martes, 10 de marzo de 2015

NOSTRADAMUS





José de Cádiz


"La riqueza de un hombre se mide, no por lo que adquiere, sino por lo que da". Sentencia atlante.


Es el vidente más famoso de la historia.  Sus profecías han sido estudiadas por especialistas de todas las naciones. Predijo la primera, segunda, y tercera guerra mundial.   Por cierto menciona los países y ciudades que caerán primero en la presumiblemente última gran conflagración.  En donde no habrá vencedores, solo vencidos.

Erudito francés de origen judío, estudió medicina, astrología, teología, matemáticas, y ciencias ocultas.  Nació el 14 de diciembre de 1503, y murió en 1566.  Entre sus profecías se incluyen: el incendio de Londres, en 1666, la revolución francesa, la derrota de Napoleón en Waterloo, la subida al poder de Hitler, la guerra civil española, la destrucción de Hiroshima y Nagazaki, etc.






"Las centurias", es su libro más conocido pero también escribió tratados de medicina. Predijo sus profecías en versos por lo que deducimos era poeta. Se casó en dos ocasiones, tuvo dos hijos que murieron durante una epidemia. Astrólogo muy afamado y solicitado por la realeza.


Los reyes de Francia, Cátalina de Médicis, y Enrique 11, lo nombraron astrólogo de la corte, al elaborar con precisión sus cartas astrales.  No era un simple charlatán sino un hombre ilustrado.  Carlos 1X, lo designa médico de la monarquía, al haber curado la peste bubónica que diezmó la población gala.  


Si algo bueno tienen las profecías es ponernos sobre aviso. Le corresponde al ser humano -y gobernantes- reflexionar sobre ellas y elegir entre la destrucción o elevación espiritual.  Entre la salvación y la catástrofe.  Alguien dijo que: "Las profecías No se hicieron para que se cumplan, sino para que no se cumplan".






No resulta agradable escribir sobre guerras y ambiciones desmedidas.  El mundo está en guerra desde hace mucho con EE. UU a la cabeza. USA contra Iraq, israelitas contra musulmanes, México (autodefensas), contra el hampa y corrupción del gobierno, Venezuela contra opositores fascistas, solo por citar algunos ejemplos. "Se levantará nación contra nación y reino contra reino.  Habrá hambre y terremotos en diversos lugares", Mateo, 24, Biblia.


IIraq, fue arrasada por EE. UU despareciendo vestigios de esa cultura y apropiándose de su petróleo. Corea, Vietnam, Alemania, Chile, México, Argentina, Colombia, han sido víctimas del coloso del Norte.  Un país que ha sojuzgado a los países del orbe con su poderío económico. No obstante, todo tiene un principio y un fin, nada es eterno.  Las civilizaciones e imperios, nacen, se desarrollan y mueren.  El derrumbamiento de las Torres gemelas es preámbulo de decadencia en USA.







A nivel familiar los conflictos también están en auge. Maridos contra esposas, hijos contra padres, patrones contra obreros, pleitos judiciales, sindicales, grupales.  Difícilmente encontramos el amor en un mundo de odio.  El hampa masacrando a diestra y siniestra y la corrupción endémica de gobernantes. Todo parece convulsionado a punto de estallar. Los medios informan puntualmente las contiendas y motivos.

No necesitamos ser videntes para percibir un mundo en decadencia. Dicen que lo exterior es el reflejo de lo interior.  Todo lo que llevamos dentro se materializa porque el universo es mental.  Todas esas vibraciones planetarias tuvieron su origen en nuestra consciencia.  Los principios de codicia y afán de poder ahí se gestaron.



Un espejismo...


“Cuanto tienes, tanto vales; "fulanito es éxitoso porque tiene dinero".  Dudo mucho que sean verdad estos conceptos aprendidos durante generaciones.  La misma apreciación encontramos entre individuos y culturas diferentes.  Somos víctimas del mismo espejismo: creer que quien tiene más dinero es más dichoso.


No puede ser feliz una persona que hace daño a otra porque es parte de un todo. Quien centra su atención en lo material pierde el sosiego.  Están espiritualmente vacías y no hay paz en su corazón, es mejor vivir sin aprensiones que nos roben la tranquilidad.  Los políticos y grandes empresarios envejecen pronto consumiéndose en su propia codicia.






Citaré un ejemplo: En México, actualmente quienes poseen riquezas más que una bendición es un lastre porque se convierten en blanco fácil de la delincuencia.  Los secuestros, el narcotráfico, son negocios lucrativos en auge, al margen del poder judicial.  El afán del dinero motiva a criminales y políticos a cometer las peores atrocidades. Las drogas, una tentación para enriquecerse de la noche a la mañana. ¿De veras serán felices narcos y gobernantes?

Quien no tiene fortunas nadie lo envidia ni se fija en él. Los delincuentes viven a salto de mata y tienen múltiples enemigos.  Un millonario vive pensando en acumular más dinero y desatiende su familia. Las personas que lo tienen todo difícilmente piensan en Dios y menos en el prójimo.  No digo que debemos aspirar a vivir en la miseria sino poseer lo necesario para vivir dignamente.


Convivir con la naturaleza y con nuestros semejantes traen grandes beneficios.  Creer en un Dios omnipotente y omnipresente tiene su recompensa.  Nos alecciona moralmente haciéndonos más humanos. Recuperamos nuestros valores éticos y morales. No hay nada mejor que una conciencia tranquila y dormir como un bebé.






Lo peor es cuando los individuos sacrifican sus valores en pos de lo material. Creer ciegamente que el dinero lo es todo va en contra del sentido común. Atropellando al prójimo no cimentaremos jamás nuestra dicha.  Nadie puede experimentar bienestar perjudicando a terceros.  Existe la ley del Karma, de reciprocidad, de Causa y Efecto.  Hemos extraviado la honestidad, la verdad, el respeto, vivimos en un mundo de mentiras.
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El Amor es el principio y fin de todo lo creado. Lo afirman los grandes maestros: Jesús de Nazaret, El Buda, Confucio, Sócrates, Pitágoras, y nos sirven para normar nuestro criterio.  La fe en Dios nos relaciona con la verdad. Pero seguirnos adorando el becerro de oro como en la época de Moisés.

Obviamente aún no hemos encontrado la fórmula de la felicidad. ¿Será que debemos revertir esa apreciación y buscar otros valores?  ¿La dicha se basa justamente en el respeto a Dios y amor al prójimo? Independientemente de lo que diga Nostradamus tenemos en nuestras manos la solución. 



Muerte de Nostradamus:



"Mi muerte está próxima", sentenció a un amigo.  En su sepulcro hay un epitafio que dice:"Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michael de Nostradamus, un hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo".


"Si la imagen de Dios se desvaneciera de nuestras mentes, lentamente dejaríamos de ser humanos". Francis Bacon



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