sábado, 14 de febrero de 2015

¡ESPECIAL DEL AMOR Y AMISTAD!








¿Estás enamorado (a)? Si es así te felicito y no importa que no seas correspondido.  Recuerda que un corazón enamorado ve el mundo color de rosa y siente lo que nadie más puede experimentar. Ahora bien, si eres bien correspondido estás tocando el cielo con las manos y te muestras amable y generoso con el mundo. Amar y ser amado es lo más parecido al edén y todos hemos conocido el amor en esta vida. Ciertamente, sentimos maripositas en el vientre cuando vemos al ser amado.











Hay diferentes tipos de amor.  Tenemos el amor erótico, que es la llama de la pasión -o deseo- pero no es el verdadero amor.  Frecuentemente decimos: "te amo", cuando deberíamos decir te traigo ganas. Es muy fácil confundir los sentimientos en la adolescencia y juventud.  Sin embargo, en algún momento pueden conjugarse sentimientos y deseo, de otra manera no hubiéramos nacido. Empieza con atracción química hasta convertirse en una obsesión. Pocas personas pueden diferenciar el amor del deseo.  "El corazón tiene razones que la razón desconoce".




Cuando se ama de verdad deseamos la dicha de esa persona aunque no sea a nuestro lado. Un sentimiento exento de egoísmo y afán de posesión. El verdadero amor no espera recompensa ni hacer daño a otra persona. Es el más escaso y tiene como característica el romance, generosidad, y altruismo más puro. Se alimenta con música, flores, cartas, y suspiros prolongados. El que ama es feliz por el simple hecho de mantener viva esa ilusión. Es como una vela que no se apaga ni con una tempestad. Afortunadamente, la mayoría de las veces es bien correspondido.





En la misma dimensión está el amor platónico, un sentimiento generalmente silencioso no correspondido. Frecuentemente, se ama en secreto a una persona y puede ser un amor prohibido. Un adolescente puede enamorarse de su maestra, de una estrella de rock, y la chica del esposo de su vecina.  No tiene cortapisas el amor platónico y se mantiene vivo durante largos periodos de tiempo. Todos lo hemos conocido en la escuela, el trabajo, o el vecindario. Un amor que no podemos gritarle al mundo por prohibido en una sociedad que nos forma y conforma.  ¿Estás enamorado de una modelo famosa o la esposa de tu mejor amigo? No te preocupes, todos hemos conocido un amor con esas características.





En otra esfera sublime está el amor fraterno, el amor a nuestra madre, hermanos, hijos, etc, un sentimiento al margen de cualquier necesidad hormonal. Dicen que el amor de la madre es el más genuino que existe actualmente. También podemos amar a la patria, a una institución, un ideal, nuestra escuela, literatura, el trabajo, etc. El cariño entrañable de un amigo que nos ama y deseamos siempre lo mejor para él. Cuando los demás nos rechazan él siempre estará a nuestro lado. Un amigo te critica en privado pero te defiende en público.  Con el podemos ser nosotros mismos, sin ningún temor. Alguien dispuesto a ayudarte, y ocasionalmente a perdonarte.





Finalmente, tenemos el amor agape, que es al amor a Dios, a nuestros semejantes, o a una filosofía de vida. Es el más espiritual de todos y brota de lo más intimo del corazón. Conlleva el amor a la naturaleza, al arte, al sol, la flora, fauna, etc. Una persona puede estar profundamente enamorada de la música, de una obra, o del maestro Jesús. Sus discípulos lo amaron tanto que lo siguieron hasta el final proclamando su doctrina. Veían en el a un maestro, un pastor, un mesías, y lo sigue siendo.  Su enseñanza fundamental se resume aquí: "amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con todos tus pensamientos".  Y la siguiente: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo"".  Su trayectoria de generosidad y sacrificio es el mejor ejemplo de virtud: "Yo soy el camino, la verdad, y la vida. " Una persona puede dedicarse a defender una causa, tal como lo hizo Gandhi, o la madre Teresa de Calcuta.




El 14 de febrero festejamos el dia del amor y amistad, la mayoría de los novios están de plácemes, los amigos suelen irse de fiesta y todos queremos compartir. En el año 496 d.C. el Papa Gelasio I, declaró el 14 de febrero como el día de San Valentín, y lo convirtió en una fiesta cristiana.


En tiempos recientes se ha comercializado tanto el día de San Valentín que ya no sabemos si festejar o vender. Todos los centros comerciales promocionan el día para venderles regalos a enamorados o amigos. Se estima que en 2009 las ganancias por el día de San Valentín, fueron de alrededor de 14.7 mil millones de dólares, tan sólo en Estados Unidos.
En 2010 se enviaron alrededor de mil millones de tarjetas en el día del Amor a todo el mundo.  Haciendo de este festejo la segunda fecha en la que se envían más tarjetas después de Navidad. 






Hay parejas que mantienen viva la llama del amor con detalles tiernos que alimentan esa ilusión. Es más loable regalar una rosa y contemplar dormida a la persona que amamos. El verdadero amor se perpetua y puede aumentar con el tiempo. Es mejor ofrecer diariamente comprensión y cariño que festejar en grande un solo día.  Es más recomendable decir: "te quiero", todas las mañanas, que una cena íntima o el más costoso regalo. Las fechas "calendarizadas" las fomentan grandes industrias porque ganan millones de dólares. ¿Qué tiene que ver el amor con los negocios?





De todas maneras, honrar y festejar este día nos sensibiliza para dar amor al entorno.  Si algo nos falta es regalar amor en un mundo de odio; amar la verdad en una sociedad de de mentiras. Amar a Dios sobre todas las cosas, honrar nuestros valores espirituales. Un requisito para dar y recibir amor es amarnos a nosotros mismos. El amor a Dios, y amor al prójimo, es la base de toda la felicidad.









No hay comentarios.:

Publicar un comentario

El rostro oculto de Marilyn

Cap. VI1 Sueños reveladores y premonitorios José de Cádiz Pasamos una velada agradable y nos quedamos a dormir en el y...