuestrador Israel Vallarta Cisneros: su amante, también lo negó Florence.



Hay algo más grave: los testimonios de los secuestrados que afirman en sus declaraciones que Florence los torturaba física y psicológimente. La identificaron plenamente. Vimos sus videos llenos de rabia e indignación cuando la liberaron. Uno de ellos afirma sentir vergüenza de vivir en un país como México, en donde la ley se vende al mejor postor. Pudo más la influencia de un mandatario galo que un mediocre EPN negociando su liberación. Que conste, Florence ya purgaba una sentencia definitiva, y la SCJN alteró su proceso por ordenes del ejecutivo.



Ahora bien, ¿qué andaba haciendo Cassez fuera de su país coludida con delincuentes? ¿Por qué nunca pudo desmentir a los testigos que la señalaron ante los jueces? Todos los criminales mienten, es parte de su naturaleza viciada. Quien miente una vez miente dos veces. Lo sabe cualquier estudiante de leyes.




Florence Cassez, sabe que es culpable y que sus padres movieron influencias para que saliera libre. Ignora que el peor juez de un ser humano es la conciencia. Es inconcebible que ahora utilice su fama de secuestradora para lograr la trascendencia. Los criminales más malditos son célebres y ella sin duda engrosará ese círculo. Estará a la altura de "Landrú", o de "Jack el destripador".




No fue justo que medios mexicanos como "Proceso", y Carmen Aristegui, le brindarán espacios tan amplios sabiendo que esta tipa era culpable. Si su proceso estuvo plagado de irregularidades (como todos en México), eso no la exime de culpa. Es verdad que Televisa hizo un show durante su captura, pero es innegable que la agarraron con "las manos en la masa". A los mexicanos bien informados no nos engaña. ¿Cuanto dinero recibieron "Proceso" y Carmen Aristegui? ¿De veras se tragaron el cuento de su inocencia?

Nos preguntamos...




¿Por qué la revista "Proceso" nunca entrevistó a las victimas de Cassez? Tampoco Carmen Aristegui. ¿Por qué le siguieron el juego a una vil delincuente cuya intención era limpiar su imagen engañando a la opinión pública? Florence Cassez, buscaba fama y fortuna, y quedar ante la sociedad como una blanca palomita. Aunque ande libre no lo logró porque sus víctimas la acusan en todas partes. No importa cuantos libros escriba. En todos miente.




Ahora se da el lujo de entrevistar a las víctimas de la injusticia en su propio país. Sus libros no se vendieron, como esperaba, y tampoco la han llamado de Hollywood. Sin embargo, es posible que haga largas temporadas en el "Molino rojo", para llevarse carretadas de dinero a sus arcas. Es lo que buscaba Cassez finalmente: el dinero contante y sonante.



sábado, 5 de marzo de 2016

FACTORES DEL ÉXITO LITERARIO

FACTORES DEL ÉXITO LITERARIO





José de Cádiz




En una empresa editorial hace falta capital. El autor necesita dinero para mantenerse y escribir. Un editor también.   Si la buena literatura ayuda, de alguna manera, es justo que el escritor obtenga una remuneración. En la medida que se consagra en el gusto popular es porque el respetable encuentra un valor en su obra.  No es gratuito, que esos lectores, habiendo tanto que leer, se hayan fijado en su libro.


Todo escritor tiene una gran responsabilidad. Aporta sus creaciones poéticas para brindar ayuda a los demás; trátese de un ensayista o el mejor novelista. En la mercadotecnia la utilidad determina el valor de la mercancía. En el mundo editorial el costo del libro debiera ser acorde con lo que ofrece a la sociedad. Lamentablemente no siempre es así. 





Lo primero que debe hacer un autor.

Demostrar que escribe bien y ser rentable para cualquier editor; que puede mover a las masas a través de su literatura. Las editoriales buscan autores que agoten sus libros en las librerías. Es de sabios olfatear qué necesita leer el gran público. Se puede alternar el arte con el gusto popular y el aspecto comercial. Quien tiene la fortuna de escribir un best seller, y debiera ser una primicia, es porque se ha tomado el tiempo de conocer las necesidades del lector. Escudriña la gran apatía hacia la lectura; qué les ofrece un autor y les niega otro. Los emprendedores le llaman estudio de mercado.






Los lectores buscan obras que los inspiren, enseñen, motiven. Por eso los libros de superación personal tienen tanto éxito. Anhelan escapar de una realidad que abruma y prohíbe ser feliz. Escuchar esa voz silenciosa que denuncie una sociedad en decadencia. Lo que ellos quizá no se atreven a expresar por miedo o apatía. Buscan esa novela o ensayo que no se había escrito nunca.  Develar misterios sobre determinados personajes. Una realidad ficticia pero con un fondo de verdad. En suma libros que no lo aburran.

El autor tiene que ser humanista, psicólogo, filósofo. Ser inteligente y con conocimientos que le permitan abordar cualquier tema. Talento, imaginación, y destreza, sus mejores armas para expresarse con arte. Saber cautivar y enganchar al lector. No necesita escribir un arsenal de libros, una sola obra basta para adquirir fama y trascendencia. Hay miles de autores que con un ensayo o novela llegaron a la cima del éxito.





Juan Rulfo, solo escribió 2 obras: "El llano en llamas", y "Pedro Páramo", y es reconocido como un novelista de fama mundial. Octavio Paz, le bastó un ensayo, "El laberinto de la soledad", para darse a conocer internacionalmente. ¿Alguien ignora que el poema más conocido de Jaime Sabines se llama "Los amorosos"? Y que la Poesía "Redondillas", de Sor Juana Inés de la cruz, es catalogada como una obra maestra de la literatura universal. 

José Rubén Romero, publicó "La vida inútil de Pito Pérez" (1937), llevada al cine infinidad de veces, escribió otras novelas, pero la mencionada lo dio a conocer en toda Latino américa. Y lo mismo podemos decir de "Santa", la novela de Federico Gamboa, publicada en 1902, que transformada en una película inauguró el cine sonoro en México. 

La mayoría de los grandes autores son reconocidos y recordados por una sola obra. Gabriel García Márques, escribió muchas novelas, pero fue con "Cien años de Soledad, la que lo lanzó a la fama al convertirse en best seller. Sucedió lo mismo con la novela de Carlos Fuentes, "La región más transparente", obra que lo sacó del anonimato en México. 

La auto edición en la era digital.

¿Es recomendable la auto edición? Por supuesto, en esta era cybernética los autores se proyectan a través de Internet. Si una obra tiene suficientes méritos ya no necesita andar tocando puertas para que la editen. Existe una valiosa herramienta que no tuvieron nuestros antepasados. La red.








Un autor con cualidades, como las de estos señores, comprende las necesidades inmediatas del lector. Conoce su aportación y le interesa la proyección a groso modo. No ignora sus preferencias y es generoso con su tiempo y con su pluma. Actualmente, hay muchísimos autores con talento que encontraron la gran oportunidad en la red. Las editoriales tradicionales ya pasaron a la historia.

Gabriel García Márques, afirmó en una entrevista: "Los escritores son tan explotados como cualquier trabajador". Dijo que jamás vivió de sus libros hasta que publicó "Cien años de soledad". Los mismos ya no serán explotados por editores sin escrúpulos. Trabajan arduamente y merecen vivir de su esfuerzo. Ser escritor es ser un artista y por lo tanto tienen el don de la palabra. Si los autores se valoran los demás harán lo mismo por añadidura. Quebrantar la apatía de los lectores con títulos y temas novedosos. Los buenos artistas no abundan.



En EE.UU, Francia, e Inglaterra, como son países cultos, que leen mucho, un best seller alcanza un tiraje del millón de ejemplares. En América latina, un éxito de librería apenas se editan diez mil ejemplares. ¿A qué se debe el contraste? Bueno, hay diversos factores, algunos ya mencionados. Las editoriales europeas les pagan muy bien a sus autores por concepto de regalías. Un escritor que vende se convierte en una celebridad y cobra un dineral por adelantado. Lamentablemente, en los países subdesarrollados los autores no viven de sus libros. A menos, claro está, que sean premios nobel o súper famosos. Pero el panorama pinta bien y han cambiado las cosas.





sábado, 20 de febrero de 2016

YO, NESTORA SALGADO.


Esta es mi historia...


Les escribo desde la cárcel, donde estoy detenida desde hace 30 meses, por un supuesto secuestro que nunca ocurrió. Yo, como muchos prisioneros políticos del país, estoy encerrada por luchar por la paz y por la justicia, este sí es un verdadero secuestro.

Mi pueblo, Olinalá, vivía la ola de violencia e impunidad que muchos municipios de Guerrero y de México viven desde hace años. Los sicarios se paseaban armados por las calles sin que nadie los detuviera, violaban niñas y niños en las escuelas primarias, dejaban a niñas embarazadas, secuestraban indiscriminadamente, extorsionaban los negocios familiares de la gente trabajadora, y todo esto sin que el Estado dijera o hiciera nada.

El miedo reinaba, estaba presente en todos lados. Yo sabía que no podíamos seguir viviendo así. 
Me uní a la policía comunitaria, no por gusto, sino por necesidad. Es mi obligación que mis dos hijas crezcan en un ambiente de paz, y el Estado no nos daba la seguridad que le corresponde.

Yo solo quería un poco de paz para mi pueblo. Y organizarnos, es nuestro derecho como pueblo originario. La policía comunitaria fue avalada por el gobernador bajo la Ley 701 del Estado de Guerrero. Así fue que me volví la Coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá - por mi, por mis hijas, por mi pueblo, por mi país.
Al gobierno no le gustaba lo que hacíamos, mucho menos cuando empezamos a denunciar a funcionarios públicos y autoridades por cometer delitos, muchas veces involucrados con el crimen organizado.
Cuatro muchachas que estaban colaborando con los sicarios fueron detenidas por el pueblo, pero yo intervine para evitar que las quemaran. Nunca las privé de su libertad, ni las detuve por la fuerza.

Esta es mi historia, pero también es la historia de muchos y muchas en México. He peleado por mi libertad y lo seguiré haciendo hasta que lo logre.

Ayúdame a solicitarle al Fiscal General del Estado que desista las falsas acusaciones que me han hecho y al Tribunal Superior de Justicia del Estado de Guerrero que respete mis derechos humanos al debido proceso y a que sea imparcial. Ayúdame firmando y pasando la voz.

Nestora Salgado

lunes, 25 de enero de 2016

EL DÍA QUE ME ACOSTÉ CON MARILYN






Cap. XIV

Una portada que le costó su primer matrimonio


José de Cádiz




El diario de Marilyn me tenía atrapado y no me dejaba ni ir al baño. Era 
como retroceder en el tiempo y asomarme al mundo cotidiano de una futura diva. Cuando Norma Jean era una jovencita ingenua enamorada de su marido. Aún carecía del glamour y sofisticación de una estrella de cine. Sus ambiciones eran como las de cualquier chica de barrio. No podía concebir que hubiera sido una respetable ama de casa y también una obrera. Su máxima ambición era tener un hogar y un  esposo que la protegiera. No cabe duda que la vida da muchas vueltas y el destino le tenía reservadas grandes sorpresas: 

30 de febrero, 1943



"Me negué a posar desnuda y el fotógrafo me ofreció una fortuna. Quedé pasmada sin saber qué decirle.  Demasiado dinero que nunca había tenido en mis manos. Una voz interna me decía que sí pero mi conciencia me decía que no. En ese momento recordé todas mis privaciones. Pensé en lo que estaría sufriendo mi marido.  Nada me alegraría tanto como ir a verlo. Todas las cosas tienen un precio y el fotógrafo conocía muy bien el mío. Diez mil dólares vence la resistencia de cualquiera. Se propuso convencerme y lo logró con inteligencia. Le pregunté qué más tendría yo que hacer.  Contestó: "Solo posar frente a la cámara".  Clarita, me guiñó un ojo aprobando mi decisión.  Me desnude en un camerino y me paré enfrente de todos.  El fotógrafo levantó mi rostro y trató de serenarme. "No te preocupes que todo saldrá bien". Me tomó como doscientas fotos de frente y de perfil. Yo estaba fría como una estatua pero el técnico ni lo notó.  Al final sentí que todo había cambiado.

10 de marzo, 1943

"¡Estoy radiante y feliz!Jimi dice en una carta que pronto vendrá a verme. Le darán una semana de asueto para convalecer a mi lado. Me comenta que lo hirieron por tratar de salvar a un compañero. Una granada los alcanzó y estuvieron hospitalizados 15 días. Mi marido aún usa muletas pero ya está fuera de peligro. Dice que arde en deseos de besarme y algo más por supuesto.  Me muero por verlo y tengo miedo de su reacción cuando se entere que posé desnuda. Tengo que decírselo yo o se lo dirá otra gente. Dios quiera y comprenda que la necesidad me tentó. Me arrepiento encarecidamente y la revista aún no sale a la venta. Ojalá el rollo se haya velado.  El dinero lo guardé y no pienso gastármelo.  Se lo daré íntegro a Jimi. 

28 de marzo, 1943  

Esta mañana creí morir de vergüenza al verme en un puesto de periódicos.  Clarita, se encargó de llevarme la publicación con mi foto en la portada. Tengo la impresión que todo mundo me mira con morbo y curiosidad. ¿Por qué tuvieron que elegir la más impúdica y obscena? Ahora mis compañeras en la fábrica me dicen: "te ves sensual y hermosa". Como calificando mi descaro y no quiero ni salir a la calle. Tengo miedo que la gente me reconozca y piensen que soy una mujerzuela.  Me aterra pensar que pronto llegará mi marido y no sé lo qué voy a decirle. ¿Qué explicación le daré? Es tan celoso e impulsivo cuando se enoja. 

5 de abril, 1943

Se cumplió lo que tanto temía.  Algunas personas me reconocen en la calle. Al salir del trabajo una pareja se paró frente a mí y preguntó-: ¿Eres la chica que posó para Play boy? No supe qué contestar y seguí caminando como si nada. Todas mis compañeras y hasta el gerente compraron la revista, menos yo. No sé por qué tanta alharaca por una horrible foto mostrando mis senos. Los reportajes que vienen sobre la guerra son mucho más interesantes pero nadie habla de ellos. Claro, en el fondo me agradan tantos elogios. ¿Ya se enterarían mis suegros?  Son un matrimonio chapado a la antigua y mi suegro es un machista. Nunca me han querido por ser huérfana pero ahora me van a odiar.  Espero nunca lo sepan y sigan trabajando en su granja como siempre.

19 de abril, 1943

Han pasado los días y también la euforia de la revista. Dicen que ya se agotó y sacarán una nueva edición. No quiero que aparezca nuevamente porque pronto llegará mi marido.  Me dedico a trabajar en cuerpo y alma  para olvidarme del asunto. Ya no quiero escuchar más comentarios a favor ni en contra. Me tienen harta ese enjambre de chismosos que no tienen cosas más productivas que hacer. Espero a mi marido y anhelo sentir su virilidad. Anoche lo soñé tan fuerte y apasionado como siempre. Últimamente he tenido sueños eróticos que me espantan.  En alguno un hombre negro y desconocido me penetraba y creo que tuve un orgasmo. Muy de madrugada me levanté a tomar un vaso de agua. Leí un poco para tranquilizarme y escribí en mi diario.  Mi más fiel compañero desde que mi marido se fue.





28 de abril, 1943

¡Por fin regresó Jimi! Con el uniforme oliendo a pólvora y cargando una enorme mochila.  Lo veo tan guapo y fortachón como siempre. Nos besamos con ímpetu y tuvimos relaciones hasta la madrugada. Nunca habíamos demorado tanto haciendo el amor.  Lamento que solo estará conmigo una semana y se irá de nuevo a la guerra. Esta contienda no nos permite ser felices y solo vino a distanciarnos. Jimi, dice que si le doy un hijo lo haré el hombre más feliz. Hago todo lo posible por embarazarme y espero cumplir su sueño. Me gustaría tener dos niños pero me vería obligada a dejar el trabajo.  La situación de mi marido es francamente inestable. Nuestro amor es de larga distancia.  ¿Qué se sentirá estar embarazada? ¡Un niño vendría a dar alegría a mi vida!  Mi madre se pondrá feliz si le doy un nieto. Mañana iré a verla al hospital con mi marido.

1 de mayo, 1943

Qué bonito amanecer en brazos del hombre amado.  Hoy me levanté temprano a prepararle el desayuno.  Le encanta comer hotcakes y huevos con tocino. Almorzamos con gran apetito y conversamos un rato. Luego me tuve que ir a la fábrica. Jimi me acompañó y se comportó solícito todo el tiempo. Tomamos el autobús que me lleva diariamente al trabajo. Compró el periódico buscando partes de guerra. Dice que solo es cuestión de tiempo y que Hitler pronto se rendirá. Al menos son las esperanzas que dan a la tropa los generales norteamericanos. Yo lo dudo porque ese Hitler es más belicoso que un león cazando búfalos.   El presidente Franklin afirma que EE.UU debe salvar al mundo. No entiendo su discurso porque Hitler dice lo mismo. Mi marido trajo algún dinero y dice que más adelante aumentaran su pensión. No encuentro oportunidad para hablarle de la revista.  ¿Debo decírselo o mejor me quedo callada? Necesito hablar con él cuando esté a punto de marcharse.  No, mejor lo haré mañana.





5 de junio, 1943

Hoy me llevó Jimi a casa de sus padres. Viven en un pueblito cercano en las afueras de Los ángeles.  Sentí su rechazo inmediatamente y apenas me saludaron. Estoy segura que ya saben todo porque en su mirada había desdén.  Tuve que soportar algunos desaires como ponerme a dar de comer a una parvada de gatos y luego a los puercos. Jimi, ni siquiera lo notó y se la pasó comiendo pizzas y tomando cervezas con su papá. Nunca me sentí más ignorada e incomprendida. Salí al patio a contemplar las nubes del atardecer.  A lo lejos se ve una enorme montaña y me gustaría llegar a la cima. Imagino que desde ahí podré tocar el cielo con las manos. Regresamos a casa en el más completo silencio. Cenamos con frugalidad y Jimi ya no me dirigió la palabra.  En la intimidad me tomó con brusquedad y me sentí ofendida con sus exigencias.  Me pidió hacer cosas que yo nunca he hecho a un hombre. Ha cambiado tanto en un solo día. 


10 de junio, 1943


Mi marido se levantó muy temprano y salió de casa dando un portazo. No fue a dejarme al trabajo y le dejé el desayuno en la mesa. Me fui a la fábrica pensativa hasta regresar en la tarde.  Es claro que ya mis suegros lo pusieron al tanto. Cuando regresé Jimi tomaba cervezas y hojeaba una revista.  Sí, en efecto, era la publicación con mi portada. Me ignoró completamente y siguió leyendo como si nada. Pero yo sabía que se avecinaba una tormenta.  Le preparé la cena y lo invité a la mesa.  Me miró detenidamente en sus ojos había furia y reproche.  Preguntó--: ¿Por qué tuviste que desnudarte como una cualquiera? ¿Lo hiciste por dinero, verdad? No eres feliz conmigo porque soy pobre. Ahora seré el hazmereír de todos los que me conocen". No supe qué contestar y quería que la tierra me tragara.  Iba a decirle que lo hice para ayudarlo pero no lo permitió.  Salió furioso y no regresó en toda la noche.


15 de noviembre, 1943


Hoy sucedió algo que demuestra que me casé con un energúmeno. Trato de hacer las paces con mi marido siendo cariñosa. Invité a Jimi a tomar un helado en una cafetería del bulevar de los Ángeles
.  Ahí me saludaron una pareja de amigos que hacía tiempo no veía.  Dice mi marido que el esposo me miraba con lascivia y por eso lo tomó de las solapas sacudiéndolo vigorosamente enfrente de todos.  Se armó una revuelta de todos queriendo pelear contra todos. Yo me moría de vergüenza y salimos rápidamente del lugar.  En casa me reprochó diciendo que yo provoco a los hombres con mi coquetería--: ¿Ves lo que provocan tus desnudos? ¡Eres una mujerzuela y no te importó nuestro matrimonio! Por primera vez me dio una bofetada que me dejó muda del dolor.  Sentí odiarlo en ese momento. Nunca me había pegado. En la intimidad no dejé que me tocara.  






19 de noviembre, 1943

Estoy completamente abatida.  Ya no aguanto los celos de mi marido. Todo parece indicar que ya no me ama. Solo le interesa el sexo a todas horas. En el baño, en la cama, en el sofá.  Ya me sacó de trabajar y accedí para darle gusto. Se encela hasta con mis vecinos y no soporta que me saluden en la calle. Pienso regresar a la fábrica cuando él se vaya. Entre más lo quiero más arrogante se vuelve. Pronto se irá de nuevo a la guerra y podré descansar de sus arrebatos. Ha demorado a propósito su partida. Hablaré con el gerente para ver si puedo regresar al trabajo cuando se vaya. Anda de malas todo el tiempo y ya no es cariñoso conmigo. Esta noche me encerré en la cocina a escribir: "Me arrepiento de haberme casado tan joven.  No lo volveré a hacer.  El amor no es como lo pintan.  Los celos son un ácido que todo lo corroe. Las mujeres queremos ser tratadas con delicadeza y no como yeguas en celo". 


  
Cerré el diario un momento.  Obviamente en esos párrafos se refería a su primer matrimonio con el soldado. Aquellos acontecimientos, aunque dispersos, resultaban electrizantes. Me sorprendió la fluidez y mente abierta de Marilyn. Me impactaba conocer esa parte de su vida. La diva hojeaba uno de mis libros cuando le pregunté:


--Oye, Norma, ¿por qué solo reseñas algunos días y otros los pasas por alto?  ¿No sucedía nada interesante en ellos? Será que los diarios revisten un estilo muy especial.  Nunca había leído algo parecido.







--Tienes razón, solo apunto acontecimientos que dejaban huella en mí, los que me sobrecogían por su impacto.  Ignoro si los diarios se escriben de esa manera. Sabrás que hay días alegres y otros aciagos. La vida diaria es demasiado simple para escribirla tal cual. Vale la pena apuntar lo que nos hace felices o desdichados.  Mostrar nuestros sueños y debilidades. Hacer interesante lo trivial.
 
--Tienes razón, ahora comprendo.  ¿Te apetecen unas fresas con crema?


--Me apetecen cosas un poquito más interesantes –contestó guiñando un ojo con picardía.


Marilyn parecía no tomarse la vida demasiado en serio.   Traje las fresas y continuamos nuestras lecturas. Fuertes toquidos en la puerta nos interrumpieron.  Pensé que era el cartero y abrí en el acto.


Grande fue mi sorpresa al ver a Fabiola erguida y cariñosa.  Expresó:

--¡Hola cariño por fin te encuentro! --me besó.

Guardé silencio, debía informarle que no estaba solo.

--Fabiola, tengo algo que decirte.


--¡Uuy cuánto misterio! ¿Qué sucede?

--¿Recuerdas te comenté me asignaron cuidar a una celebridad?

--¿Se trata de la Monroe, verdad? Leí que está de vacaciones en Acapulco.


--Acertaste, es ella.

--¿Y cuál es el problema? Si es tu trabajo cuidarla. ¡Me llevarás a su hotel para conocerla en persona!


--Fabiola, ella se encuentra aquí en este momento.


-¡¿Cómo?! ¿Pero qué demonios hace aquí?


--Está viviendo una situación muy crítica.  Es una historia triste que debo contarte.
 
--¡Qué cínico  eres! –furiosa, me lanzó una bofetada que alcancé a esquivar. --¡Guárdate tus explicaciones, idiota! 

--¡Espera!, ella ya te conoce en fotografía. Me pidió presentarte.


--¡Que te lo crea tu abuela, mentiroso! Debiste ser sincero conmigo.  


Fabiola bajó las escaleras a toda prisa y yo la seguí suplicante. La detuve cuando abordaba su auto.


--Por favor, escúchame. Ella y yo somos buenos amigos.  Sube para que la conozcas. Verás qué grata persona es.


Fabiola, dudó un momento, pero la curiosidad pudo más que sus celos y preguntó:


--¿En serio se encuentra Marilyn ahí?


--Ven conmigo, y verás.



Aceptó subir con cierta reserva.  En su mirada había expectación y curiosidad.  No era para menos conocer personalmente a toda una celebridad. 




Fragmentos de la novela, "El día que me acosté con Marilyn", próxima a publicarse.





  










viernes, 22 de enero de 2016

7 PREMISAS PARA ALCANZAR EL ÉXITO





José de Cádiz


Siendo sinceros, todos queremos llegar a triunfar en el ramo de nuestra preferencia. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio?

He aquí 7 premisas para cristalizar nuestros sueños.



1.- Saber a dónde queremos llegar es fundamental.  Conocer nuestras habilidades es imperativo.
2.- Estar dispuestos a pagar el precio en tiempo, esfuerzo, y constancia.  "Sin disciplina no hay hombre".
3.- Es prioritario no desanimarse nunca y practicar o ejercitarse en ese arte u oficio que nos llevará al triunfo.
4.- Tener fe en nuestros talentos sin sentirse necesariamente un Dios.  La seguridad es una cosa y el engreimiento es otra.
5.- Estar conscientes que todos los que han logrado el éxito es porque han trabajado y se lo merecen.  El amor y la excelencia son los ingredientes más importantes de la superación.
6.- Es loable querer llegar a la cima y destacarse del resto de los mortales.  Todos tenemos un talento especial que marca la diferencia.
7.- La vida terrena es corta y vale la pena enfocarnos en un solo objetivo: el éxito.   La fe en principios espirituales ayuda a superar nuestras debilidades.



Saludos y un fuerte abrazo.



AL CALOR DE TU REGAZO José de Cádiz Abrázame fuertemente como cuando yo era un niño me arrullabas con dulzura y besabas con cariño Luego cua...