jueves, 6 de marzo de 2014

EL ROSTRO OCULTO DE MARILYN VIII





 Cap. VIII.

 Un trauma nos puede marcar la vida 


José de Cádiz



Me levanté a las cinco de la mañana inquieto por aquel sueño.   Una extraña inquietud me recorría la espalda. Hice mis ejercicios de rutina y me fui a correr como 5 kilómetros, suelo quemar calorías cuando estoy alterado.  De regreso pasé a un mercadito a desayunar. Observé el trabajo de los vendedores y sentí admiración por su laboriosidad.  Me contagió su entusiasmo y llegué a casa rebosante de energía.

Me acicalé como si fuera mi primer día de trabajo. Aquel uniforme blanco me sentaba muy bien. No había recibido instrucciones de mis superiores para abandonar la vigilancia de la actriz.  La incertidumbre me atosigaba. Me dirigí a la hospedería y  el corazón me latía como una bomba. Supuse que Marilyn ya se encontraba demasiado lejos.

Llegué al hotel y subí a la recepción a preguntar. Mi vista se desvió hacia el sofá de aquel lobby en donde había conocido a la actriz. Recordé sus reflexivas palabras: “Quisiera encontrar verdaderos amigos pero es prácticamente imposible.  Me entregaron un recado. Lo leí con avidez: “Joe, he decido quedarme, espérame en el restaurante. Podemos desayunar y platicar. Besos, Marilyn”.

El alma me volvió al cuerpo. Es increíble cómo podemos pasar de la tristeza a la felicidad en un santiamén. Como si la dicha dependiera del tiempo y no del azar. No recuerdo haber recibido noticia más agradable.

Caminé de prisa al restaurante. Me sentía como jugador de futbol ganando una medalla olímpica. Eran las ocho de la mañana y apenas había unos cuantos comensales. Me metí al baño a corregir mi apariencia. El ejercicio físico marcaba mis biceps.

Desconocía los motivos por los que Marilyn había decidido quedarse. Cuando nos conocimos le había regalado flores. Salí a la calle a comprar un ramo grandote de rosas. En la mesa saqué un libro de bolsillo para disimular que estaba leyendo. En realidad solo pensaba en ella mientras mi reloj parecía detenerse sin misericordia.

Por fin divisé a lo lejos a una rubia despampanante abriéndose paso entre los comensales como un vendaval. Una mujer extraordinariamente sensual caminando en dirección a mi mesa. No pude resistir el impulso de ir a su encuentro. Expresé:

--¡Qué gusto me da verte!  Creí que ya no nos veríamos.  Te hubiera extrañado mucho.

--Yo, también.  Pero por favor déjame caminar que traigo un hambre feroz.

Avanzamos en dirección a mi mesa y lo primero que vio fueron las flores. Comentó:

--Eres muy detallista, ¿cómo sabías que me gustaban las rosas?

--Será que estoy empezando a adivinarte el pensamiento.  A una mujer espléndida le encanta la hermosura de las flores.   Eres una mujer exuberante y supongo que muy apasionada.  Solo que como cualquier otro me gustaría conocerte más íntimamente.

--Pocos hombres han sabido despertar mi pasión. La mayoría han pasado por mi vida sin dejar huella alguna.  Son realmente una nulidad en la cama.  ¿Acaso no lo sabías?

--Por supuesto que no.


Tomó asiento en la mesa mientras yo la escuchaba intrigado. Esa revelación me había dejado perplejo.  Tomó la carta y eligió chuletas, sopa de verduras, jugo de naranja, parecía dispuesta a cargarse de energía.  Pedí lo mismo y me hubiera gustado respirar su aliento, beber en su vaso, pero me contuve.

--Fíjate Joe que me aterra la idea de volver a Hollywood.  Como si no tuviera nada que hacer allá.  Tengo extraños presentimientos.

--Quítate esas ideas de la cabeza.  Me has dicho que debemos enfrentarnos a la vida como sea. ¿Qué te sucede ahora?

--No lo sé, no puedo evitar sentirme abrumada. Trataré de despejar cualquier superstición al respecto. Espero me ayudes a recobrar la entereza. 

-Haré todo lo posible.  Esta tarde me gustaría invitarte al cine.  ¿Qué película te gustaría ver?

--Las cintas románticas me fascinan.  Pero iré sin disfrazarme porque quiero ser yo misma, con defectos y virtudes.   Hay una película llamada “Locura de amor”  que me encantaría ver.

Continuamos conversando con ingenio.  Marylin parecía llenar con su sonrisa aquel local.  Dispuesto a brindarle toda la atención requerida.   Con su sentido del humor bromeó con los meseros quienes ya se habían enterado quién era y estaban contentos de atenderla.

Más tarde salimos a caminar un rato por la playa Condesa. Contemplamos el mar a la distancia y nos sentamos en una simpática casita de palapa.  Marilyn parecía ensimismada en sus pensamientos. Al ver el océano azul, el calor y las aguas turquesa, nos motivaron a zambullirnos al agua. 
Los dos traíamos traje de baño como si esperáramos ese momento. Era la segunda vez que contemplaba a Marilyn semidesnuda y  no pude evitar inquietarme. Su sensualidad era francamente desbordante.

Nadamos y nos tendimos boca arriba en la playa. Marilyn se recargó en un montículo de arena y solicitó un masaje con bronceador.  El contacto físico me excitó sobremanera y disimuladamente me voltee de espaldas. Fue demasiado tarde porque la rubia observó discretamente los atributos de mi entrepierna.  Sonrió satisfecha mientras desviaba su mirada hacia el mar. Continuó con sus confidencias:


--¿Sabes, Joe? Pienso que soy una mujer complicada. A veces quisiera estar sola y encerrarme en un mutismo inexplicable. Otras tengo necesidad de ser amada con delicadeza.  Espero no te extrañen mis altibajos. Ninguno de mis maridos lo comprendió y lo lamento. Frecuentemente despierto en las noches llorando.  Un psicólogo me dijo que tengo heridas profundas de una niñez no resuelta. Que necesito superarlas para ser feliz.

--Quizá te afecto mucho el incidente de tu infancia.

--Yo creo que demasiado. 

Sentados en la arena observábamos el panorama. A distancia  pequeñísimos veleros se alejaban de la bahía semejando novicias despistadas. Nos invadió una mezcla de nostálgica sensualidad. No podía quitarme de la cabeza lo que me había dicho Marilyn de los hombres. Obviamente era una mujer experta.  Comentó:

--Anoche recibí una propuesta por teléfono. Me dan un millón de dólares por mi diario.  Ni siquiera se identificó el interlocutor.

--¿Por eso decidiste quedarte?

--No, fue por otros motivos.

Yo la escuchaba atento y me dijo que su diario valía mucho dinero. A veces era tímida pero otras tan arrebatada como una amazona. Esos altibajos anímicos tenían un origen psíquico. Sería inútil tratarla con psicólogos puesto que ya lo habían hecho en California. Yo no tenía idea cómo tratar un trauma pero me propuse ayudarla a cualquier precio.

Me había confesado casualmente  el abuso de su infancia. Ahí estaba el origen de toda su desdicha. Ese rechazo y a la vez atracción fatal hacia los hombres.  Decidí comprar un libro que hablara sobre el tema. Me gustaba la psicología y era el momento de informarme más al respecto.  Visitaría bibliotecas y hablaría con especialistas.

Regresamos al hotel a medio día y la actriz quería descansar. Necesitaba estar sola. Aproveché para irme a cambiar de ropa a casa. Les comenté a mis compañeros que regresaría más tarde. Deseaba comprar un libro y un título llamó mi atención: “Cómo superar traumas de la infancia”. El autor era complicado y solo se me gravó un enunciado: “Las personas traumadas sufren mucho. Necesitan superar el trance reviviendo el impacto emocional que las postró.  Deben ser tratadas con delicadeza y mucho amor.  La libido también puede ayudar”.

Me apersoné en su hotel dispuesto a llevarla a donde quisiera. Me llevé una desagradable sorpresa al entrar en su cuarto. Norma yacía en el piso sin moverse. Pensé que se había desmayado y me preocupó sobremanera. Un hilillo de sangre escurría por su nariz y con moretones visibles.  Evidentemente la habían golpeado y abrió los ojos conturbada. Le  pregunté qué había sucedido:

--Dos tipos entraron a mi cuarto. Exigían mi diario esos salvajes. No te preocupes, solo son golpes externos.

--Llamaré a un médico.

--No, por favor, se enterará la prensa y será un escándalo. Te ruego tengas paciencia.

--Pero tú necesitas un doctor.  Pueden ser heridas graves.

--Tú me curarás. Trae ese ese botiquín, ahí hay alcohol y medicamentos.

Por lo visto Marilyn estaba subestimando el incidente. Por primera vez me percaté del gran peligro en que se encontraba.  Si los vándalos obedecían órdenes eran capaces de obedecer las peores. Traté de reanimarla cuanto pude. Pedí una cena para dos personas. Ella no quiso probar alimentos:

--Norma, dime la verdad, ¿quién te golpeo y por qué?

--Deben ser de mi compañía cinematográfica.  Me demandaron por incumplimiento de contrato.  

-No te engañes, Marilyn. Una empresa jamás se atrevería mandarte golpear.  Un amante sí. ¿Qué quieren de ti?

Marilyn intentó desviar la conversación:

--Me duele mucho la cabeza.  Los individuos dejaron de golpearme cuando les dije que dejé mi diario en los Ángeles.  En realidad lo tengo aquí. Lo guardé en la administración ¿Te gustaría conocerlo?

--Son cosas que solo a ti te conciernen --dije disimulando mi curiosidad.

La actriz solicitó a la administración su diario. Una libretita roja que me mostró abiertamente.  Lo palpé con curiosidad y Norma se puso a escribir.  Salí a intercambiar impresiones con mis compañeros quienes juraron no haber visto entrar a nadie a su cuarto. A partir de ahí nos turnábamos responsablemente para cuidarla día y noche. Si le hubiera sucedido algo más grave estaríamos en la cárcel.  Afortunadamente todo quedó en la más absoluta discreción de la actriz.

Me encontraba confundido por el curso de los acontecimientos.  Nunca imaginé ver Marilyn golpeada y tan vulnerable. Ese diario ocultaba secretos que yo debía conocer. Seguramente Norma no quería involucrarme en su vida sentimental, ¿por qué debía regresar pronto a California?  Como si actuara en contra de su voluntad.

Esa noche no dormí y una duda me atosigaba. Si mis compañeros se encontraban apostados frente a su puerta ¿cómo habían entrado a golpearla esos tipos? ¿Eran los agentes del FBI que la seguían en la avenida costera? No me parecía lógica toda esa maraña de acontecimientos.  Me propuse averiguarlo con detenimiento. Era mi trabajo pero lo hubiera hecho con gusto aunque no me pagaran. Pretendía alejar a la estrella de cualquier peligro. Me interesaba demasiado su vida.

No quería aceptarlo pero me estaba obsesionando con Marilyn.  De la admiración había pasado a la idolatría y luego a la adoración de su físico. Me estaba sumergiendo en una vorágine en donde la adrenalina y hormonas flotaban. En adelante el azar marcaría el rumbo de los acontecimientos.


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NOSTALGIA DE UN ARCOIRIS






José de Cádiz



Una cabaña en el campo
muy cerquitita de un río
eran mi hogar y refugio
ranas con grillos se oían

Esa aurora era un deleite
las lunas gran compañía
el atardecer tan mágico
de aquel sol que fenecía




Hoy la nostalgia me invade
nada es igual hoy en día
pero tengo mi conciencia
y un corazón que porfía








Amo el campo y a las aves
me alarma tanta extinción
ya las especies no cantan
y han perdido su función



Dime tu entrañable amigo
¿Qué sucedió con la flora?
ya envenenaron la tierra
con tanta saña que llora




Debe quedarte bien claro
que la vida es un regalo
y el amor gran privilegio
compártelo con hermanos



















Ya no coseches barreras
deja el orgullo y codicia
tan solo estamos de paso
vive esta vida sin prisas

Y cuando sufras no llores
toda oscuridad se esfuma
pídele al creador piadoso
una alborada sin brumas

Toda tormenta se extingue
pronto llegará la aurora
llévale un pan a los niños
y a los amigos que lloran






¡Vuela vuela gorrioncillo!
lleva al cielo este mensaje
dile que México se hunde
!Que nos trasmita el coraje!




Mañana hay gran alegría
de un arcoíris precioso
atendieron tus plegarias
¡Van a llenarte de gozo!

Recibe con estos versos
un abrazo y esperanzas
este vate muy sonriente
te canta sus añoranzas




Te invito a que reflexiones
conversa con las estrellas
debes cuidar el ambiente
verás que la vida es bella.







DIEZ RAZONES PODEROSAS PARA ESCRIBIR


¿Escribes?





José de Cádiz


Seguramente todo el que escribe se ha planteado este dilema, ¿Por  qué y para quién escribo?

 Mis razonamientos no pretenden ser el non plus ultra de esta interrogante  pero son los motivos por los que un día decidí escribir:

1.-  Escribo para hacerme la vida más llevadera y porque a veces la realidad me abruma.  También para recrearme  con la pluma.

2.- Escribo para hacer catarsis,  proyectarme y aquietar mi mente.  Para  visualizar la belleza de mi entorno.  La hermosura se proyecta de dentro hacia afuera.

3.- Escribo porque un día descubrí que había leído mucho y no sabía qué hacer con ese arsenal.  Percibí  que  el conocimiento bloquea si no se usa  y nos  enriquece cuando se obsequia.

4.- Escribo porque  tengo la firme convicción que la literatura como arte nos hace mejores seres humanos.   Rechazo todo libro que no aporte belleza y armonía a mi entorno.

5.- Escribo porque un día que publiqué un poema descubrí que tenía muchos lectores.  La creatividad me alumbra todo el tiempo y por lo tanto soy muy afortunado.

6.- Escribo porque la buena literatura coadyuva al desarrollo de nuestra civilización.  Los libros valiosos trascienden y permanecen en la mente de generaciones enteras.

7.- Escribo porque creatividad y talento tienen que encontrar una válvula de escape.  De lo contrario se estancan quedando prisioneros como un pajarito.

8.- Escribo porque los grandes maestros sugieren  abogar por un mundo mejor.  Ninguno de ellos escribió jamás por vanidad  o por motivos egoístas.

9.- Escribo para no ser olvidado y porque quiero ser un excelente escritor.  En la medida que ilustre a mis lectores estos me recordarán.   La mente crea porque todo lo que existe en el universo es mental.

10.- Escribo para estar en armonía con el universo y en lo posible mejorarlo.  La divinidad alumbra a quienes utilizan el ingenio para superarnos.  Escribo porque me encanta y porque no puedo pensar en un mundo sin poesía.  ¿Usted sí puede amable lector?











                                    "La pluma es arma más poderosa que la espada".  Eduard Bulwer - Lytton 

Buen día!!

miércoles, 5 de marzo de 2014

LA MEJOR ESCUELA DE UN ESCRITOR

LA MEJOR ESCUELA DE UN ESCRITOR




José de Cádiz

Durante mis andanzas literarias en la red he realizado cincuenta entrevistas a escritores noveles. Publicaremos nuevamente las que por su contenido resultan de un interés general. Son autores con potencial que dieron respuestas concretas, lúcidas, y sumamente didácticas...

Fabiang,  es un joven escritor de origen colombiano.  Escribe cuentos costumbristas con un marcado tinte filosófico.  Le gusta cuestionar y sensibilizar al lector, por lo que sus letras caen dentro del terreno de la preceptiva.  Su prosa es clara, contundente y fluida.  Su talento es evidente.

Una promesa de las letras que ha ganado algunos premios.  Su signo, Escorpio, lo hace intenso y penetrante.  Tuve que leer gran parte de sus textos para poder preguntarle.  En esta entrevista pretendemos conocer lo que piensa acerca de:

-Díganos,  Fabiang, ¿cuál sería la mejor escuela de un escritor?

R: La mejor escuela de un escritor es la vida misma.  Las experiencias vividas y de los demás.  La cultura, que son ideas, valores, o reglas para vivir.

-“En la vida se pierde algo cada día”, defines en un texto.  ¿Qué es lo que perdemos y sería imposible recuperar?

R: El tiempo.




-Tu papá también contaba cuentos.  ¿Crees que la vocación de un escritor se lleva en los genes?

R: No, necesariamente, en mi caso mi padre contaba historias frente a un público, y eso es un arte.  Yo, en cambio, he descubierto habilidades para escribir y no creo que sea tan bueno para exponer o hablar frente a gran número de personas.  Un refrán dice: “En casa de herrero azadón de palo”.  Mi padre se casó y dejó de hacer eso, y  nunca oí una historia contada propia de  él, siempre historias que recordaba de los demás.  Para ser un escritor simplemente hay que arriesgarse, en eso consiste la vida misma, atreverse y hacer cosas.



-¿Cuándo descubriste que podías escribir?

R: Desde pequeño, me decían que redactaba muy bien, incluso en el colegio pensaban los profesores que mi padre me hacía las tareas.  Cuando escribía, lo hacía y lo hago porque me gusta,  es una manera de decir verdades disfrazadas en cuentos.  Siempre he creído que hay muchas cosas por contar para que otros aprendan.

-Todos tus cuentos tienen un mensaje subliminal.  ¿Piensas que las palabras tienen poder o que debemos usar el verbo cautelosamente?

R: Bueno… Pienso que tal vez lo que se lee puede cambiar tu manera de pensar o incluso la vida.  En mis cuentos, utilizo mucho los refranes, proverbios,  frases célebres, porque son la mejor expresión popular de la cultura.  Nos brindan condensada la sabiduría y experiencia de los pueblos.

-¿Cómo te gustaría realizarte como ser humano?

R: La respuesta a esta pregunta no siempre es fácil de contestar.  Sin embargo, el hurgar en tu mente y alma para responder es sinónimo de querer realizarte como ser humano.   En realidad, en este mundo vas abriendo brecha  y viviendo experiencias en dos caminos al mismo tiempo, en uno y otro sentido.  Uno va dirigido hacia tu ser interno, de manera que al explorarlo y conocerlo, puedes tener la sensación de una vida más placentera,  contigo mismo y con los demás.  El segundo, es hacia afuera, relacionándote con otros y de alguna manera trascendiendo.  Dependiendo la manera en que les dejes un poco de ti, de tu individualidad.

-¿Cuál sería la responsabilidad de un escritor?

R: La responsabilidad de un escritor es producir palabras que perduren a través de dolorosas experiencias. El sufrimiento, el dolor, la fe, el amor y esperanzas de la gente.  El escritor se encarga de hablar en representación de otros seres humanos.

-¿La mayor ilusión de un escritor?





R: Creo que obtener el premio nobel, y que llegues a ver publicadas tus obras, y traducidas a muchos idiomas.

-Si te dieran a escoger entre escribir, hacer el amor, o ganarte la lotería, ¿qué preferirías?

R: Mmmmmm.  Difícil decisión.

-LA CEIBA, es un cuento precioso, y por cierto era el árbol sagrado de los Mayas. ¿Todos necesitamos una escalera para encumbrarnos?

R: La palabra "encumbrar" tiene muchos significados, si es referente a subir la cumbre pienso que es necesario.  Tenemos que tener metas en la vida, una misión por cumplir, sino la vida sería aburrida.  Y si es referente a alguien, honrándolo, sería necesario.


-“A un rey le regalaron un espejo”, nos dices en un texto.  ¿Tenemos miedo de mirarnos por dentro en ese espejo?

R: Posiblemente.  Los espejos no mienten y si la verdad no es aceptada, a veces duele reconocerla.

-Le escribes al Sol, a la Luna, a la vida y la muerte.  Tal vez seas metafísico y no te has dado cuenta.  ¿Qué opinas de la espiritualidad?

R: La espiritualidad, a mi modo de ver, es despertar una conciencia crítica, de clase, para poder entender nuestra realidad social, política, económica, histórica y religiosa, sin tener que recurrir a respuestas mágicas que enajenen nuestras responsabilidades.  No creo ser metafísico, simplemente escribo sobre la realidad  y modo de pensar del ser humano.

-¿Qué piensas de la destrucción ecológica y basurero en que hemos convertido al mundo?

R: La destrucción ecológica es algo muy preocupante que nos incumbe a todos.  La única manera de solucionarlo  es con un cambio de actitud de los gobernantes, en cada país, y por cada persona.

-Señalas en un texto: “Lo importante no es lo que se dice sino lo que se piensa”.  ¿Cuál sería la distancia entre hacer y  pensar?



R: La diferencia o distancia radica en que hacer, es ejecutar, poner en acción una obra o trabajo.  El pensar es simplemente imaginar, reflexionar, examinar con cuidado las cosas para formar un dictamen.



-JOSEFINA LA PAJARERA.  Hermoso cuento.  ¿Será que no hemos tomado conciencia que ningún ave puede ser prisionera sin que se altere la armonía de la naturaleza?

R: La libertad forma parte de nuestra naturaleza; es un derecho no solo para las personas,  también para los animales.  Es una lástima que la gente no lo entienda.

-Saber hablar es un arte; saber escuchar una necesidad.  No obstante a veces tenemos miedo de comunicarnos, ¿a qué se deberá?

R: La  gente teme comunicarse por muchas razones, como por Ej. : Miedo a la crítica, miedo al fracaso, al que dirán o simplemente se les dificulta expresar sentimientos y emociones.  Personalmente, sufrí de esto y los médicos lo llaman: “Alexitimia”, que es dificultad para expresar emociones.  Todo por reprimir lo que pensaba durante mucho tiempo.  Ahora siempre trato de expresar lo que pienso.

-Afirmas: “”El éxito en la vida no está en vencer sino en no desanimarse nunca”. ¿Cuando sientes que las fuerzas te faltan qué haces para seguir adelante?

R: Cuando siento que las fuerzas me faltan, pienso que hay siempre un mañana.  Y nunca sabemos que nos puede traer de nuevo.

-¿Cuál será el papel de la Internet en la literatura con la nueva generación de escritores?

R: Internet ha evolucionado el campo de la literatura.  Tal vez algún día gane alguien el nobel, por publicar en la red, o algo así.  Muchos escritores han surgido pero es un campo difícil.  Para darte a conocer ahí tienes que tener talento, o ser innovador en el campo de las letras.

-¿Has participado en concursos literarios?

R: He participado en pocos.

-¿Qué opinas de esos certámenes?

R: Los concursos son un buen medio para darte a conocer, como escritor.  Siempre y cuando entendamos que el hecho de no ser premiado, no quiere decir necesariamente que nuestro relato no tenga méritos.

-Según tu criterio, ¿cuál sería la fórmula para triunfar en el mundo de las letras?


R: La fórmula es ser innovador y original.

-LAGRIMAS DE UN PERRO, otro cuento entrañable.  ¿Piensas que los perros tienen alma y que necesitan grandes dosis de amor y comprensión?

R: Las mascotas son otro integrante más de la familia, y al igual que cualquier integrante, necesitan de amor y comprensión.





-Pues gracias por la entrevista, Fabiang.  Un fuerte abrazo y salúdame a tu mascota.







martes, 4 de marzo de 2014

LA MEJOR ESCUELA DE UN ESCRITOR



Durante mis andanzas literarias en la red he realizado cincuenta entrevistas a escritores noveles. Publicaremos nuevamente las que por su contenido resultan de un interés general.  Son autores con potencial que dieron respuestas concretas, lúcidas, y cien por ciento didácticas...

La primera:


 LA MEJOR ESCUELA DE UN ESCRITOR


Fabianb, es un joven escritor de origen colombiano...

¿Quieren continuar la entrevista?



¡PRÓXIMAMENTE!


sábado, 1 de marzo de 2014

MASCOTITA




                                                    ZORRITO






José de Cádiz




Mi perrito es precioso y una dulzura
Su carita exquisita  bien labrada
Su pelambre le cae como cascada
Juguetón y chistoso como un niño

Cuando salgo me ladra berrinchudo
En el fondo yo sé queda muy  triste
Cuando llego no oculta su entusiasmo
Con su cola pregunta ¿a dónde fuiste?

Yo le llamo “Zorrito” con  cariño
acaricia y subyuga con sus mimos
un amigo muy bien correspondido
el mejor y más fiel que he conocido



Si se enferma me tiene preocupado
si está triste le busco una perrita
si se ausenta lo busco en todos lados
el muy cínico paseando se le quita

Me pregunto quién sabe ser amigo
si el que lame o perdona las injurias
o tal vez quien comprende su lujuria
lo protege y le dice “estoy contigo”

Mascotita se encuentra ya en el cielo
se enfermó y lo llevé al veterinario
lo acosté y agonizó muy demacrado 
por la noche fui seguido a visitarlo

Era tanto el cariño que expresaba
que no quiso partir sin despedirse
le tomé sus manitas ya muy triste
suspiró y me besó con su mirada

Yo lloré y le recé con la alborada
lo tendí bajo un árbol de mi casa
recordé que saltaba en el ocaso
entusiasta jugaba con la aurora

Tu recuerdo me provoca tristeza
ya no tengo un amigo tan sincero
expresando cariño con presteza
disfrutando la vida con salero





Para todos los que aman a sus mascotas…




AL CALOR DE TU REGAZO José de Cádiz Abrázame fuertemente como cuando yo era un niño me arrullabas con dulzura y besabas con cariño Luego cua...