miércoles, 29 de julio de 2015

MOISÉS Y EL ÉXODO ISRAELITA


                           ¿Sabes en qué consiste el bastón de los patriarcas?



José de Cádiz


Moisés, es un líder famoso de la antigüedad según narra la biblia.   Liberó a los israelitas de la esclavitud de los egipcios. 300 años permanecieron en esta tierra tiranizados por los faraones.  Fue un profeta, legislador y guía del pueblo hebreo.  Un hombre elegido por Dios, y por medio de él proporcionó a su pueblo las llamadas Tablas de la ley, o diez mandamientos.





A pesar de ser israelita fue creado por una princesa, hija de un faraón, y educado de acuerdo a la sabiduría egipcia.  Su nombre significa "salvado de las aguas", porque fue rescatado precisamente del río Nilo, cuando el faraón mandó asesinar a todos los niños hebreos recién nacidos.





A los 40 años mató a un capataz egipcio al ver como maltrataba a un esclavo israelita.  Moisés, tuvo que huir al desierto de Madián y ahí se convirtió en pastor de ovejas.  Fue acogido por un sacerdote llamado, Jetro, que tenía 7 hijas.  Se casa con una de ellas, Séfora, con quien procreó tres hijos. 





A los 80 años, en Horeb,  tiene una revelación divina en una zarza ardiendo. Se le aparece un ángel del Señor y le explica su verdadera misión: rescatar al pueblo hebreo de la esclavitud de los egipcios. Entonces Moisés se dirige a los israelitas: "El señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, me envía ante ustedes y me ha dicho: libera a tu pueblo de la tiranía egipcia".





Pero el faraón se opone a la liberación del pueblo hebreo.  Entonces Dios desata varias plagas sobre  Egipto y al final viendo que, efectivamente, el poder de Dios obraba en Moisés, decide concederles su libertad.  Cuando van camino en el desierto el mandatario se arrepiente de tal decisión y manda a sus ejércitos a regresar a los israelitas.





Estando, entre el desierto y el océano, Moisés suplica a Dios le permita abrir las aguas del mar rojo, utilizando su bastón para realizar tal prodigio. Cuentan las escrituras que se abre el mar a la mitad cuando el ejército egipcio estaba a punto de darles alcance. El señor permite escapar a los israelitas y sepulta para siempre en las aguas al ejército del faraón.  Es el gran milagro realizado por Moisés y por el que aún se le recuerda.

Posteriormente, los conduce a la tierra prometida llamada Canán, en donde "manan la leche y la miel".  Vivió hasta la edad de 120 años.  En el medio esotérico se afirma que Moisés adquirió el poder de la serpiente (sabiduría); y que fabricó los cuerpos solares, convirtiéndolo en un hombre de tipo superior, al igual que el Maestro Jesús.  Lo suficiente para dominar a los cuatro elementos de la naturaleza. Es en el miembro o verga donde se encuentra el bastón de los patriarcas.







La oración de Moisés, hombre de Dios.


"Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Antes que nacieran las montañas, o fuera engendrado el universo,
desde siempre y para siempre tú eres Dios.
Tú haces que el hombre regrese al polvo, diciendo: "¡Regresen, hijos de Adán"!
Porque mil años son para ti como un día, un ayer que ya pasó, una hora de la noche.
Tú los haces desaparecer, son como un sueño, como la hierba que brota
por la mañana: brota y florece por la mañana, y por la tarde ya está marchita y seca.

Porque tu ira nos ha debilitado,
tu indignación nos ha trastornado.
Has puesto nuestras culpas ante ti,
nuestros secretos a la luz de tu mirada;
todos nuestros días se desvanecen bajo tu justicia,
y como un suspiro se acaban nuestros años.
Setenta años dura nuestra vida,
y hasta ochenta llegan los más fuertes;
pero sus afanes son fatiga inútil,
pues pasan pronto, y desaparecemos.
¿Quién ha experimentado la fuerza,
 el terror que produce tu enojo?

Enséñanos a calcular nuestros días,
para que adquiramos un corazón sabio.
¿Cuánto tardarás, Señor, en atendernos?
Ten compasión de tus siervos.
Sácianos de tu amor por la mañana,
para que vivamos con alegría y júbilo.
Alégranos tantos días como nos hiciste sufrir,
tantos años como conocimos desgracias.
Que tus siervos veamos tus acciones,
y nuestros hijos contemplen tu esplendor.
Que descienda sobre nosotros la bondad del Señor, nuestro Dios.
Da éxito a todo cuanto hagamos.
Sí, da éxito a todo cuanto hagamos".


Salmo 90, extraído de la Biblia.

Texto basado en El éxodo del viejo testamento.

¡Bendito sea el Señor por siempre! ¡Amén, amén!




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