martes, 21 de enero de 2014

EL EMBUTE

José de Cádiz



En México hay muchas quejas y señalamientos de que los medios no son confiables.   Que no existe una prensa imparcial y democrática.  Que grandes cadenas de TV están al servicio del gobierno y una publicidad voraz y engañosa que se encarga de manipular información.  Emporios convertidos en vasallos de un sistema de gobierno corrompido.  Los suplementos culturales han desaparecido, ¿por qué?

Un poder que degrada cada día más las instituciones no puede garantizar una prensa imparcial y democrática.  Que  los comunicadores vendan su información es una vergüenza.  Hay una poderosa razón: Tenemos un gobierno no elegido por el pueblo.  En México, no existe la democracia y vivimos la peor imposición de nuestra historia.  Un mundo  donde la mentira y simulación campean.  Curiosamente, hace 100 años, Francisco I. Madero luchaba contra un dictador llamado: Porfirio Díaz.

En la mayoría de los países ya existe la democracia, menos en México.  Por lo tanto no tenemos un periodismo sano y equilibrado.  Es verdad que el oficio siempre ha sido mal pagado en los medios impresos.  Claro, excepto los conductores de TV famosos.  Esto no justifica que se haya prostituido una profesión tan noble.  Se puede ejercer un periodismo ético y más comprometido con la realidad.



Desde el siglo XIX, hubo en México una prensa que ya luchaba por sus libertades.  En 1812, se promulgó en España la Constitución de Cádiz, que proclamaba la libertad de expresión.  Aparecía el panfleto: “El Periquillo sarniento”, al frente de José Joaquín Fernández de Lizardi,  que señalaba vicios y corruptelas de la Nueva España.

Consumada la Independencia periódicos liberales y articulistas hicieron de la prensa una tribuna para denunciar injusticias.   Francisco Zarco, Ignacio Ramírez, Guillermo Prieto, Manuel Payno, Ignacio Manuel Altamirano, ejercieron un periodismo transparente.  No fueron plumas que se vendieron y como consecuencia trascendieron.   José Vasconcelos, dijo al respecto: “Las plumas vendidas no vuelan alto”.

No obstante, en la misma época, se implementó el  embute  llamado comunmente: “chayote”.  Periodistas que aceptaban sobornos para lisonjear a los presidentes en turno.  Antonio López de santa Ana, solía decir de sus críticos: “Este gallo quiere maíz”, para dar a entender que tenían que sobornar a un periodista.

El embute no siempre es en efectivo también en especie o canonjías.  Tal como lo reciben actualmente la mayoría de comunicadores.  Directores de medios, radio, y Tv, lo  reciben bajo corriente por “concepto de publicidad”. Por supuesto, dicha percepción rebasa el costo real de un desplegado o anuncio.  El estilo del gobierno para seducirlos.

Hay quienes lo reciben a través de un empleo burocrático.  Reporteros que olvidan la libreta y el micrófono para convertirse en funcionarios y aduladores con privilegios. O de plano, reciben el "chayo" en cheque o billete verde.  Un reportero me comenta: “figúrate que fulano no me quiere dar el chayo”.  La estrategia es la misma entre directivos y reporteros.  Empiezan denunciando a determinado funcionario,  empresa,  o  particular.  Se ventilan cosas que sorprenden a la ciudadanía por su sensacionalismo.



En México, como sabemos hay mucha tela de donde cortar.  Quiero decir el embute es el pan de cada día.  Cuanto inician los directivos sugieren a reporteros: “chíngate a ese cabrón”.  El funcionario es exhibido y presionado prefiere negociar con ese medio.  De pronto, cesan las críticas, televisoras y prensa guardan un ominoso silencio.  Columnistas bisoños siguen enviando sus artículos al periódico.  Si les preguntan al director, por qué ya no los publican, les dicen: “se traspapeló tu artículo”.  Es proverbial su cinismo como pueril la explicación.

Esto ha traído como consecuencia que los periodistas vean limitados sus derechos y se les pierda el respeto, también a los medios.  El escabroso mundo del hampa, funcionarios, medio artístico, empresarios, y gente encumbrada,  saben que pueden comprar cualquier información.  Silencian cualquier medio con dinero.

En México, tenemos un caso ejemplar: Los periódicos Reforma, El universal, El sol de México, Novedades y otros más publicaron supuestas encuestas que daban como ganador a Enrique Peña Nieto en elecciones del 2012.  Cuando ni siquiera realizaron ninguna encuesta.   No dijeron a quiénes entrevistaron, ni los sectores que confirmaran esas cifras.   Universidades y eruditos desmintieron categóricamente esas "encuestas" amañadas.   Por dinero estos medios torcieron el camino de la democracia.  La TV fue determinante en su labor titánica para cercenar la democracia.

Para muestra dos botones.

Quizá muchos recuerden, el incendio del antro “Lobombo”, en el DF.  Ahí murieron muchos jóvenes hace varios años.   Joaquín López Doriga, y  Javier Alatorre, entre otros,  denunciaban reiteradamente el siniestro y la irresponsabilidad del dueño.  Diariamente los reportajes cobraban dimensiones mayúsculas en Televisa y Tv azteca.  Un día, culminó misteriosamente toda información al respecto.  ¿Qué habría sucedido? Pues el dueño es multimillonario y pudo escapar de la justicia.  Jamás volvieron a mencionar el caso las 2 televisoras.  “Poderoso caballero es don dinero”.

Otro caso:

Un periodista de El Sol de Acapulco denunció hace varios años  a un funcionario que robó mucho dinero del erario.  Cosa rara, ¿no les parece? Si eso no sucede en México.  La directora, era la Lic.  Eloína López Cano, gran amiga de Mario Vázquez Raña.     Como el sol de Acapulco dejó de publicar acusaciones le pregunté al reportero qué había sucedido.  Me contestó sin inmutarse: “Me llamó el funcionario para decirme: "¿cuánto quieres por dejar de molestarme?" Yo le contesté: "quiero la mitad de lo que te robaste".  Él me dijo: "pero es que yo no me he robado tanto".  "Nunca te dan lo que pides pero finalmente llegamos a un arreglo”.  Me quedé estupefacto ante la frialdad y cinismo del periodista.

Esto implica que el periodismo es un poder de facto que se compra y se vende al mejor postor.  El gobierno ha fundado verdaderos emporios creados ex profeso para apuntalarlo.  Mario Vázquez Raña, dueño de Organización Editorial Mexicana,  es un ejemplo de ello.  Medios mercenarios por su información  tendenciosa.  Toda información es manipulada con bisturí.  Esta cadena es una poderosa aduladora del sistema.   Don Mario, era un señor viejo y cascado, pero podrido en dinero.  Ya murió. Debería haber dejado una imagen más loable y edificante a sus descendientes.



Televisa, es una empresa creada en 1950, por Emilio Azcárraga Milmo, que se codeó todo el tiempo con el sistema.   Su programación tuvo la firme consigna de adormecer las conciencias de los mexicanos.  Simpatiza con la estrategia de los romanos: “Al pueblo denle pan y circo para tenerlo contento”.  No les interesa ofrecer una programación inteligente ni educativa.

El chavo del ocho, un programa para dementes, era la "super estrella" que "educó" a varias generaciones.  Telenovelas baratas, noticiarios tergiversados, chismes de la farándula, cómicos vulgares,  son el pan de cada día.  Sin importar que un amplio sector de la sociedad exige una televisión más propósitiva y orientada a la verdad.

Tv azteca, empezó con propuestas diferentes pero pronto sucumbió al poder. Carlos Salinas de Gortari  la fundó para su propio beneficio.  Emilio Azcárraga Vidaurreta, y Ricardo Salinas Pliego, empresarios archimillonarios que viven del espectáculo  y el "chayo".  Corren de sus empresas a: conductores, actores,  técnicos,  por el menor motivo.   La mayoría se quedan callados por temor a represalias de los “ gigantes de la Tv”.  Esto genera impunidad y desesperanza en un cambio futuro.  La población exige acabar con ese duopolio amafiado con el gobierno.  La cámara de diputados frena cualquier intención al respecto.  La llamada bancada televisa están ahí precisamente para defenderlos.

 No todos los periodistas se venden. Sería  injusto afirmarlo.  Tenemos a grandes profesionales  que han hecho del periodismo una oportunidad de servir.  Elena Poniatowska,  Julio Scherer, Ricardo Rocha, Carmen Lira, Cristina Pacheco, Carmen Aristegui, entre otros, han ejercido  un periodismo ético al servicio de las masas.  Seguramente hay otros que no tienen la suerte de ser tan conocidos.   Ellos nos pueden dar la única información confiable.  No podemos decir lo mismo de Adela Micha, que se ganó un noticiario estelar, por apoyar 2 fraudes,  en  2006, y en 2012.

El televidente sabe intuitivamente quién miente o dice la verdad.   Detecta al comunicador que aprecia su trabajo y lo respeta.  Hay una sociedad informada que demanda mayor veracidad en un noticiario.  La Internet ha contribuido a la apertura de medios.  Censura la sociedad  a los baluartes de la tiranía con notas sobornadas.  Necesitamos  una  prensa oxigenada para nuestro desarrollo, y la de ella, por supuesto.  Necesitamos una Tv educativa no monopolizada por el poder.  Empresarios que antepongan el interés de la población al dinero.  ¿Lo lograremos muy pronto?

Ni al gobierno le conviene medios tan corrompidos y barberos.  Le restan credibilidad y lo hacen parecer como una caricatura.  Necesitamos crear espacios que permitan críticas a la prensa; que han conformado gobiernos totalitarios.  Medios comprometidos con la verdad y sin restricciones.  Que nos ilustren, motiven,  persuadan,  como seres inteligentes y no como marionetas.  Quizá algún día tengamos una prensa honesta al servicio de las masas.  Vivimos un momento histórico que nos brinda esa oportunidad.




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